TERMINAL DE ÓMNIBUS.

La llegada de la nueva concesionaria significará a la vez el cierre de una etapa de más de tres décadas en la Terminal de Ómnibus: la salida de la empresa que originariamente llevó adelante la puesta en marcha de la estación.
Las instalaciones comenzaron a funcionar el 17 de diciembre de 1994, luego de un proceso de licitación llevado adelante por el gobierno de Ramón Bautista Ortega, en el que resultó seleccionada la firma Terminal del Tucumán SA. Con esto, a la vez, quedó atrás la vieja estación de El Bajo. Un año más tarde, en 1995, se realizó la inauguración del centro comercial anexo, denominado Shopping Del Jardín.
“Es una superficie grande que tiene muchos frente y actividades, tenemos el gran desafío de coordinar todo y mantenerlo. Y es un trabajo del que nos sentimos orgullosos”, destacó el director de la concesionaria original, Ariel Spector, en una nota publicada por LA GACETA en 2024, al cumplirse los 30 años de la puesta en marcha de la estación.
“La gran diversidad de servicios que se ofrecen garantiza un constante movimiento tanto de pasajeros como de visitantes. Más de 900.000 personas transitan cada mes por el predio que cuenta con aproximadamente 80.000 metros cuadrados y con un estacionamiento capaz de albergar a 600 vehículos”, expresa el sitio web oficial (terminaltuc.com).
Por el “toque de andén”
En rigor, la empresa no estuvo entre las tres oferentes que compitieron en la licitación nacional llevada adelante por el Poder Ejecutivo (PE). Si bien en la Casa de Gobierno hablan de una “transición ordenada”, la firma se mantiene en litigio con la Provincia por la cuestión de los “toques de andén”.
Al margen de ese conflicto judicial, un aspecto que siguen con atención desde la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo es el futuro del personal que presta servicios en la Terminal.
Cuando se conoció que estaba en marcha la renovación de la concesión, hubo trabajadores que protestaron preocupados por su futuro laboral. Fuentes de la Casa de Gobierno indicaron que, si bien se trata de una cuestión “entre particulares” (es decir, entre la concesionaria y los empleados), se llevaron adelante reuniones con la participación de representantes gremiales a fin de buscar alternativas. Así, no sólo estaría prevista la continuidad de al menos dos de los gerentes, sino también de un porcentaje importante de los trabajadores.







