Marcos Moneta.

Resumen para apurados
- Los Pumas 7’s golearon 38-14 a España y vencieron a Uruguay en Hong Kong, logrando la clasificación a cuartos de final del SVNS World Championship este viernes.
- Tras finalizar sextos en la fase regular con altibajos, el equipo de Gómez Cora recuperó su nivel agresivo en esta primera de tres etapas finales del circuito mundial de rugby.
- Este sólido arranque fortalece la confianza del seleccionado para pelear por el título y asegurar su permanencia en la elite durante los próximos torneos en Europa.
Los Pumas 7’s arrancaron el SVNS World Championship en Hong Kong con el tipo de jornada que cambia el ánimo de un equipo. El seleccionado argentino goleó 38-14 a España en su debut y luego sumó otra victoria ante Uruguay, resultados que lo dejaron bien parado en el Grupo A y lo empujaron a cuartos de final.
El estreno ya había entregado una señal fuerte por sí solo. La goleada sobre España mostró una versión intensa, agresiva y suelta, con esa capacidad para golpear rápido que tantas veces lo había vuelto un equipo incómodo para cualquiera. La sensación fue la de un regreso competitivo en el momento justo.
El contexto también le da más valor al arranque. Los Pumas 7’s venían de una etapa regular cambiante, en la que terminaron sextos con 72 puntos, con buenos picos (segundo puesto en Ciudad del Cabo y tercero en Nueva York), pero sin la regularidad dominante de otros tramos recientes. Por eso, responder así en Hong Kong tenía peso específico.
Además, el torneo asiático no es una escala más. Se trata de la primera de las tres etapas finales del nuevo formato del Circuito Mundial, que seguirá en Valladolid y Bordeaux, y que definirá tanto al campeón como a los equipos que lograrán mantenerse en la elite. En otras palabras, cada resultado ya vale más que un simple envión anímico.
Un arranque que ordena el panorama
Más que los números, lo mejor para Los Pumas 7’s fue la imagen. Porque en un equipo en reconstrucción, volver a verse reconocible también cuenta como noticia. Y en Hong Kong, al menos en el arranque, aparecieron otra vez la velocidad, la presión y la ambición de un seleccionado que quiere volver a discutir arriba.







