Campo Norte vuelve a la escena: “Después de 30 años puede concretarse un proyecto clave para la ciudad”

Resumen para apurados
- Raúl Pellegrini destacó el impulso para convertir Campo Norte en un pulmón verde en San Miguel de Tucumán, tras 30 años de demora, para mitigar el déficit de espacios naturales.
- El proyecto, trabado por crisis y falta de consenso, busca ahora integrar el deporte y mejorar el entorno urbano con obras de pavimentación, seguridad e iluminación en la zona.
- La iniciativa busca reducir temperaturas, mejorar el aire y mitigar inundaciones en la capital, marcando un cambio estructural hacia una planificación urbana más sostenible.
Tras décadas de idas y vueltas, el proyecto para convertir Campo Norte en un gran pulmón verde para San Miguel de Tucumán vuelve a tomar impulso. Así lo planteó en LA GACETA el ex legislador y ex concejal Raúl Pellegrini, quien valoró el avance de la iniciativa y explicó su importancia estructural para el desarrollo urbano.
“Hace 30 años se sancionó la ordenanza para que Campo Norte pase a manos del Estado con el objetivo de que sea un pulmón verde para la ciudad”, recordó. Sin embargo, el camino no fue lineal. “Ha pasado de todo. Hubo indefiniciones, intereses en juego, problemas económicos y también cuestiones políticas que fueron postergando el proyecto”.
Pellegrini explicó que la idea original surgió a partir de recomendaciones internacionales sobre la cantidad de espacios verdes por habitante, un parámetro en el que la capital tucumana está en déficit. “La ciudad ha tenido un crecimiento con un tsunami de cemento y ha dejado de lado los espacios verdes. Estamos muy por debajo de lo necesario”, advirtió.
Remarcó que no solo importa la cantidad de áreas verdes, sino también su distribución. “Si uno recorre la ciudad, la mayoría de los grandes espacios están concentrados sobre una misma franja. Es fundamental que también haya proximidad con los vecinos”, sostuvo.
El ex funcionario también hizo un repaso de los obstáculos que frenaron la concreción del parque. “No todos los gobiernos estuvieron convencidos de la necesidad de este proyecto. A eso se sumaron crisis económicas e internas políticas que hicieron que se postergue una y otra vez”.
No obstante, consideró que el escenario actual es diferente. “Hoy hay una decisión de fondo. La iniciativa del gobernador es maravillosa y va a traer un enorme beneficio para la ciudad. Creo que tanto el Concejo Deliberante como la Municipalidad deben acompañar”, planteó.
En esa línea, aclaró que la discusión sobre quién debe ejecutar el proyecto no debería trabar su avance. “La Provincia es la propietaria del predio y, en el futuro, probablemente lo ceda para su administración, como ocurre con el parque 9 de Julio. Lo importante ahora es avanzar”, afirmó.
LA GACETA
¿Qué pasa con el entorno?
Pellegrini también puso el foco en un aspecto clave: el entorno. “El parque no puede pensarse de manera aislada. La Municipalidad debería concentrarse en mejorar la infraestructura de la zona, con pavimento, alumbrado y condiciones de seguridad. Eso va a definir la calidad del espacio”.
Respecto al uso del predio, llevó tranquilidad a quienes hoy desarrollan actividades allí. “Nadie tiene que irse. Al contrario, hay que integrar a todos, ordenar el espacio y coordinar las actividades. El deporte y lo social tienen que formar parte del parque”, explicó.
Además, resaltó el rol ambiental que tendrá Campo Norte en una ciudad cada vez más afectada por fenómenos climáticos. “Va a ayudar a mitigar inundaciones, a favorecer la infiltración del agua, a reducir temperaturas y mejorar la calidad del aire. Es parte de un ecosistema que la urbanización fue deteriorando”, señaló.
Finalmente, el ex legislador enmarcó la iniciativa dentro de una problemática más amplia. “Tucumán tiene un déficit estructural de infraestructura, especialmente en desagües pluviales. Hoy el sistema no cubre ni el 30% del agua que cae. Sin resolver eso, cualquier obra está en riesgo”.
Y concluyó con una mirada integral sobre la ciudad: “Este tipo de proyectos cambian el perfil urbano. Son imprescindibles. Pero deben ir acompañados de planificación, inversión en infraestructura y políticas que mejoren la calidad de vida de los vecinos”.







