¿Al borde del acuerdo? Estados Unidos e Irán terminaron las dos primeras rondas de negociaciones, que seguirán el domingo

El diálogo de paz enfrenta su punto más crítico en torno a las condiciones del tránsito de buques comerciales por un paso marítimo clave.

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Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • EE.UU. e Irán finalizaron este sábado en Pakistán dos rondas de diálogo mediadas por Islamabad para convertir el actual alto el fuego en un acuerdo de paz duradero y definitivo.
  • Las conversaciones entraron en una fase técnica de intercambio de borradores legales, buscando superar la tregua iniciada tras la muerte de Khamenei y el conflicto del 28 de enero.
  • El éxito depende de conciliar la exigencia de desnuclearización de Trump con la soberanía iraní en el Estrecho de Ormuz, bajo la presión de un sistema de verificación internacional.
Resumen generado con IA

Las delegaciones de Estados Unidos y Irán completaron este sábado dos instancias decisivas de diálogo en Hotel Serena, en el marco de una negociación mediada por Pakistán que busca consolidar un acuerdo de paz duradero. El objetivo central es transformar el frágil alto el fuego vigente desde hace dos semanas en una solución definitiva al conflicto regional iniciado el 28 de enero, tras la muerte del ex líder supremo Ali Khamenei.

De acuerdo con fuentes oficiales de ambas partes, las conversaciones ingresaron en una etapa más compleja: la denominada “fase técnica”. En esta instancia, equipos especializados intercambian documentos legales y borradores que podrían sentar las bases de un tratado formal, superando el actual cese de hostilidades.

Mientras tanto, las negociaciones continúan bajo un formato trilateral -con participación activa de Pakistán- y no se descarta una nueva ronda en las próximas horas. Medios iraníes anticipan que ese tercer encuentro podría concretarse el domingo, en un intento por acelerar definiciones.

Sin embargo, el clima de aparente cordialidad no logra ocultar las diferencias de fondo. Desde Teherán cuestionan lo que consideran demandas “excesivas” de Washington, especialmente en lo referido a la soberanía iraní y al control del estratégico Estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el comercio global de petróleo.

En este contexto, el presidente estadounidense, Donald Trump, reiteró su línea roja: impedir que Irán desarrolle armamento nuclear. “Un buen acuerdo implica que no tengan armas nucleares. Ese es el 99% del objetivo”, afirmó, dejando en claro que la desnuclearización total es una condición innegociable para su administración.

En paralelo, desde Jerusalén, el primer ministro Benjamin Netanyahu adoptó un tono más confrontativo. Aseguró que los recientes ataques coordinados con Estados Unidos lograron desmantelar capacidades clave del programa nuclear iraní y describió la situación del régimen como su momento de mayor debilidad en décadas. “Ahora luchan por sobrevivir”, lanzó.

Analistas internacionales advierten que, pese a las declaraciones de victoria, el verdadero desafío está en esta etapa técnica. La ex canciller pakistaní Hina Rabbani Khar explicó que Islamabad actúa como un “puente de confianza”, aunque señaló que Irán difícilmente ceda en cuestiones sensibles como la liberación de activos bloqueados o la situación en el sur del Líbano.

En la misma línea, Richard Haass, presidente emérito del Council on Foreign Relations, remarcó que el eje de la negociación pasa por establecer un sistema de վերահficación internacional que limite cualquier intento de reactivación nuclear, una exigencia que en Teherán ya es vista como inaceptable.

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