ECONOMÍA ARGENTINA. El Indec y la medición de la pobreza. / ARCHIVO LA GACETA

Resumen para apurados
- La consultora Equilibra advirtió que el Indec habría sobredimensionado la baja de la pobreza en Argentina debido a cambios metodológicos en la captación de ingresos durante 2025.
- El informe señala que los ingresos en la encuesta EPH subieron más que la inflación y el PBI, sugiriendo una menor subdeclaración de datos en lugar de una mejora económica real.
- Instituciones como CEDLAS estiman que la pobreza real sería del 41,5% y no del 31,6%. Esta divergencia pone en duda la comparabilidad histórica de las estadísticas oficiales.
Un informe de la consultora Equilibra puso en duda la magnitud de la reciente baja de la pobreza informada por el Indec. Según el estudio, los cambios en la forma de relevar ingresos a través de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) habrían “exagerado” la mejora, ya que no reflejaría plenamente la realidad económica.
El análisis se basa en la última publicación oficial sobre distribución del ingreso, difundida esta semana, que mostró incrementos interanuales significativos en los ingresos laborales relevados por la EPH durante el cuarto trimestre de 2025. De acuerdo con esos datos, los ingresos crecieron 43% en trabajadores formales y hasta 70% en no asalariados, cifras que superan ampliamente la variación del Índice de Precios al Consumidor (31%) y de la Canasta Básica Total (26%).
“De acuerdo a la EPH, los ingresos laborales volaron en el cuarto trimestre del año pasado”, señaló Equilibra. El informe remarcó que la mejora del poder adquisitivo superó el dígito en la mayoría de los casos al compararse con la inflación o la canasta básica, mientras que el PBI apenas creció 2,1% en ese período.
Para la consultora, esta divergencia sugiere que los datos no reflejan un crecimiento genuino de los ingresos, sino una mejora en la captación de información. “Indica que esta última está captando una mejora que no se condice con la realidad, sino que refleja una menor subdeclaración de ingresos”, sostuvo.
En esa línea, se destacó que otros indicadores salariales también muestran variaciones menores. El salario formal creció 30% según el Índice de Salarios, 32% según el SIPA y 37% de acuerdo al RIPTE, todos por debajo del 43% registrado por la EPH para ese segmento, consignó Infobae.
El economista Gonzalo Carrera reforzó esta interpretación al señalar que “todos los ingresos provenientes de la EPH aumentaron notablemente contra fines de 2023 y quedaron entre 30% y 40% por encima deflactados por la Canasta Básica Total”. Según explicó, el fenómeno no se limita a sectores informales o cercanos a la línea de pobreza, sino que atraviesa todos los niveles de ingresos.
“La principal razón es que la captación mejoró notablemente en todos los niveles”, afirmó.
Las conclusiones de Equilibra se suman a las del CEDLAS, dependiente de la Universidad Nacional de La Plata, que también detectó inconsistencias metodológicas en la medición.
El centro identificó tres factores que podrían estar influyendo en la evolución del indicador: un desfasaje temporal entre los ingresos relevados por la EPH y el cálculo de las canastas de pobreza, cambios en el nivel de subdeclaración de ingresos al compararlos con registros administrativos y la actualización de patrones de consumo mediante la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/2018.
“Al combinar las tres correcciones, la trayectoria de la pobreza se modifica de manera significativa: entre el segundo semestre de 2023 y el primero de 2025 no habría caído 10 puntos porcentuales como indican las estadísticas oficiales, sino alrededor de 2 puntos, hasta ubicarse en 41,5%”, precisó el CEDLAS. En ese mismo período, el Indec reportó una tasa de 31,6%.
Según los datos oficiales, la pobreza pasó del 41,7% en el segundo semestre de 2023 al 52,9% en el primero de 2024, para luego descender al 38,1% en la segunda mitad de ese año y continuar bajando hasta el 31,6% en el primer semestre de 2025.
Por su parte, Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, advirtió sobre una “paradoja” entre las estadísticas y la capacidad real de consumo. “La medición de la pobreza va perdiendo vigencia, fundamentalmente en su comparabilidad hacia atrás”, sostuvo. Y concluyó: “Estamos mucho mejor, pero estamos tan mal como cuando salimos de la pandemia, en un momento de recuperación”.







