CASI UN CENTENAR. La medida alcanza a establecimientos del interior.

La suspensión de clases fue una de las primeras medidas adoptadas tras el fuerte temporal que azotó a Tucumán. La ministra de Educación, Susana Montaldo, resolvió interrumpir las actividades en 96 escuelas del interior de la provincia con el objetivo de resguardar la seguridad de estudiantes, docentes y personal educativo.
La decisión se tomó luego de una evaluación preliminar de la situación, marcada por dificultades de acceso, caminos anegados y daños en algunos edificios escolares. La cartera educativa emitió un comunicado en el que detalló un listado oficial con los establecimientos alcanzados por la medida durante la jornada de hoy, aunque advirtieron que el número podría variar en las próximas horas a medida que continúan los relevamientos.
En esa lista se incluye a la Escuela N°150 de Del Sunchal; la Escuela de Comercio Vicente Vital Heredia de El Timbó; la Dr. Caupolicán Molina de Gobernador Piedrabuena; la SRTIC La Soledad y la SRTIC La Virginia en La Soledad; la Escuela Secundaria Rural de Las Colas; la Escuela N°166 Elvira López de Martínez Savalía de Las Lajitas; Salvador Alfonso de Las Salinas; la SRTIC Los Chorrillos; la Escuela N°61 Dolores del Carmen Brito de Río Nío; la SRTIC San Carlos; la Escuela N°5 Hipólito Buchard de Santa Rosa-Tala Pozo; la Secundaria El Timbó Nuevo; la Escuela N°250 Antonio Campo de Timbó Viejo, y la Escuela N°326 de Tranquitas; entre otras. Mayores detalles en la web https://www.comunicaciontucuman.gob.ar
Panorama complicado
El temporal no dio tregua. Durante la noche del sábado y la madrugada de este domingo, intensas lluvias y ráfagas de viento provocaron serias complicaciones en distintos puntos de la provincia. Calles anegadas, viviendas afectadas y familias evacuadas forman parte del saldo que dejó el fenómeno climático.
Según el Gobierno provincial, las zonas más afectadas por las abundantes precipitaciones fueron las ubicadas en el sudeste de la provincia. Sin embargo, en sectores de piedemonte y áreas montañosas del centro-oeste, el milimetraje superó los 100 mm. El caso más extremo se registró en Alpachiri, departamento Chicligasta, donde se acumularon más de 210 mm en el lapso de un par de horas.
En barrios del interior y zonas más vulnerables, la acumulación de agua en pocas horas generó desbordes y dificultó la circulación. Vecinos reportaron ingresos de agua en sus hogares y problemas con los servicios básicos, mientras equipos de asistencia trabajaron para contener la situación y asistir a quienes más lo necesitaban.
En paralelo, las autoridades provinciales continúan con el monitoreo permanente de cada establecimiento educativo para evaluar las condiciones de seguridad y definir la continuidad de las actividades en los próximos días. Equipos técnicos y directivos recorren las zonas afectadas para verificar daños y determinar cuándo estarán dadas las condiciones para retomar las clases con normalidad.
La evolución del clima y el estado de la infraestructura serán claves en las próximas horas para definir cómo seguirá el calendario escolar en las áreas más afectadas.








