Julio De Vido

Resumen de nota
- Julio De Vido, exministro de Planificación, fue trasladado de urgencia desde el penal de Ezeiza a terapia intensiva en Buenos Aires por una arritmia cardíaca el pasado 1 de abril.
- El cuadro de fibrilación auricular fue estabilizado tras un procedimiento médico. De Vido padece diabetes e hipertensión, antecedentes que complican su detención en el penal.
- Este episodio refuerza los reclamos de su defensa por la prisión domiciliaria, basándose en su salud y edad, en medio de procesos judiciales clave como la causa Cuadernos.
El ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, permanece internado en una unidad de cuidados intensivos luego de haber sufrido una arritmia que obligó a su traslado de urgencia desde el penal de Ezeiza, donde cumple una condena de cuatro años de prisión por administración fraudulenta en la causa conocida como “Once 2”.
El episodio se produjo el 1 de abril, cuando médicos del Servicio Penitenciario Federal detectaron una alteración cardíaca mientras el exfuncionario se encontraba detenido. Días después, el miércoles, se confirmó que se trataba de una fibrilación auricular, lo que motivó su derivación a un centro especializado en la Ciudad de Buenos Aires.
Según indicaron fuentes cercanas, desde el jueves permanece bajo cuidados intensivos. Este viernes fue sometido a un procedimiento cardíaco que permitió estabilizar su cuadro clínico. Actualmente, continúa con monitoreo permanente y recibe anticoagulantes por vía intravenosa. Durante la próxima semana se le realizarán nuevos estudios para evaluar su evolución.
De Vido presenta antecedentes de salud complejos. Es diabético insulinodependiente desde hace más de dos décadas y se encuentra bajo tratamiento por enfermedades crónicas como hipertensión y cardiopatías.
En ese contexto, semanas atrás había reiterado su pedido de prisión domiciliaria durante su declaración en el juicio por la causa Cuadernos, en la que está acusado junto a otros ex funcionarios kirchneristas, entre ellos la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
“Estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa”, expresó ante el Tribunal Oral Federal N° 7, que lleva adelante el proceso. En esa audiencia, también solicitó retirarse tras declarar para atender su estado de salud. El planteo fue dirigido al juez Enrique Méndez Signori, quien preside el tribunal que juzga a la exmandataria y a otros 86 acusados.
El magistrado autorizó su retiro de los tribunales de Comodoro Py, al igual que había ocurrido con la expresidenta. Días antes, el mismo tribunal le había rechazado la posibilidad de declarar de manera virtual.
Durante su exposición, De Vido volvió a hacer hincapié en su estado físico. “Soy diabético, los niveles de glucosa suben y bajan, y además me he puesto hipertenso últimamente. Yo también admiro al general Pistarini, estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa. No tengo más nada que decir”, sostuvo.
El exfuncionario también se reservó el derecho de ampliar su declaración en otra instancia del juicio. En esa misma intervención, rechazó “total y categóricamente por falsa e infundada” la acusación del Ministerio Público Fiscal, formulada durante la investigación por el fiscal Carlos Stornelli y sostenida en el debate por la fiscal general Fabiana León.
Además, cuestionó la participación de la Unidad de Información Financiera (UIF) en el proceso. “Personalmente creo que no debería ser parte de este proceso”, afirmó.
Desde su detención en noviembre del año pasado, la defensa de De Vido insistió en reiteradas oportunidades para que se le conceda el beneficio de la prisión domiciliaria. Entre los argumentos, sus abogados destacaron su edad, 76 años, por encima del umbral de 70 años previsto por la normativa, y sus problemas de salud.
También señalaron que padece patologías crónicas que, según sostuvieron, no pueden ser tratadas adecuadamente dentro del penal. En ese sentido, denunciaron que el Servicio Penitenciario no le proveía los medicamentos necesarios, como la insulina, ni una dieta acorde a sus necesidades médicas.
Sin embargo, los pedidos fueron rechazados tanto por el juez de ejecución de la pena, Ricardo Basílico, como por la Cámara Federal de Casación Penal.
De Vido permanece detenido en el penal de Ezeiza desde noviembre, tras haber sido condenado por no haber controlado el destino de fondos públicos. En ese fallo fue absuelto por el delito de estrago culposo, vinculado a las 52 muertes y los heridos que dejó la Tragedia de Once en 2012.







