El Coliseo se sumará nuevamente a esta edición de La Hora del Planeta. Foto: Cordon Press
En 2007 la ciudad de Sídney, en Australia, tuvo una iniciativa ecológica que perdura desde entonces. El proyecto “La Hora del Planeta” empezó como un apagón e invitación colectiva a desconectar los aparatos innecesarios y apagar todas las luces posibles durante una hora. El evento, impulsado por la World Wildlife Fund (WWF), consiste en apagar la luz durante una hora el último sábado de cada marzo.
Esta noche a las 20.30, el mundo quedará menos iluminado gracias a esta convocatoria masiva. La Hora del Planeta se enfoca en despertar conciencia y movilizar a la acción por el cambio climático y la pérdida de la naturaleza, que se consideran dos de los más grandes problemas que amenazan nuestra existencia en el planeta.
“La Hora del Planeta te invita a volver a lo esencial: apaga la luz y haz una pausa en medio de la rutina; dedica un momento a pensar en la importancia de la naturaleza para nuestras vidas”, dice la página oficial de WWF. Según la fundación, un acto individual puede tener incidencia en el planeta. Pero en este caso, no se tratará de una acción de uno solo, sino que cientos de países, empresas, instituciones y hasta monumentos reconocidos globalmente apagarán las luces por un momento.
Impacto de La Hora del Planeta en la naturaleza
Según la WWF, la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza cuenta con 172.620 especies evaluadas. Más de 48.000 son consideradas amenazadas de extinción. El cambio climático es una de las principales causas de estos efectos.
La WWF de Colombia publicó un artículo en el que se estima que cerca de las 19, se pueden emitir cerca de 2.100 toneladas de dióxido de carbono, equivalente a una hora de consumo eléctrico proveniente de los principales hogares, comercio e industria. Esto representa lo que 1.600 personas pueden emitir en todo un año.
Apagar las luces en todo el país por una hora podría reducir más de 1.000 toneladas de Gases de Efecto Invernadero, lo que equivale a conservar casi dos hectáreas de bosque amazónico por un año.









