A 50 años del último golpe de Estado: fue masivo el reclamo en Plaza de Mayo

Distintas organizaciones cuestionaron al Gobierno por reducir las políticas destinadas a garantizar la restitución de identidad de los nietos apropiados.

DEFINICIÓN. Los organismos fueron contundentes al subrayar que no hay lugar para el perdón ni la reconciliación sin justicia por el genocidio ocurrido DEFINICIÓN. Los organismos fueron contundentes al subrayar que no hay lugar para el perdón ni la reconciliación sin justicia por el genocidio ocurrido
Nahuel Toledo
Por Nahuel Toledo Hace 1 Hs

La Plaza de Mayo se convirtió ayer en el centro de una movilización histórica. Miles de ciudadanos convergieron en el emblemático espacio para conmemorar el 50° aniversario del inicio de la etapa más oscura y sangrienta de la Argentina, iniciada el 24 de marzo de 1976. Desde tempranas horas, las columnas de manifestantes desbordaron la Avenida de Mayo y las diagonales Norte y Sur, dejando en claro que la demanda de Memoria, Verdad y Justicia mantiene una vigencia absoluta.

El flujo de personas fue incesante desde las 11. Cualquier registro fotográfico del momento pico resultó insuficiente para capturar la magnitud real de la convocatoria, ya que una marea humana entró y salió del área histórica durante toda la jornada. La masividad de la marcha funcionó como un termómetro social frente a una fecha que, medio siglo después, sigue movilizando las fibras más sensibles de la identidad nacional.

En el palco central, la presencia de referentes históricos como Estela de Carlotto y Adolfo Pérez Esquivel dio inicio al acto principal. Las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo encabezaron la lectura de un documento consensuado que resonó en cada rincón de la plaza. “Son 30.000 y que nos digan dónde están”, fue el reclamo unánime que atravesó el discurso, reafirmando una cifra que el actual Gobierno ha intentado poner en duda.

Los organismos fueron contundentes al definir lo ocurrido hace cinco décadas como un genocidio y subrayaron que no hay lugar para el perdón ni la reconciliación sin justicia. Durante la lectura, reivindicaron los sueños y la lucha de los desaparecidos, señalando paralelismos políticos entre los objetivos de la dictadura y las políticas actuales. “Combatían a los que querían, como hoy, convertir a la Argentina en una colonia yanqui”, denunciaron desde el escenario.

El documento también dedicó un espacio extenso a detallar el horror de los más de 800 centros clandestinos de detención y el plan sistemático de apropiación de bebés. Las organizaciones recordaron que los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles y que la desaparición forzada no es una pieza de museo, sino una herida abierta en el presente. “Esta historia no se cierra hasta encontrar al último de los nietos robados”, sentenciaron.

Uno de los momentos más políticos de la jornada fue la denuncia directa contra la administración de Javier Milei y Victoria Villarruel. Los organismos acusaron al Ejecutivo de utilizar la represión a la protesta y el ataque al derecho de huelga como una política de Estado para desarticular la movilización popular. Según el texto leído, el Gobierno ha reducido las políticas públicas destinadas a garantizar la restitución de identidad de los nietos apropiados.

La crítica se profundizó al señalar que, mientras la gestión libertaria reivindica a figuras del proceso militar, se utiliza la persecución judicial para llamar las luchas sociales. En este contexto, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se sumó a la marcha junto a las Madres y aseguró que la multitudinaria respuesta en las plazas de todo el país es una reacción directa a un Gobierno que “lleva adelante las mismas políticas económicas que impulsó la dictadura”.

Kicillof también apuntó contra los discursos oficiales, calificándolos como “provocaciones e inventos”. Para el mandatario bonaerense la presencia masiva de jóvenes y trabajadores demostró que “los negacionistas ya fracasaron” en su intento por instalar el olvido en los barrios y en las nuevas generaciones.

El acto también incluyó un fuerte componente de reclamo por la situación judicial de la dirigencia opositora. Las organizaciones exigieron la libertad de “presos políticos”, mencionando específicamente el caso de la ex presidenta Cristina Fernández.

Cristina, desde el balcón: sus seguidores pasaron antes de ir a la plaza

La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner salió ayer al balcón de su departamento en San José 1.111 a saludar a los seguidores que se acercaron a saludarla antes de continuar con la movilización hacia Plaza de Mayo. La ex jefa de Estado saludó desde el balcón al que había ordenado colgarle un pañuelo blanco con la leyenda Memoria, Verdad y Justicia. En este contexto, la intendenta de Quilmes y figura de La Cámpora, Mayra Mendoza, reclamó no “romantizar el balcón” y el saludo habitual de la ex presidenta. “No tenemos que romantizar ese balcón. Tenemos que tenerla acá, si quiere estar caminando acá o vernos desde su casa, pero en libertad. No es cucú, está presa”, dijo Mendoza. Bajo la consigna “la gente en la calle, los genocidas en la cárcel y Cristina libre para defender la patria”, la organización kirchnerista se movilizó junto a las Abuelas, las Madres, los Hijos, los organismos de derechos humanos y un sector de la Confederación General del Trabajo (CGT). De hecho, Máximo Kirchner se fotografió con Cristian Gerónimo, una de las figuras del triunvirato.

Postura del Gobierno: “Las víctimas que quisieron esconder”

A 50 años del último golpe cívico-militar en Argentina que derrocó a Isabel Perón, el Gobierno publicó un video denominado “Las víctimas que quisieron esconder”. El material fue compartido a través de la cuenta de la Casa Rosada y enfatizó la idea que “la historia debe conocerse en su totalidad” porque “cuando se la presenta de forma parcial, deja de ser memoria y se convierte en un instrumento de manipulación”. El video, que dura 1 hora y 15 minutos, insiste con la idea de recordar tanto a las víctimas de la dictadura como a las que sufrieron los ataques de las organizaciones guerrilleras que operaron durante esa época. La pieza audiovisual incluye el relato de Miriam Fernández, la nieta recuperada 127, que en la grabación afirma que la sociedad creyó “un relato que no fue real” y apunta: “Para sanar en este país y para sanar como ciudadanos tenemos que contar la historia verdadera”. En el video también aparece el testimonio de Arturo Larrabure, hijo del ex militar Argentino del Valle Larrabure, que en 1974 fue secuestrado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

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