Pablo Grillo participó de la marcha por el Día de la Memoria. Foto tomada de Ámbito.

El fotógrafo Pablo Grillo participó este martes de la movilización en Plaza de Mayo al cumplirse 50 años del golpe de Estado de 1976, luego de atravesar una extensa recuperación por las graves heridas que sufrió durante la represión policial frente al Congreso el año pasado.
En diálogo con C5N, Grillo contó que no dudó en asistir a la convocatoria y que lo hizo con su herramienta de trabajo. “Vine con la cámara, si no, no venía. Saqué un montón de fotos. Siempre es un orgullo estar en la Plaza”, expresó, visiblemente emocionado por su regreso a un lugar cargado de significado.
También se refirió al cambio en el vínculo con la gente tras el episodio que marcó su vida. “Ahora me saludan, me piden fotos. Es muy fuerte el cariño que recibo”, relató, destacando el acompañamiento social que tuvo durante su recuperación.
En ese contexto, puso en valor la presencia de los organismos de derechos humanos, a quienes definió como un símbolo de lucha y memoria. “Las Madres y las Abuelas son un orgullo. Ojalá se sume todavía más gente”, afirmó, en referencia a la histórica convocatoria.
Grillo había resultado gravemente herido el 12 de marzo de 2025, cuando una cápsula de gas lacrimógeno impactó en su cabeza durante una represión de Gendarmería. El disparo, realizado de manera irregular, le provocó una fractura de cráneo y un severo daño neurológico, por lo que permaneció internado durante meses en el Hospital Ramos Mejía, donde fue sometido a varias intervenciones quirúrgicas.
La causa judicial avanzó y determinó que el cabo primero Héctor Guerrero efectuó múltiples disparos con una pistola lanzagases en forma horizontal, una práctica prohibida por los protocolos vigentes. Uno de esos proyectiles fue el que terminó hiriendo al fotógrafo, en un hecho que generó un fuerte repudio y reavivó el debate sobre el accionar de las fuerzas de seguridad en manifestaciones públicas.









