Javier Milei y Benjamín Netanyahu, en un saludo protocolar.

A pesar del recrudecimiento de las hostilidades en Medio Oriente, el presidente Javier Milei mantiene firme su agenda internacional y viajará a Israel a fines de abril. El mandatario participará de los festejos por el Día de la Independencia (Yom Ha’atzmaut).
La visita responderá a una invitación personal que realizada por el primer ministro Benjamin Netanyahu, en lo que representa una nueva validación de su alineamiento geopolítico con el eje Tel Aviv-Washington.
Un gesto sin precedentes
Según confirmó el embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, Milei podría protagonizar un hecho histórico: encender una de las doce antorchas conmemorativas durante la ceremonia nacional. "Sería la primera vez que el primer ministro invita a un presidente extranjero a este acto", destacó el diplomático.
El arribo del Jefe de Estado está previsto para el 20 de abril, bajo la premisa de que el conflicto regional haya entrado en una fase de mayor estabilidad.
Contexto regional crítico
La visita se producirá en un escenario de máxima tensión tras la eliminación del ayatolá Ali Khamenei en una operación conjunta de Israel y EE. UU., y la asunción de su hijo, Mojtaba Khamenei, como sucesor.
A esto se suman las recientes advertencias de Rafael Grossi (OIEA) sobre el avance del programa nuclear iraní y las declaraciones de Donald Trump respecto a una posible intervención militar para asegurar las reservas de uranio.
Aunque Milei ratificó en su gira anterior la intención de trasladar la embajada argentina a Jerusalén, el Gobierno aún no fijó una fecha para concretar el movimiento. Por ahora, la agenda se centra en la cooperación de seguridad y el respaldo simbólico, reforzado tras la reciente visita del mandatario a la tumba del Rebe de Lubavitch en Nueva York.







