El rostro de la teocracia: quién es Khamenei y por qué se convirtió en el blanco final de la ofensiva aliada
Desde que sucedió al fundador de la República Islámica, Ruhollah Khomeini, en 1989, Khamenei consolidó un poder absoluto que abarca las fuerzas armadas, el sistema judicial y la fe del Estado.
El líder supremo de Irán, ayatollah Alí Khamenei, en un discurso televisado de 2025.

La reciente ofensiva coordinada de Estados Unidos e Israel sobre Teherán marcó un punto de inflexión en el conflicto regional. El objetivo ya no es solo la infraestructura militar, sino el corazón simbólico y político del régimen. Al atacar las cercanías de la residencia del Ayatollah Ali Khamenei, la alianza envió un mensaje inequívoco: la estrategia es la "decapitación" del liderazgo iraní.
El centro del poder bajo fuego
Hoy, siete misiles impactaron en Shemiran, al norte de la capital, lo que afectó las inmediaciones del palacio presidencial y el complejo residencial de Khamenei. Aunque informes de Reuters indicaron que el líder supremo, de 86 años, fue evacuado a un refugio secreto, la proximidad de los impactos confirma que su seguridad personal ya no es una línea roja para Occidente.
Cuatro décadas de mando absoluto
Desde que sucedió al fundador de la República Islámica, Ruhollah Khomeini, en 1989, Khamenei consolidó un poder absoluto que abarca las fuerzas armadas, el sistema judicial y la fe del Estado.
Bajo su mando, Irán sobrevivió a sanciones asfixiantes y revueltas internas, apoyado siempre en la lealtad de la Guardia Revolucionaria (IRGC) y los Basij. Su retórica ha sido inalterable: Estados Unidos es el "principal enemigo" e Israel un ente cuya existencia no reconoce.
La sombra nuclear y las amenazas de asesinato
Pese a sus reiteradas afirmaciones de que el programa atómico iraní tiene fines civiles, la falta de transparencia con los organismos internacionales alimentó la desconfianza de Israel y la administración de Donald Trump.
La tensión escaló al punto de que el asesinato político se discute abiertamente. Mientras Benjamin Netanyahu sugirió que eliminar a Khamenei "pondría fin" al conflicto, Trump advirtió recientemente que el régimen "debería estar muy preocupado", insinuando que un cambio de mando es la única salida para la nación persa.







