Recuerdos fotográficos: 1986. Éxito arrollador de la obra “Cambiemos los papeles”
En este espacio de “Recuerdos” procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA. Esperamos que a ustedes, lectores, los haga reencontrarse con aquellos momentos y que puedan retroalimentar con sus propias memorias esta sección que les brindamos día a día.
“Cuando el teatro sorprende al autor”, tituló LA GACETA su nota del 1 de junio de 1986, a propósito del éxito arrollador que tenía la obra “Cambiemos los papeles”, que protagonizaban Gloria Berbuc y Larry Jantzon en la sala Orestes Caviglia.
El autor, Julio Ardiles Gray, dijo que había quedado “sorprendido por la pieza y la actuación” y al compararla con otras puestas en distintas partes del país y de Uruguay, dijo: “Puedo decir que los únicos que la entendieron son estos chicos (Jantzon y Berbuc) y el director Rolo Andrada”.
La obra, “un grotesco dentro de transformacionismo”, mezclaba drama y humor y era un juego de “teatro dentro del teatro” en el que los actores cambiaban sus roles constantemente. “Sin ser una pieza feminista, es una parábola del feminismo”, dijo el dramaturgo. “Y justamente las que mejor la reciben son las mujeres. Hay un poema de Yoko Ono que dice que la mujer es lo negro del mundo, la que está más debajo de todos los explotados; y el paradigma más grande de esta explotación femenina es la prostitución”. Añadió que “nunca podemos conocer al prójimo si no nos metemos en su piel”… y destacó que el teatro tenía esa cualidad “donde un actor puede transformarse en una hora y media en muchísimas caras y el público ver esa transformación”.
La obra tuvo varios impactos. Estableció un récord de 40.000 espectadores en dos años y revitalizó al teatro independiente tucumano. Berbuc, que había conocido a Jantzon en Buenos Aires, dejó su Mar del Plata –donde ella había ganado ya el premio Estrella de Mar- para venirse a vivir con él en 1984. “Fue el amor de mi vida, el padre que elegí para mi hijo”, dijo en 2007. Sobre el éxito de la obra, explicó que “en ese momento había un gran debate sobre el teatro comercial, y con él aprendimos a no tenerle miedo a ese teatro, porque nuestro objetivo era llegar a mucha gente con nuestras obras y vivir del borderó; en una palabra, profesionalizar este trabajo, ya que ese es uno de los grandes puntos del tema”.
Jantzon, fallecido el 26 de julio de 1997 a los 43 años, había hecho trabajos como “Inodoro Pereyra”, “La mesa de los Galanes” y “Reíd Mortales” (con Pablo Parolo).
En una nota del 19 de junio de 1988, Jantzon y Berbuc dijeron que no hay fórmulas para que una obra le guste a la gente. Para él, que se calificó como “un intuitivo”, “el teatro fue siempre un laburo”. Describió que con “Cambiemos los papeles” “hemos logrado congeniar lo que quiere la gente con lo que queremos nosotros”.








