Recuerdos fotográficos: 1920. “Chop”, el perro mascota de choferes y de mozos
En este espacio de “Recuerdos” procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA. Esperamos que a ustedes, lectores, los haga reencontrarse con aquellos momentos y que puedan retroalimentar con sus propias memorias esta sección que les brindamos día a día.
“Chop es todo un distinguido ciudadano de la república perruna. Está bajo el protectorado directo de los ‘chauffeurs’ y de los mozos tucumanos, quienes sienten por él un afecto idolátrico”, comienza la crónica de LA GACETA del 5 de diciembre de 1920.
Cuenta que era un perro de raza desconocida, “feo, huraño, solemne, plebeyo”, que había aparecido sobre el estribo de un auto cinco años antes y “cautivó a todos y se quedó”.
Como en esa época había perrera y los perros debían estar registrados (“patentados”), los mozos y choferes pagaban religiosamente su patente y eso habilitaba a “Chop” a pasearse por la plaza Independencia sin riesgo a que lo llevaran detenido.
Su lugar preferido era el asiento del chofer de los autos de alquiler, como se ve en la imagen publicada ese día. Por lo general, se lo veía junto a los choferes cuando estos, en la espera de clientes, departían en el viejo café “San Martín”.
Relata la crónica que “Chop”, en una visita al aeródromo en el parque 9 de Julio, se entusiasmó con un aeroplano y se subió a la canasta de la nave cuyo bautismo en el aire hizo el 5 de abril de 1920 el capitán inglés Holland, contratado por el Aero Club.
En esos días el capitán tuvo una caída con su aparato y guardó cama tres días. Durante ese tiempo “Chop” permaneció junto al lecho del piloto. Luego, repuesto el capitán. “Chop” volvió a la plaza Independencia.
También se cuenta que un inglés del ingenio La Florida se lo llevó e intentó que se familiarizara con su nuevo hogar. Pero el perro quería estar en la plaza.
Aceptaba, eso sí, ir a pasar la noche en la casa de alguno de los choferes y los mozos, y estos habían organizado un cronograma para llevarlo. Al día siguiente, “Chop” regresaba a la plaza.
La crónica culmina con una definición: “ ‘Chop’ es, en resumen, conocido por cuanta gente posee auto en Tucumán, por todos los trasnochadores y cafetineros y por muchos más”.
Más información, en la nota: “Hojeando el Archivo. Chop, un perro famoso y protagonista de los años 20”.










