30 Abril 2005 Seguir en 
Se crearon 79 cargos nuevos en la planta de la Secretaría de Cultura para cubrir vacantes y ampliar el número de miembros de los cuerpos artísticos de la Provincia. En algunos casos los puestos ya se cubrieron, y en otros se están desarrollando procesos de selección para incorporar nuevas figuras. La edad y la salud de los artistas influye en la producción y en la selección de las obras que se montarán este año. "No pueden ser organismos cerrados. Debe haber movilidad", afirmó el secretario de Cultura Mauricio Guzman.
Los cuerpos estables inician su esperada recuperación
Una savia vivificante recorre los elencos estables de la provincia. Es que los cuerpos han encarado una profunda renovación, y en los últimos meses, a través de las audiciones, se crearon 79 cargos nuevos.
Para el Ballet fueron nueve, al igual que para la Banda Sinfónica de la provincia; 22 cargos quedaron para la Orquesta Sinfónica y 10 para el Coro Estable; dos fueron para el Grupo de Danza Contemporánea y 24 para el sector técnico y de apoyo artístico.
El proceso culminará a mediados de mayo, cuando se concursen ocho cargos para el Teatro Estable: cuatro para actores y cuatro para actrices. Vale aclarar que los nuevos integrantes de los elencos adquieren una semiestabilidad, porque obtienen un contrato por dos años.
"Estamos recuperando una parte de lo que se había perdido, por lo que entramos en un proceso de normalización. Cuando se crearon los cuerpos eran muy numerosos, pero por distintas razones, los cargos se fueron perdiendo", explicó el secretario de Cultura de la provincia, Mauricio Guzman.
Movilidad
"Lo mejor que puede ocurrir para los artistas es un régimen de semiestabilidad, para que los jóvenes egresados de las distintas carreras puedan acceder a los puestos, y para que haya una movilidad permanente, que evite la fosilización de la gente. Por supuesto que la fosilización no siempre es culpa de los artistas sino también de las políticas y de los directores. Pero lo cierto es que los elencos no pueden ser organismos cerrados", sostuvo el funcionario.
Más adelante, el secretario aseguró que con esta política no se les resta méritos a los actuales integrantes. "Todos tenemos una vida útil en nuestras profesiones, sobre todo en algunos cuerpos, porque el desgaste de quien canta o baila es tremendo", precisó el funcionario.
Finalmente, adelantó que se está pensando en una forma de retiro digno para los artistas. "Es gente que dejó su vida cantando y bailando y hoy no hay un régimen que los contemple", dijo.
"Se podrán hacer grandes obras musicales"
Entusiasmado. Así se mostró el director de Teatro de la Provincia, Pablo Parolo, al contar un hecho que no tiene antecedentes: por primera vez desde que entró en vigencia la Ley de Estabilidad de Cuerpos Artísticos (en 1986) habrá audiciones abiertas para cubrir cargos en el Elenco Estable. La convocatoria, que es para ocho actores y actrices de entre 25 y 45 años (la inscripción se extenderá durante una semana, a partir del lunes), ha generado una gran expectativa entre los teatristas. Una legión de artistas busca integrar la agrupación, con contratos por dos años, con categoría 19 (que para los ingresantes significaría un sueldo en mano de alrededor de $ 500).
Hasta ayer, en la delegación local del Instituto de Teatro se gestionaban certificados de cursos y seminarios para la currícula de los aspirantes.
"El promedio de edad de la actual planta no es inferior a los 50 años, por lo que siempre nos vemos limitados en el repertorio. Esta convocatoria responde a un clamor que existía desde hace mucho. Con actores jóvenes podemos programar y ampliar el repertorio, y no vivir pendientes de si hay partidas presupuestarias", dijo Parolo.
El director relató que hasta el momento, cuando se debían cubrir roles jóvenes, se hacían castings y los posteriores contratos para las obras en cuestión. Lilian Mirkin y Nelson Alfonso son los miembros más jóvenes de la planta integrada por 17 actores, pero también están contratados. El jurado que decidirá el destino de los actores estará conformado por Alfredo Fénik (por la Secretaría de Cultura), Jorge Ricci (por el Instituto del Teatro) y Patricia García (por la Asociación de Actores).
Parolo anticipó que se evaluará el canto, "por lo que se podrán hacer grandes musicales. Esto revitalizará igualmente a los que ya están", aseguró.
"La renovación de cargos era urgente"
La noticia no generó zozobra en el elenco. El consenso es general. Todos los artistas están de acuerdo con la convocatoria a renovar el Teatro Estable. "Es un momento histórico. Es darle otra vida artística al elenco, con nuevos aires y la posibilidad de producir nuevas estéticas", afirmó Leonardo Gavriloff. "Saludo la decisión, pero la estética depende de otras políticas. Es necesario tener un plantel que te permita otras posibilidades, contar con otros recursos humanos", dijo Jorge Gutiérrez. "Los cargos se estaban perdiendo, y la renovación urge", sostuvo Teresita Guardia, quien respaldó la decisión de las autoridades.
Alicia López Vera ingresó en el Estable en 1971 y es una de las más veteranas en la profesión. "En esa época éramos el doble de integrantes de lo que somos ahora, y nunca se renovó, así que se fue desmantelando. A mí me parece correcto que se aumente el plantel, porque se insuflará vida. Hace falta sangre nueva", indicó.
Rafael Nofal es otro de los que cuenta por décadas su experiencia. "La renovación siempre es saludable, y no debiera ser una noticia importante. Si lo estable fueran los cargos, no las personas, y esos cargos se concursaran cada tres o cinco años como en la universidad, la renovación se haría automática, el medio se acostumbraría a ello, los actores se habituarían al concurso y buscarían estar siempre actualizados y entrenados", dijo. "Esto traerá el ingreso de jóvenes al elenco, lo que permitirá encarar un repertorio más variado. Los jóvenes podrán nutrirse de la magnífica experiencia de los actores que actualmente conforman este grupo y traerán seguramente, frescura, entusiasmo e incluso una formación más medulosa para poner al servicio del Teatro Estable", concluyó.
Según Víctor Hugo Cortés, es auspicioso que se abra el juego, y que nuevas actrices y actores puedan incorporarse. "Pero es importante que lo hagan con el mismo nivel de los que actualmente revisten en el Estable", enfatizó. Cortés expresó su reserva ante la posibilidad de que tengan prioridad los egresados de la UNT. "Nada hace presuponer que los egresados universitarios tengan mejor nivel de preparación que cualquier otro postulante", alertó.
La edad del actor no define su vida útil, sino su salud
La renovación en cualquier elenco estable siempre se considera bienvenida, pero también plantea el debate de si los artistas (los actores en este caso), tienen una vida útil para la profesión, y la misma conveniencia de la estabilidad en lo artístico.
"La utilidad del actor no depende de la edad, sino de su salud, a diferencia de los bailarines", apunta Pablo Parolo. "Creo que como en cualquier profesión hay una etapa joven, un momento de madurez en la que el artista está en la plenitud de sus posibilidades expresivas y obviamente llega un momento en el que éstas declinan", describe Rafael Nofal. "El bailarín tiene una vida útil pero el actor no, y esto lo demostró recientemente Carlos Olivera, que hasta el final de sus días estuvo ensayando. Es verdad que un actor estable puede llegar a achancharse salvo que haya mucho entusiasmo. Pero la responsabilidad está más por el lado de director", opina Teresita Guardia, quien enfatizó que el gran problema es cuando se pierde la memoria.
Según Jorge Gutiérrez la juventud "no es una condición indispensable para una buena actuación. Todo depende de las políticas que se fijen", destacó.
La ventaja
Alicia López Vera, en cambio, señala que la gran ventaja del Estable puede compararse a la de tener un equipo de fútbol. "Los miembros se conocen y tienen una estructura afianzada, se puede crear un estilo", señaló. "No hay en Tucumán otro grupo como el Estable que esté preparado para los grandes clásicos y producciones, y si no lo hacemos es porque estamos mal usados", indicó la actriz.
La burocracia hizo bajar obras exitosas
El elenco del Teatro Estable siempre tuvo que lidiar con problemas presupuestarios. Antes de su integración como personal de planta, los actores eran contratados por puesta en escena o por períodos de tres a seis meses.
Pero en más de una oportunidad, la continuidad de una pieza en cartel se vio afectada no por la ausencia de público -que es lo natural y corriente- sino por la caída de estos contratos.
En 1981, cuando se estaba representando a sala llena la obra "Cyrano de Bergerac", bajo la dirección de Carlos Olivera, caducaron los contratos de todo el elenco. En aquella oportunidad, no hubo respuesta positiva del área correspondiente en el Gobierno y, al no prorrogarse los convenios, la obra bajó abruptamente de cartel.
Los problemas parecieron solucionarse a partir de la constitución del Elenco Estable, en 1988. Pero las sucesivas bajas en el plantel fueron diezmando la plantilla original, y hubo que volver a contratar actores para satisfacer las necesidades de determinadas puestas en escena.
En la temporada de 2000, se contrató a dos actores y dos actrices para completar el elenco pretendido por Rafael Nofal para la puesta en escena de "Galileo Galilei", que tuvo gran éxito de público.
También en esa oportunidad, los problemas de renovación contractual conspiraron contra la continuidad de las representaciones de la pieza, aunque el grueso del elenco estaba integrado por actores pertenecientes al cuerpo estable.
Desde 1986, ingresaron casi 250 artistas al Estado
La Ley 5.840 de Creación e Integración de los Cuerpos Artísticos Docentes Estables de la Provincia fue sancionada por la Legislatura en 1986.
A través de ella se incorporó a alrededor de 250 personas al Ballet, Coro, Orquesta y Teatro de la Provincia, entre las categorías 19 y 22. Se aclaraba que el personal que en ese momento se desempeñaba en virtud de contratos formalizados, ingresaba directamente como personal permanente. Y que los cargos que resultaren vacantes serían cubiertos mediante concursos abiertos. En la misma norma se disponía para los miembros del Ballet la posibilidad de jubilarse con 20 años de servicio y 40 de edad., mientras que para el Coro, Orquesta y Teatro, se computarán 25 años y 50 de edad.
Cabe aclarar que el teatro Estable se normalizó en 1988.
Los cuerpos estables inician su esperada recuperación
Una savia vivificante recorre los elencos estables de la provincia. Es que los cuerpos han encarado una profunda renovación, y en los últimos meses, a través de las audiciones, se crearon 79 cargos nuevos.
Para el Ballet fueron nueve, al igual que para la Banda Sinfónica de la provincia; 22 cargos quedaron para la Orquesta Sinfónica y 10 para el Coro Estable; dos fueron para el Grupo de Danza Contemporánea y 24 para el sector técnico y de apoyo artístico.
El proceso culminará a mediados de mayo, cuando se concursen ocho cargos para el Teatro Estable: cuatro para actores y cuatro para actrices. Vale aclarar que los nuevos integrantes de los elencos adquieren una semiestabilidad, porque obtienen un contrato por dos años.
"Estamos recuperando una parte de lo que se había perdido, por lo que entramos en un proceso de normalización. Cuando se crearon los cuerpos eran muy numerosos, pero por distintas razones, los cargos se fueron perdiendo", explicó el secretario de Cultura de la provincia, Mauricio Guzman.
Movilidad
"Lo mejor que puede ocurrir para los artistas es un régimen de semiestabilidad, para que los jóvenes egresados de las distintas carreras puedan acceder a los puestos, y para que haya una movilidad permanente, que evite la fosilización de la gente. Por supuesto que la fosilización no siempre es culpa de los artistas sino también de las políticas y de los directores. Pero lo cierto es que los elencos no pueden ser organismos cerrados", sostuvo el funcionario.
Más adelante, el secretario aseguró que con esta política no se les resta méritos a los actuales integrantes. "Todos tenemos una vida útil en nuestras profesiones, sobre todo en algunos cuerpos, porque el desgaste de quien canta o baila es tremendo", precisó el funcionario.
Finalmente, adelantó que se está pensando en una forma de retiro digno para los artistas. "Es gente que dejó su vida cantando y bailando y hoy no hay un régimen que los contemple", dijo.
Entusiasmado. Así se mostró el director de Teatro de la Provincia, Pablo Parolo, al contar un hecho que no tiene antecedentes: por primera vez desde que entró en vigencia la Ley de Estabilidad de Cuerpos Artísticos (en 1986) habrá audiciones abiertas para cubrir cargos en el Elenco Estable. La convocatoria, que es para ocho actores y actrices de entre 25 y 45 años (la inscripción se extenderá durante una semana, a partir del lunes), ha generado una gran expectativa entre los teatristas. Una legión de artistas busca integrar la agrupación, con contratos por dos años, con categoría 19 (que para los ingresantes significaría un sueldo en mano de alrededor de $ 500).
Hasta ayer, en la delegación local del Instituto de Teatro se gestionaban certificados de cursos y seminarios para la currícula de los aspirantes.
"El promedio de edad de la actual planta no es inferior a los 50 años, por lo que siempre nos vemos limitados en el repertorio. Esta convocatoria responde a un clamor que existía desde hace mucho. Con actores jóvenes podemos programar y ampliar el repertorio, y no vivir pendientes de si hay partidas presupuestarias", dijo Parolo.
El director relató que hasta el momento, cuando se debían cubrir roles jóvenes, se hacían castings y los posteriores contratos para las obras en cuestión. Lilian Mirkin y Nelson Alfonso son los miembros más jóvenes de la planta integrada por 17 actores, pero también están contratados. El jurado que decidirá el destino de los actores estará conformado por Alfredo Fénik (por la Secretaría de Cultura), Jorge Ricci (por el Instituto del Teatro) y Patricia García (por la Asociación de Actores).
Parolo anticipó que se evaluará el canto, "por lo que se podrán hacer grandes musicales. Esto revitalizará igualmente a los que ya están", aseguró.
La noticia no generó zozobra en el elenco. El consenso es general. Todos los artistas están de acuerdo con la convocatoria a renovar el Teatro Estable. "Es un momento histórico. Es darle otra vida artística al elenco, con nuevos aires y la posibilidad de producir nuevas estéticas", afirmó Leonardo Gavriloff. "Saludo la decisión, pero la estética depende de otras políticas. Es necesario tener un plantel que te permita otras posibilidades, contar con otros recursos humanos", dijo Jorge Gutiérrez. "Los cargos se estaban perdiendo, y la renovación urge", sostuvo Teresita Guardia, quien respaldó la decisión de las autoridades.
Alicia López Vera ingresó en el Estable en 1971 y es una de las más veteranas en la profesión. "En esa época éramos el doble de integrantes de lo que somos ahora, y nunca se renovó, así que se fue desmantelando. A mí me parece correcto que se aumente el plantel, porque se insuflará vida. Hace falta sangre nueva", indicó.
Rafael Nofal es otro de los que cuenta por décadas su experiencia. "La renovación siempre es saludable, y no debiera ser una noticia importante. Si lo estable fueran los cargos, no las personas, y esos cargos se concursaran cada tres o cinco años como en la universidad, la renovación se haría automática, el medio se acostumbraría a ello, los actores se habituarían al concurso y buscarían estar siempre actualizados y entrenados", dijo. "Esto traerá el ingreso de jóvenes al elenco, lo que permitirá encarar un repertorio más variado. Los jóvenes podrán nutrirse de la magnífica experiencia de los actores que actualmente conforman este grupo y traerán seguramente, frescura, entusiasmo e incluso una formación más medulosa para poner al servicio del Teatro Estable", concluyó.
Según Víctor Hugo Cortés, es auspicioso que se abra el juego, y que nuevas actrices y actores puedan incorporarse. "Pero es importante que lo hagan con el mismo nivel de los que actualmente revisten en el Estable", enfatizó. Cortés expresó su reserva ante la posibilidad de que tengan prioridad los egresados de la UNT. "Nada hace presuponer que los egresados universitarios tengan mejor nivel de preparación que cualquier otro postulante", alertó.
La renovación en cualquier elenco estable siempre se considera bienvenida, pero también plantea el debate de si los artistas (los actores en este caso), tienen una vida útil para la profesión, y la misma conveniencia de la estabilidad en lo artístico.
"La utilidad del actor no depende de la edad, sino de su salud, a diferencia de los bailarines", apunta Pablo Parolo. "Creo que como en cualquier profesión hay una etapa joven, un momento de madurez en la que el artista está en la plenitud de sus posibilidades expresivas y obviamente llega un momento en el que éstas declinan", describe Rafael Nofal. "El bailarín tiene una vida útil pero el actor no, y esto lo demostró recientemente Carlos Olivera, que hasta el final de sus días estuvo ensayando. Es verdad que un actor estable puede llegar a achancharse salvo que haya mucho entusiasmo. Pero la responsabilidad está más por el lado de director", opina Teresita Guardia, quien enfatizó que el gran problema es cuando se pierde la memoria.
Según Jorge Gutiérrez la juventud "no es una condición indispensable para una buena actuación. Todo depende de las políticas que se fijen", destacó.
La ventaja
Alicia López Vera, en cambio, señala que la gran ventaja del Estable puede compararse a la de tener un equipo de fútbol. "Los miembros se conocen y tienen una estructura afianzada, se puede crear un estilo", señaló. "No hay en Tucumán otro grupo como el Estable que esté preparado para los grandes clásicos y producciones, y si no lo hacemos es porque estamos mal usados", indicó la actriz.
El elenco del Teatro Estable siempre tuvo que lidiar con problemas presupuestarios. Antes de su integración como personal de planta, los actores eran contratados por puesta en escena o por períodos de tres a seis meses.
Pero en más de una oportunidad, la continuidad de una pieza en cartel se vio afectada no por la ausencia de público -que es lo natural y corriente- sino por la caída de estos contratos.
En 1981, cuando se estaba representando a sala llena la obra "Cyrano de Bergerac", bajo la dirección de Carlos Olivera, caducaron los contratos de todo el elenco. En aquella oportunidad, no hubo respuesta positiva del área correspondiente en el Gobierno y, al no prorrogarse los convenios, la obra bajó abruptamente de cartel.
Los problemas parecieron solucionarse a partir de la constitución del Elenco Estable, en 1988. Pero las sucesivas bajas en el plantel fueron diezmando la plantilla original, y hubo que volver a contratar actores para satisfacer las necesidades de determinadas puestas en escena.
En la temporada de 2000, se contrató a dos actores y dos actrices para completar el elenco pretendido por Rafael Nofal para la puesta en escena de "Galileo Galilei", que tuvo gran éxito de público.
También en esa oportunidad, los problemas de renovación contractual conspiraron contra la continuidad de las representaciones de la pieza, aunque el grueso del elenco estaba integrado por actores pertenecientes al cuerpo estable.
La Ley 5.840 de Creación e Integración de los Cuerpos Artísticos Docentes Estables de la Provincia fue sancionada por la Legislatura en 1986.
A través de ella se incorporó a alrededor de 250 personas al Ballet, Coro, Orquesta y Teatro de la Provincia, entre las categorías 19 y 22. Se aclaraba que el personal que en ese momento se desempeñaba en virtud de contratos formalizados, ingresaba directamente como personal permanente. Y que los cargos que resultaren vacantes serían cubiertos mediante concursos abiertos. En la misma norma se disponía para los miembros del Ballet la posibilidad de jubilarse con 20 años de servicio y 40 de edad., mientras que para el Coro, Orquesta y Teatro, se computarán 25 años y 50 de edad.
Cabe aclarar que el teatro Estable se normalizó en 1988.







