De LA GACETA al Helicoide: Gabriel Rivara, el argentino liberado en Venezuela

Gabriel Rivara pasó por Tucumán en 2000 y fue entrevistado. Venía en bicicleta desde Alaska. Detenido en Cuba, Nicaragua y por las FARC.

EN EL HELICOIDE. En enero de 2025 fue trasladado al tristemente célebre centro de detención de Caracas. EN EL HELICOIDE. En enero de 2025 fue trasladado al tristemente célebre centro de detención de Caracas.

Uno de los presos políticos excarcelados esta semana en Venezuela es argentino y fue entrevistado por LA GACETA a principios de los 2000. Su nombre es Gabriel Rivara, aunque en las redes usa su segundo apellido, Freyre.

El diario le hizo una nota porque Rivara, oriundo de Castelar, provincia de Buenos Aires, estaba protagonizando una odisea digna de contar: venía bajando desde Alaska en bicicleta y planeaba llegar hasta Tierra del Fuego.

Su viaje se inició en 1999 y había atravesado por experiencias que superaban cualquier relato de ficción.

Estuvo detenido en Cuba, por el régimen de Fidel Castro. Luego estuvo preso en Nicaragua y más tarde fue apresado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Siempre por expresarse públicamente a favor de la libertad, principalmente a través de un blog, porque aún no existían las redes actuales.

Su paso por Tucumán

En su paso por Tucumán se alojó en el albergue del complejo Ledesma y así conoció a los ingenieros de Telemática, la empresa que le prestaba servicios informáticos a LA GACETA y cuyas oficinas se encontraban en esa época en 25 de Mayo y avenida Sarmiento, frente al Ledesma.

Telemática le actualizó el blog, en forma gratuita, tanto en programación como en diseño. Corría diciembre, ya que recuerdan los ingenieros que les preguntó “qué podía hacer en Navidad” en Tucumán.

Rivara viajaba con un gatito que había adoptado en el norte argentino.

Una semana más tarde volvió a ser detenido, ya en la ciudad de Frías, Santiago del Estero. Pasó Año Nuevo en un calabozo, acusado de tener dólares falsos. Seguía en contacto con algunos tucumanos a través de Messenger, el chat que se usaba en ese entonces. Allí contó que los policías santiagueños le habían matado el gatito. Luego se le perdió el rastro, al menos desde estas latitudes.

Esta semana se volvió a saber de Rivara, luego de que el canciller, Pablo Quirno, anunció que el ciudadano argentino Gustavo Gabriel Rivara, que se encontraba prisionero en una de las cárceles de Venezuela, “ha sido liberado”.

“La República Argentina confirma que Gustavo Gabriel Rivara, ciudadano argentino que se encontraba detenido de manera arbitraria, ha sido liberado”, anunció Quirno a través de X.

“Las autoridades argentinas han mantenido contacto permanente con Rivara y su entorno desde su liberación. En el día de hoy (martes) se presentó en la Embajada de la República Argentina en Colombia, donde se le brindó la asistencia necesaria y se le emitió la documentación personal correspondiente”, detalló.

Patricia Rivara, hermana del liberado, confirmó al portal venezolano ReporteYa que el ciudadano argentino “ya ha sido excarcelado” y que “estaba arbitrariamente detenido desde el 1/1/2025”.

Rivara ingresó ilegalmente a Venezuela en 2024 para apoyar políticamente a la candidata proscrita María Corina Machado, según su propio relato en las redes sociales.

Ya una vez en Venezuela grabó un video de 40 minutos que subió a su canal de YouTube, donde explicaba, con un mapa de fondo, las distintas estrategias para ingresar a ese país sin papeles ni documentos y cómo él lo había logrado, pese a los numerosos controles.

La aceitada red de vigilancia venezolana, tanto física como informática, no tardó en cazarlo, tras descubrir sus publicaciones, también en Facebook, donde aparece como Gabriel Freyre. En enero de 2025 fue trasladado al tristemente célebre centro de detención de Caracas, conocido como el Helicoide.

VIAJE. Rivara inició sus travesías en 1999 y tuvo experiencias de ficción. VIAJE. Rivara inició sus travesías en 1999 y tuvo experiencias de ficción.

Luego de su liberación, Rivara publicó el 3 de febrero un posteo en su Facebook, titulado “El recuerdo duele”: “Una cosa he aprendido en la prisión del Helicoide, que el sufrimiento es gratuito. Tantas vidas arruinadas por nada. Otra cosa confirmada, que la nueva izquierda latinoamericana es una incansable productora de sufrimiento. Y otra: que a estas alturas, América Latina no se fuma un dictador más. Que América Latina no tiene más espacio para pensamientos populistas ni demagógicos con trazas de hipocresía. Que esto ya es tan claro, que lo puede entender desde un niño hasta un ignorante, y a su vez es tan tenaz, como el mazo con el que nos castigan los mismos gobernantes que votamos para que contribuyan a mejorar el mundo…” Y luego de mencionar a otros presos políticos que conoció en prisión, concluye: “Libertad para todos los que después de años siguen encerrados en el Helicoide sin siquiera un proceso legal”.

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