Uno de los puntos más polémicos de esta causa es la formulación de cargos. Si bien es cierto que el Código Procesal establece que puede ser modificada, el juez de Impugnación Edgardo Sánchez, ya advirtió sobre su fragilidad probatoria.
El caso fue denunciado el jueves 29 de enero, pasadas las 6 de la mañana. Al regir el sistema de denuncia digital, la presentación debió haber quedado registrada ese mismo día en una oficina del Ministerio Público del Centro Judicial Monteros. Sin embargo, las primeras diligencias se realizaron recién el lunes, es decir, tres días después y en la misma jornada en la que el caso comenzó a ocupar espacios en la agenda pública.
La Policía, que no debe esperar una orden del MPF para investigar, presentó recién el lunes el pedido de allanamientos y detenciones contra Santiago Bagne y César Máximo Carreras, planteo que fue rechazado en primera instancia. Por la noche, cuando se reunieron más evidencias, el fiscal Marcelo Leguizamón solicitó nuevamente esas medidas, que fueron aceptadas por el juez Javier Núñez Campero. Los arrestos se concretaron el martes.
Coautores
El miércoles, los dos jóvenes fueron acusados formalmente de lesiones graves en grado de tentativa agravadas por el concurso premeditado de dos o más personas, en calidad de coautores. José María Molina, representante legal de la víctima, acompañó el pedido de imputación, aunque aclaró que, a su criterio, debieron haber sido acusados por tentativa de homicidio. Los defensores rechazaron los cargos. El mismo magistrado aceptó lo peticionado por el auxiliar fiscal Hugo Campos y dictó la prisión preventiva por 30 días. Horas después, los imputados fueron trasladados al penal de Benjamín Paz.
Macario Santamarina y Gonzalo Azcárate, defensores de Bagne, impugnaron la resolución. En una audiencia realizada el sábado, el juez Sánchez hizo lugar a sus planteos y ordenó la liberación del joven. No ocurrió lo mismo con Carreras, ya que sus abogados, Ángel Fara y Daniel Medina, no habían recurrido el fallo.
La resolución del magistrado fue contundente en un punto: argumentó que el Ministerio Público había formulado una imputación sin precisar qué rol habría tenido cada uno de los imputados en el hecho. Si esta falla procesal no se corrige en los próximos días, ambos sospechosos podrían quedar sobreseídos.







