El Helicoide: ¿llega a su fin un símbolo del terror para Venezuela?

El Gobierno venezolano anunció la liberación de un “número importante” de presos políticos. Trump prometió clausurar una de las cárceles más temidas del régimen de Maduro.

PRISIÓN. El edificio, de 100.000 m² fue ideado como shopping hacia 1950. afp PRISIÓN. El edificio, de 100.000 m² fue ideado como shopping hacia 1950. afp
Hace 19 Hs

El Helicoide, una de las cárceles más temidas de Venezuela y símbolo de la represión del chavismo, quedó nuevamente bajo la lupa de la comunidad internacional luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su clausura, tras la captura de Nicolás Maduro. El centro de detención -de más de 100.000 m² en el área metropolitana de Caracas- era señalado desde hace años por organismos de derechos humanos como escenario de torturas, de tratos crueles y de detenciones arbitrarias contra presos políticos. De hecho, prácticamente en paralelo al anuncio del cierre de El Helicoide, el gobierno de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, comunicó la liberación de un número importante de presos políticos -incluidos ciudadanos extranjeros-, como un gesto de paz unilateral en el marco de las negociaciones con EEUU. El anuncio fue formulado por el titular de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, quien no precisó cifras o identidades.

El aviso del cierre de la cárcel fue presentado por la Casa Blanca como parte del proceso de desmantelamiento de las estructuras represivas del chavismo. Trump calificó al Helicoide como una “cámara de tortura en el corazón de Caracas” y dijo que su clausura busca “poner fin a décadas de abusos contra presos políticos” cometidos bajo el régimen depuesto.

El Helicoide es un edificio de forma espiral, concebido originalmente durante los años 50 como un ambicioso centro comercial que nunca llegó a funcionar. Con el tiempo, fue reconvertido en sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y terminó transformándose en uno de los centros de detención más temidos del país y del continente.

Durante años, organizaciones nacionales e internacionales documentaron allí violaciones sistemáticas a los derechos humanos: torturas físicas y psicológicas, aislamiento prolongado, hacinamiento y falta de contacto con familiares y con abogados. Pese al anuncio de Trump, hasta ahora no se confirmó una orden formal de cierre ni el método previsto para la liberación de detenidos.

“Las torturas más atroces”

Víctor Navarro, detenido el 24 de enero de 2018, definió al Helicoide como el centro de tortura más grande de América latina. “Ser preso político en Venezuela es ser víctima de las torturas más atroces, de crímenes de lesa humanidad que se cometen a diario”, afirmó. Relató que agentes del Sebin irrumpieron violentamente en su casa, lo golpearon, lo amenazaron con armas y lo sometieron a interrogatorios bajo intimidación constante. Contó que durante su cautiverio era identificado solo por su número de documento, práctica que -dijo- buscaba cosificarlo. También describió amenazas de violación, golpizas y un simulacro de ejecución con una pistola cargada. “Un movimiento milimétrico me iba a volar la cabeza; nada les importaba”, recordó.

Dylan Canache tenía apenas 16 años cuando fue detenido en enero de 2018 durante la llamada “Operación Guarimba”. Acusado de liderar una supuesta célula terrorista, permaneció preso varios meses. “Es lo más cercano al infierno”, dijo, sobre El Helicoide. Organizaciones de derechos humanos denunciaron que él y otros menores fueron sometidos a humillaciones, amenazas constantes y violencia física.

Diannet Blanco fue detenida tras participar en las protestas de 2017 y colaborar con la recolección y distribución de insumos médicos para manifestantes heridos. Su arresto se produjo en el marco de la denominada “Operación tun tun”, sin orden judicial: “Fui víctima de desaparición forzada”. Pasó un año y 12 días en El Helicoide, compartiendo una celda de 50 m² con otras 35 mujeres. “Fui víctima de torturas solo por participar en protestas. Mi derecho a defender derechos fue criminalizado”, denunció. Recuperó la libertad en junio de 2018 y desde entonces se dedica a la defensa de derechos humanos.

Excarcelaciones

Jorge Rodríguez afirmó que las excarcelaciones ya están ocurriendo. “Es una decisión adoptada de manera unilateral, no acordada con ninguna otra parte”, remarcó el presidente de la Asamble Nacional de Venezuela; y agradeció la intermediación de actores internacionales como el ex presidente de España José Luis Rodríguez Zapatero, el mandatario de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva y el Gobierno de Qatar.

El abogado Alfredo Romero, de la ONG Foro Penal, celebró las primeras señales de liberación. “¡Buenas noticias! Sabemos ya de algunas personas en camino a la libertad, incluyendo extranjeros”, escribió en la red X. No obstante, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos pidió a los familiares verificar si las liberaciones se están produciendo, tanto en El Helicoide como en la cárcel de El Rodeo I.

España confirmó la liberación de cinco ciudadanos, entre ellos la analista Rocío San Miguel, detenida en El Helicoide desde febrero de 2024 y acusada de participar en un supuesto plan conspirativo. En la Argentina persiste la expectativa por la situación del gendarme Nahuel Gallo y de Germán Giuliani, aún privados de la libertad.

Según datos de Foro Penal, hasta el 5 de enero había 806 presos políticos en Venezuela, 175 de ellos militares, y al menos 86 con ciudadanía extranjera o doble nacionalidad. El chavismo niega la existencia de presos políticos y habla de causas por conspiración, pero el anuncio de excarcelaciones y el eventual cierre de El Helicoide mantienen la atención internacional.

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