De “Tití me preguntó” a “El apagón”: los seis fuertes mensajes de Bad Bunny en el Super Bowl

En 13 minutos, Benito desplegó un espectáculo cargado de símbolos y participaciones de Lady Gaga y Ricky Martin.

BAD BUNNY EN ESCENA. El artista puertorriqueño llevó al Super Bowl una puesta atravesada por referencias a su identidad y su trayectoria. / NFL BAD BUNNY EN ESCENA. El artista puertorriqueño llevó al Super Bowl una puesta atravesada por referencias a su identidad y su trayectoria. / NFL
Hace 7 Hs

Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido como Bad Bunny, convirtió el escenario del Super Bowl en una celebración latina y una declaración de identidad. En poco más de 13 minutos, el artista puertorriqueño desplegó un show cargado de símbolos, referencias culturales y mensajes sociales, sin abandonar el baile ni el espíritu festivo que lo caracteriza. Ante una audiencia de cientos de millones de personas, habló en español, reivindicó sus raíces y dejó definiciones que no pasaron desapercibidas.

El espectáculo contó con invitados inesperados como Lady Gaga y Ricky Martin, además de apariciones de figuras como Pedro Pascal, Cardi B y Karol G. La puesta en escena recreó espacios cotidianos de Puerto Rico y de América Latina, desde una barbería y una boda popular hasta la ya clásica “casita” que acompaña sus shows.

A lo largo del recital, Bad Bunny interpretó algunos de sus mayores éxitos —como Tití me preguntó, El apagón y NUEVAYoL— mientras se movía entre escenarios que remitían a la historia, la cultura y las luchas de su tierra natal.

Los mensajes de Bad Bunny en el Super Bowl

1. Creer en uno mismo, incluso cuando nadie más lo hace

“Si hoy estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí”, dijo Benito frente a millones de personas. El gesto de entregarle un Grammy a un niño reforzó ese mensaje: el sueño es posible, incluso viniendo de un pueblo humilde de Puerto Rico y empezando desde SoundCloud.

SU NIÑO INTERIOR. Bad Bunny sostuvo uno de sus premios Grammy durante el show, en un guiño a su historia personal y a la perseverancia. / NFL SU NIÑO INTERIOR. Bad Bunny sostuvo uno de sus premios Grammy durante el show, en un guiño a su historia personal y a la perseverancia. / NFL

2. Lo cotidiano también es cultura

Barberías, partidas de dominó, bodas largas, mujeres haciéndose las uñas y la clásica “casita” puertorriqueña fueron parte de la escenografía. Bad Bunny volvió a poner en valor esas escenas simples que forman la identidad latinoamericana y que rara vez llegan a escenarios globales.

3. Los apagones como denuncia social

Al interpretar “El apagón” subido a un poste de luz, el artista visibilizó una problemática estructural de Puerto Rico: los cortes eléctricos constantes tras el huracán María. Un mensaje político directo, sin discursos largos, pero cargado de simbolismo.

POR LOS APAGONES EN PR. El artista interpretó “El apagón” subido a un poste de luz, en alusión a la crisis energética que atraviesa la isla. / NFL POR LOS APAGONES EN PR. El artista interpretó “El apagón” subido a un poste de luz, en alusión a la crisis energética que atraviesa la isla. / NFL

4. América no es un solo país

Aunque cerró con un “God bless America”, Bad Bunny recordó que América es un continente. El desfile de banderas y la frase “Seguimos aquí” reforzaron una idea de unidad latinoamericana que atravesó todo el show.

5. El español como bandera

Salvo una frase final, el artista se negó a hablar en inglés durante el espectáculo. Ya lo había anticipado con humor meses antes: no hacía falta aprender español, solo bailar y disfrutar. En el Super Bowl, lo cumplió al pie de la letra.

SU ELECCIÓN. Bad Bunny realizó casi todo su show en español, en una decisión que reforzó su identidad cultural. / NFL SU ELECCIÓN. Bad Bunny realizó casi todo su show en español, en una decisión que reforzó su identidad cultural. / NFL

6. Puerto Rico y la cultura latina en el centro del mundo

Desde la música hasta los invitados —Lady Gaga, Ricky Martin, Karol G, Cardi B y Pedro Pascal—, todo en el show funcionó como una reivindicación del orgullo latino. Baile, crítica social y celebración convivieron sin contradicciones.

Tras el espectáculo, fue criticado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien escribió en la red social Truth Social que fue "uno de los peores de la historia". Y añadió: "Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo". 

A pesar de las críticas, fue celebrado por millones y volvió a demostrar que no necesita traducirse ni suavizar su mensaje para llegar lejos. Puede que no todos entiendan sus palabras, pero el impacto cultural de su música —y de su mensaje— ya es imposible de ignorar.

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