Hitchcock todavía inquieta

El cineasta sigue siendo considerado un maestro inigualable del séptimo arte. Siete días para rodar 45 segundos.

29 Abril 2005
Londres.- Alfred Hitchcock era un hombre afable. Por eso, en 1960 decidió rodar su siguiente película en blanco y negro, aunque estuviera pasado de moda, de manera que la sangre de la bañera de "Psicosis" fluyera en decentes tonos de gris. Pese a ello, muchos espectadores juraban, después de haber visto la película, que en esa escena el filme se volvía de color: habían creado en su mente el efecto que Hitchcock había evitado conscientemente.
Por eso, a 25 años de su muerte, el 29 de abril de 1980, el cineasta sigue siendo considerado un maestro inigualable del séptimo arte. La escena del asesinato de "Psicosis", de sólo 45 segundos, fue rodada durante siete días. Se usaron 70 diferentes posiciones de la cámara, una modelo desnuda y doce cortinas de ducha en la parte de atrás de un estudio calefaccionado. Sin embargo, Hitchcock jamás levantó la voz. Sólo en una ocasión perdió los estribos: cuando Tippi Hedren ("Los pájaros") le dijo que estaba gordo. A partir de ese momento no volvió a hablarle de forma directa durante todo el resto del rodaje. "Fue un rodaje traumático", confesó alguna vez el director.
Hitchcock, nacido en 1899, estuvo desde el principio en el negocio del cine. Además de su altamente desarrollado sentido de la dramaturgia, fue sobre todo su olfato psicológico lo que lo convirtió en un genio del cine.
El tema de casi todas sus películas es el miedo. El propio Hitchcock tenía pánico de la policía, después de que, siendo pequeño, un agente lo metió en una celda para divertirse. "Creo que eso me marcó para siempre", comentó en un reportaje. Pero sobre todo el director atribuía sus miedos a su educación estrictamente católica. Por ejemplo, veía "Los pájaros" como una visión del Juicio Final sobre la humanidad, lo que lo puso muy nervioso durante el problemático rodaje. (DPA)

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