El terror oriental hace furor en Tucumán

"El grito" y la recién estrenada "La llamada 2" ya tienen una legión de fans. Lo que vendrá.

08 Abril 2005
El género del terror de origen japonés ha llegado para quedarse. El estreno del filme "La llamada 2" ratificó una tendencia que ya se extiende por todo el país y que en Tucumán tiene una legión de adeptos.
Con dos filmes en cartel ("El grito" se estrenó la semana pasada) estas espeluznantes películas son las versiones hollywoodenses de sendos éxitos nipones, rodados por los mismos realizadores que hicieron los filmes originales. A tal punto ha crecido este fenómeno que ya se han anunciado estrenos de otras historias que llegarán en los próximos meses. "Estos filmes recuperan la esencia del miedo", señaló Augusto Moreno, un adepto que también vio las versiones niponas en video.

Estremece a Tucumán el terror japonés

Primero fueron las comedias, luego los dramas de época y ahora, el terror. El cine de Hollywood sigue copiando fórmulas exitosas.
En este caso, las del cine japonés. De hecho, los dos fenómenos comerciales más recientes, "El grito" (que llegó la semana pasada) y "La llamada 2" (que se estrenó ayer), son remakes norteamericanas de sendos éxitos nipones rodados en Hollywood por los mismos realizadores que hicieron los filmes originales: Hideo Nakata y Takashi Shimizu, respectivamente. Y ambas películas ya tienen una legión de seguidores en Tucumán, sobre todo jóvenes.
El caso de "La llamada" es un ejemplo puntual. Basada en "Ringu", una película que Nakata había rodado en 1998 a partir del best seller del cotizado Koji Suzuki, la versión norteamericana fue dirigida cuatro años más tarde por Gore Verbinski y recaudó 230 millones de dólares en todo el mundo. Permitió, además, la consagración definitiva de la rubia Naomi Watts.
La película pegó tan fuerte en Tucumán, que muchos jóvenes se agolparon en los cines cuando se estrenó hace dos años, y luego agotaron los videos y DVD para poseer copias. Ahora llega la segunda parte de esa historia que ha generado una expectativa inusual. El filme continúa la historia de la periodista que, tras sobrevivir a la maldición de una misteriosa cinta de video que causa la muerte en una semana a todo aquel que la vea, debe escapar con su hijo a otra ciudad para rehacer su vida. Pero la cinta reaparece, y con ella un fantasma que trata de poseer al pequeño.
"No me la pierdo por nada del mundo", confesó Augusto Moreno, de 23 años, que aseguró que también vio en video las dos versiones japonesas que nunca llegaron a los cines."El terror japonés es más espeluznante que el norteamericano porque en las películas japonesas los fantasmas y los seres anormales se meten en la vida cotidiana de la gente. Y cuando el espectador vuelve a su casa, dondequiera que esté, seguirá sintiendo miedo", dijo hace poco Takashige Ichesi, productor japonés de "El grito" y de varios filmes de terror llegados desde el Lejano Oriente.

"Estas películas dan miedo hasta con la luz encendida"
"Lo que me atrapa de estas películas es que recuperan lo esencial del terror. Dan miedo hasta con la luz encendida". La afirmación pertenece a Augusto Moreno, de 27 años, un confeso fanático del género de terror que incluso vio las versiones japonesas de "La llamada" y de "El grito".
Ayer, Augusto fue uno de los primeros en asistir al estreno de "La llamada 2". "No quería perdérmela por nada del mundo", agregó antes de entrar a la sala.
Al igual que él, Liliana Auteri (de 27 años), Verónica Auteri (de 23) y Julio Roca (de 22), acudieron al estreno con la expectativa de estremecerse tanto como con la primera versión.
"Esperamos tener la misma sensación de miedo que tuvimos con la anterior", señaló Liliana entre risas. Y, aunque consciente de que el género de terror es más popular entre los hombres que entre las chicas, Verónica señaló: "lo bueno es que las historias te mantienen atornillado a la butaca". "El filme tiene como un efecto fantasmagórico. Tiene la verdadera esencia del cine de terror", agregó.
Por su parte, Leonardo Funes confesó que vio "La llamada 1" -cuando tenía 10 años- con sus hermanos, porque le dio miedo verla solo. "Me causó mucha impresión la escena en la que la niña muerta sale de la bañera. No pude dormir durante varias noches", dijo. Ahora, un poco más grande, se animó a entrar solo al cine. "Ya tengo una idea de lo que va a pasar", dijo.Por qué los chicos eligen este tipo de películas es algo que Fernando Martínez, de 22 años, intenta responder con toda seriedad. "Están muy bien hechas, hay mucha intriga y las imágenes son muy tenebrosas. La trama juega mucho con lo desconocido, con lo fantasmal, lo oculto. Y ante eso, uno no puede mantenerse indiferente", añadió mientras su novia Marcela asentía con la cabeza. "Es que él es un fanático. Le gusta de alma este género", acotó.

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