03 Abril 2005 Seguir en 
Eduardo Gramajo, de 60 años, salía de su casa de avenida Mitre al 500, rumbo a la farmacia. "Tuve que comprar unas pastillas para dormir porque anoche no pegué ni un ojo, la música no nos dejó a descansar hasta cerca de las cuatro de la mañana. Y encima nos quedan dos noches más", dijo el hombre que vive con su esposa en un edificio. Al enterarce de la clausura, Gramajo dijo estar contento con la noticia. "Vamos a dormir bien esta noche, entonces", especuló.
El hombre, como otros tantos vecinos del lugar que no quisieron dar su nombre por diversas causas, contaron que los ruidos de la noche del viernes, fueron más fuertes que en otras ocasiones.
Rafael, un hombre que no quiso dar su apellido, vive en la avenida Alem al 600, y contó que sus hijos pequeños no durmieron por los ruidos. "Estuvimos despiertos como hasta las tres y media, porque era imposible dormir. El más chico de mis hijos lloraba mientras mi mujer trataba de hacerlo dormir, lo que era imposible", dijo. También aseguró que esta vez el ruido superó los decibeles permitidos.
Por su parte, Sebastián Iriarte, que vive en el barrio, dijo que los ruidos no lo molestaron. "Siempre se hacen estos recitales, uno ya sabe que va a haber ruidos. Yo estoy acostumbrado y me parece una lástima que este festival se clausure, porque da vida al barrio", dijo el joven.Leonela Figueroa, de 15 años, fue con su mamá al estadio y se dio con la noticia de que el festival estaba suspendido. "Estoy muy triste, este iba a ser mi primer recital", dijo.
El hombre, como otros tantos vecinos del lugar que no quisieron dar su nombre por diversas causas, contaron que los ruidos de la noche del viernes, fueron más fuertes que en otras ocasiones.
Rafael, un hombre que no quiso dar su apellido, vive en la avenida Alem al 600, y contó que sus hijos pequeños no durmieron por los ruidos. "Estuvimos despiertos como hasta las tres y media, porque era imposible dormir. El más chico de mis hijos lloraba mientras mi mujer trataba de hacerlo dormir, lo que era imposible", dijo. También aseguró que esta vez el ruido superó los decibeles permitidos.
Por su parte, Sebastián Iriarte, que vive en el barrio, dijo que los ruidos no lo molestaron. "Siempre se hacen estos recitales, uno ya sabe que va a haber ruidos. Yo estoy acostumbrado y me parece una lástima que este festival se clausure, porque da vida al barrio", dijo el joven.Leonela Figueroa, de 15 años, fue con su mamá al estadio y se dio con la noticia de que el festival estaba suspendido. "Estoy muy triste, este iba a ser mi primer recital", dijo.







