01 Abril 2002 Seguir en 
LONDRES.- La reina madre de Gran Bretaña será sepultada tras un funeral ceremonial el 9 de este mes en el castillo de Windsor, al lado de su esposo, el rey George VI, anunció el Palacio de Buckingham.
El príncipe Carlos de Gran Bretaña, acompañado por sus hijos adolescentes, regresó ayer para los funerales de su adorada abuela, fallecida a los 101 años. La reina madre, cuya vida cubrió un siglo de cambios tumultuosos para el mundo y la casa real de los Windsor murió mientras dormía, con la reina Isabel a su lado.
Bajo un cielo gris, Gran Bretaña pudo echar un vistazo al ataúd de la matrona real, cubierto con su estandarte personal y con flores rosadas y blancas, que fue transportado a través de un jardín de narcisos dorados hasta una pequeña capilla en el Gran Parque de los Windsor. El ataúd sería trasladado el martes desde Windsor hasta el palacio de St. James, en el centro de Londres.
El viernes será conducido a la Sala Westminster, que forma parte del edificio del Parlamento, donde permanecerá hasta el día antes del funeral, en la cercana Abadía de Westminster.
Luego el ataúd viajará por carretera hasta el lugar de la sepultura privada, en la capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor, donde la reina madre yacerá al lado de su esposo, quien murió en 1952 a los 56 años.
El príncipe Carlos, de quien se dijo estaba "absolutamente devastado" por la muerte de su abuela, y sus hijos, cancelaron unas vacaciones en Klosters, Suiza, para regresar a Gran Bretaña.
Rompiendo el protocolo, la reina permitió que Carlos, su heredero, viajara en el mismo avión que sus hijos, algo que normalmente evita la familia real por razones de seguridad.
La reina madre mantuvo unida a la familia real durante siete tempestuosas décadas, desde la crisis de abdicación de 1936, que los catapultó a ella y a su esposo al trono, hasta el divorcio de Carlos de la princesa Diana en 1996.
El príncipe Andrés, Duque de York, otro nieto que causó a la reina madre tanto pesar con su propio divorcio, tenía previsto regresar de Barbados, donde se encontraba de vacaciones con su ex esposa, Sarah, y sus hijas.
Desde el presidente de EE.UU., George Bush, hasta su par ruso, Vladimir Putin, líderes de todo el mundo rindieron tributo a la reina madre. (Reuter)
El príncipe Carlos de Gran Bretaña, acompañado por sus hijos adolescentes, regresó ayer para los funerales de su adorada abuela, fallecida a los 101 años. La reina madre, cuya vida cubrió un siglo de cambios tumultuosos para el mundo y la casa real de los Windsor murió mientras dormía, con la reina Isabel a su lado.
Bajo un cielo gris, Gran Bretaña pudo echar un vistazo al ataúd de la matrona real, cubierto con su estandarte personal y con flores rosadas y blancas, que fue transportado a través de un jardín de narcisos dorados hasta una pequeña capilla en el Gran Parque de los Windsor. El ataúd sería trasladado el martes desde Windsor hasta el palacio de St. James, en el centro de Londres.
El viernes será conducido a la Sala Westminster, que forma parte del edificio del Parlamento, donde permanecerá hasta el día antes del funeral, en la cercana Abadía de Westminster.
Luego el ataúd viajará por carretera hasta el lugar de la sepultura privada, en la capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor, donde la reina madre yacerá al lado de su esposo, quien murió en 1952 a los 56 años.
El príncipe Carlos, de quien se dijo estaba "absolutamente devastado" por la muerte de su abuela, y sus hijos, cancelaron unas vacaciones en Klosters, Suiza, para regresar a Gran Bretaña.
Rompiendo el protocolo, la reina permitió que Carlos, su heredero, viajara en el mismo avión que sus hijos, algo que normalmente evita la familia real por razones de seguridad.
La reina madre mantuvo unida a la familia real durante siete tempestuosas décadas, desde la crisis de abdicación de 1936, que los catapultó a ella y a su esposo al trono, hasta el divorcio de Carlos de la princesa Diana en 1996.
El príncipe Andrés, Duque de York, otro nieto que causó a la reina madre tanto pesar con su propio divorcio, tenía previsto regresar de Barbados, donde se encontraba de vacaciones con su ex esposa, Sarah, y sus hijas.
Desde el presidente de EE.UU., George Bush, hasta su par ruso, Vladimir Putin, líderes de todo el mundo rindieron tributo a la reina madre. (Reuter)
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