18 Marzo 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Producto Bruto Interno (PBI) de la Argentina creció 9% durante 2004, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Con esta evolución, superior a la proyectada, el valor total del PBI (conjunto de bienes y servicios producidos por el país) alcanzó a $ 279.020 millones, calculado en base a precios de 1993. Por su parte, la inversión interna bruta fija experimentó un crecimiento de 34,5% frente a 2003. Estos resultados se lograron luego de que durante el cuarto trimestre del año pasado la actividad económica aumentó 9,1% contra igual período de 2003 y 2,7% frente al tercer trimestre de 2004.
La mejora del año pasado se sumó al alza de 8,8% que se había producido en 2003 y, en consecuencia, el PBI recuperó prácticamente todo el terreno perdido (según la metodología de análisis podría estar 1% por debajo) desde el pico de actividad que se había alcanzado en el segundo trimestre de 1998.
El 9% de avance durante 2004 es el tercero más alto desde 1991 (10,6% en 1991 y 9,6% en 1996).
Contribuyó a este repunte un crecimiento industrial de 10,7% y un avance de la construcción de 19,7%.
La mejora económica estuvo apuntalada por alzas de 10,4% en los sectores productores de bienes y de 6,8% en servicios.
El consumo privado subió 9,4%, mientras que el público avanzó 2,7%. (DyN-NA)
PUNTO DE VISTA
Clima poco propicio
La economía, que partió de un índice muy bajo, después de la salida de la convertibilidad pudo crecer mucho porque tenía mucha inversión de muy buena calidad, hecha en los 90. El gran interrogante es si la Argentina va a poder mantener el nivel de crecimiento (un 6% o un 7%) con una inversión bastante más baja.
Estamos llegando o recuperando lo que se perdió en los últimos años de la recesión e igualamos el mejor de esos años, que fue el 98. Ahora hay que ver si se puede superar lo de siete años atrás.
Con un 17% en el nivel de inversión, que tiene actualmente la Argentina, se está muy por debajo de los índices de los 90, que eran cercanos al 20%.
Por eso es que algunos cuestionan que apenas se salió del default de una forma poco amistosa, hoy ya está el tema de los boicots y siempre hay un clima de negocios poco propicio en el país, para atraer inversiones internacionales. Ahora el punto es preguntar cuán sostenible es seguir creciendo y superar el mejor año de los 90. Y aquí entran las dudas. La Argentina no mejoró esa imagen por un montón de elementos que tiene la clase política argentina en no generar condiciones propicias para dar confianza a los inversores. (Exclusivo para LA GACETA)
Jorge Colina
Investigador Jefe de Idesa
La mejora del año pasado se sumó al alza de 8,8% que se había producido en 2003 y, en consecuencia, el PBI recuperó prácticamente todo el terreno perdido (según la metodología de análisis podría estar 1% por debajo) desde el pico de actividad que se había alcanzado en el segundo trimestre de 1998.
El 9% de avance durante 2004 es el tercero más alto desde 1991 (10,6% en 1991 y 9,6% en 1996).
Contribuyó a este repunte un crecimiento industrial de 10,7% y un avance de la construcción de 19,7%.
La mejora económica estuvo apuntalada por alzas de 10,4% en los sectores productores de bienes y de 6,8% en servicios.
El consumo privado subió 9,4%, mientras que el público avanzó 2,7%. (DyN-NA)
Clima poco propicio
La economía, que partió de un índice muy bajo, después de la salida de la convertibilidad pudo crecer mucho porque tenía mucha inversión de muy buena calidad, hecha en los 90. El gran interrogante es si la Argentina va a poder mantener el nivel de crecimiento (un 6% o un 7%) con una inversión bastante más baja.
Estamos llegando o recuperando lo que se perdió en los últimos años de la recesión e igualamos el mejor de esos años, que fue el 98. Ahora hay que ver si se puede superar lo de siete años atrás.
Con un 17% en el nivel de inversión, que tiene actualmente la Argentina, se está muy por debajo de los índices de los 90, que eran cercanos al 20%.
Por eso es que algunos cuestionan que apenas se salió del default de una forma poco amistosa, hoy ya está el tema de los boicots y siempre hay un clima de negocios poco propicio en el país, para atraer inversiones internacionales. Ahora el punto es preguntar cuán sostenible es seguir creciendo y superar el mejor año de los 90. Y aquí entran las dudas. La Argentina no mejoró esa imagen por un montón de elementos que tiene la clase política argentina en no generar condiciones propicias para dar confianza a los inversores. (Exclusivo para LA GACETA)
Jorge Colina
Investigador Jefe de Idesa







