17 Marzo 2005 Seguir en 
El presidente de la Compañía Azucarera Concepción (CAC), César Manuel Paz, confirmó que Atanor manifestó interés en adquirir el paquete accionario del ingenio Concepción, como lo adelantó ayer LA GACETA. La información también fue corroborada por voceros de la multinacional fabricante de agroquímicos.
"La realidad es que hubo contactos de Atanor con Concepción en los que mostraron interés en comprar el ingenio, y pidieron permiso para hacer una inspección en las instalaciones y para conocer los números de la empresa", dijo Paz. Aseguró también que desde octubre pasado la empresa paga los vencimientos del concurso de acreedores en que se encuentra.
A través de la auditoría, Atanor busca determinar la real capacidad de la fábrica, su productividad, determinar el valor de los activos de la planta y conocer detalles de su funcionamiento. Fuentes de la empresa estimaron que todo este proceso podría llevar unos 30 días. Los técnicos y ejecutivos de la multinacional prosiguieron ayer con la inspección y el estudio de la planta ubicada en Banda del Río Salí. La búsqueda del autoabastecimiento de alcohol, la principal materia prima para la fabricación de agroquímicos, es el motivo central del intento de compra del Concepción, según pudo averiguar nuestro diario.
Además de confirmar que hubo una oferta de Atanor por el ingenio, Paz dejó en claro que existe voluntad por parte del Concepción de vender. "Ellos no hicieron ofertas aún; de lo que surja de acá, en su momento el directorio de Concepción, con sus accionistas, deberá analizar si se acepta la oferta o no", subrayó el presidente de la CAC.
En marzo de 2001, Atanor irrumpió en el mercado azucarero argentino con la compra del ingenio Marapa, hasta entonces de propiedad de la familia Ruiz. Por esa fábrica azucarera pagó U$S 4,7 millones y le introdujo notables mejoras. Posteriormente, en setiembre de 2003, el grupo sorprendió cuando anunció la adquisición del ingenio Leales, por U$S 11 millones.
En el ámbito empresario de la provincia causó conmoción la noticia, y desde muchos sectores se especulaba con que habría grandes chances de que finalmente se cierre la operación. "Atanor es una empresa fuerte, y cualquier informe dentro y fuera del país respalda esta afirmación. Son gente correcta", precisó Paz.
Mientras tanto, en el sector laboral del ingenio de Banda del Río Salí continuaba ayer la preocupación surgida por el posible cambio de manos de la planta. Representantes de los obreros de la compañía se quejaron porque el Concepción, al igual que el el resto de los ingenios de la provincia, no cumple con el pago de los $ 100 de aumento no remunerativo que deberían haberse pagado desde el 1 de enero de este año. Los obreros temen que las nuevas autoridades no quieran hacerse cargo de esta deuda laboral que está acumulando el Concepción.
"La realidad es que hubo contactos de Atanor con Concepción en los que mostraron interés en comprar el ingenio, y pidieron permiso para hacer una inspección en las instalaciones y para conocer los números de la empresa", dijo Paz. Aseguró también que desde octubre pasado la empresa paga los vencimientos del concurso de acreedores en que se encuentra.
A través de la auditoría, Atanor busca determinar la real capacidad de la fábrica, su productividad, determinar el valor de los activos de la planta y conocer detalles de su funcionamiento. Fuentes de la empresa estimaron que todo este proceso podría llevar unos 30 días. Los técnicos y ejecutivos de la multinacional prosiguieron ayer con la inspección y el estudio de la planta ubicada en Banda del Río Salí. La búsqueda del autoabastecimiento de alcohol, la principal materia prima para la fabricación de agroquímicos, es el motivo central del intento de compra del Concepción, según pudo averiguar nuestro diario.
Además de confirmar que hubo una oferta de Atanor por el ingenio, Paz dejó en claro que existe voluntad por parte del Concepción de vender. "Ellos no hicieron ofertas aún; de lo que surja de acá, en su momento el directorio de Concepción, con sus accionistas, deberá analizar si se acepta la oferta o no", subrayó el presidente de la CAC.
En marzo de 2001, Atanor irrumpió en el mercado azucarero argentino con la compra del ingenio Marapa, hasta entonces de propiedad de la familia Ruiz. Por esa fábrica azucarera pagó U$S 4,7 millones y le introdujo notables mejoras. Posteriormente, en setiembre de 2003, el grupo sorprendió cuando anunció la adquisición del ingenio Leales, por U$S 11 millones.
En el ámbito empresario de la provincia causó conmoción la noticia, y desde muchos sectores se especulaba con que habría grandes chances de que finalmente se cierre la operación. "Atanor es una empresa fuerte, y cualquier informe dentro y fuera del país respalda esta afirmación. Son gente correcta", precisó Paz.
Mientras tanto, en el sector laboral del ingenio de Banda del Río Salí continuaba ayer la preocupación surgida por el posible cambio de manos de la planta. Representantes de los obreros de la compañía se quejaron porque el Concepción, al igual que el el resto de los ingenios de la provincia, no cumple con el pago de los $ 100 de aumento no remunerativo que deberían haberse pagado desde el 1 de enero de este año. Los obreros temen que las nuevas autoridades no quieran hacerse cargo de esta deuda laboral que está acumulando el Concepción.
Líder en producción
Si Atanor se queda con el Concepción, el grupo podría pelear el liderazgo azucarero del país con el ingenio Ledesma, de Jujuy. Computando las producciones de azúcar 2004 de Leales (34.000 toneladas), Marapa (38.000 toneladas) y Concepción (252.000 toneladas), el grupo sumaría 324.000 toneladas, mientras que Ledesma elaboró el año pasado 347.000 toneladas.







