16 Marzo 2005 Seguir en 
La operación de compra del principal ingenio de la provincia y uno de los más grandes del país ha comenzado a tomar cuerpo. Distintas fuentes dijeron a LA GACETA que la multinacional fabricante de agroquímicos Atanor hizo una propuesta de adquisición del ingenio Concepción, situado en Banda del Río Salí.
En sí misma, la transacción implicaría un cambio de manos sustancial y un reordenamiento en la actividad azucarera provincial, donde Atanor ya controla dos ingenios tucumanos: el Marapa y el Leales. El secretario general del Sindicato de Obreros del ingenio Concepción, Andrés Galván, expresó su preocupación por el impacto que este eventual traspaso podría tener en el sector laboral de la empresa, actualmente en concurso de acreedores.
"Estábamos muy preocupados por los rumores que circulaban sobre la venta del ingenio, y es por eso que pedimos una reunión con las autoridades de la empresa, para que nos aclaren la situación", reveló Galván. En la mañana de ayer, el jefe de Relaciones Industriales de la compañía, Enrique Ranieri, citó a los dirigentes gremiales de FEIA y de Fotia para confirmarles que existe una propuesta de compra por parte de Atanor, según destacó Galván. Los sindicalistas solicitaron una urgente reunión con el directorio de la empresa, que finalmente se llevó a cabo a las 19 de ayer en las oficinas del gerente general de la compañía, Juan Fabiano. "Allí nos confirmaron que existe una propuesta de Atanor", dijo el sindicalista. La necesidad de mayores precisiones sobre el alcance de la operación impulsó a los trabajadores a solicitar un encuentro con miembros del grupo de accionistas de la empresa, que se concretaría en las próximas horas. LA GACETA consultó a directivos del ingenio Concepción y de Atanor, quienes prefirieron no formular declaraciones sobre la negociación. Sin embargo, se supo que ayer habría ingresado una delegación de expertos de la multinacional a realizar una auditoría en las instalaciones de la fábrica.
En marzo de 2001, Atanor oficializó la compra del ingenio Marapa, hasta entonces en manos del grupo Ruiz, por un total de U$S 4,7 millones. Posteriormente, en setiembre de 2003, la multinacional se expandió en el sector azucarero tucumano al concretar la compra del Leales, hasta ese momento en poder del grupo Guerrero, por U$S 11millones.
En sí misma, la transacción implicaría un cambio de manos sustancial y un reordenamiento en la actividad azucarera provincial, donde Atanor ya controla dos ingenios tucumanos: el Marapa y el Leales. El secretario general del Sindicato de Obreros del ingenio Concepción, Andrés Galván, expresó su preocupación por el impacto que este eventual traspaso podría tener en el sector laboral de la empresa, actualmente en concurso de acreedores.
"Estábamos muy preocupados por los rumores que circulaban sobre la venta del ingenio, y es por eso que pedimos una reunión con las autoridades de la empresa, para que nos aclaren la situación", reveló Galván. En la mañana de ayer, el jefe de Relaciones Industriales de la compañía, Enrique Ranieri, citó a los dirigentes gremiales de FEIA y de Fotia para confirmarles que existe una propuesta de compra por parte de Atanor, según destacó Galván. Los sindicalistas solicitaron una urgente reunión con el directorio de la empresa, que finalmente se llevó a cabo a las 19 de ayer en las oficinas del gerente general de la compañía, Juan Fabiano. "Allí nos confirmaron que existe una propuesta de Atanor", dijo el sindicalista. La necesidad de mayores precisiones sobre el alcance de la operación impulsó a los trabajadores a solicitar un encuentro con miembros del grupo de accionistas de la empresa, que se concretaría en las próximas horas. LA GACETA consultó a directivos del ingenio Concepción y de Atanor, quienes prefirieron no formular declaraciones sobre la negociación. Sin embargo, se supo que ayer habría ingresado una delegación de expertos de la multinacional a realizar una auditoría en las instalaciones de la fábrica.
En marzo de 2001, Atanor oficializó la compra del ingenio Marapa, hasta entonces en manos del grupo Ruiz, por un total de U$S 4,7 millones. Posteriormente, en setiembre de 2003, la multinacional se expandió en el sector azucarero tucumano al concretar la compra del Leales, hasta ese momento en poder del grupo Guerrero, por U$S 11millones.







