14 Marzo 2005 Seguir en 
La trilla de soja comenzó formalmente en la provincia. Si bien la compaña tomará fuerza sólo a partir del 20 del corriente, según los operadores, entre el jueves y el viernes se cosecharon los primeros lotes de grupos cortos, en Gobernador Garmendia.Aceitera General Deheza (AGD) informó a LA GACETA que en la primera jornada de cosecha de soja ingresaron tres camiones con la oleaginosa a la planta acopiadora ubicada en Colombres, Cruz Alta. Ayer, en tanto, se sumaron otros dos camiones. "Es un comienzo virtual de la campaña, ya que en realidad faltan algunos días para que generalice la trilla", aclaró Agustín Soler, gerente de AGD.
Aseguró que la soja recién levantada es insignificante en relación con los volúmenes que se registran en la plenitud de la cosecha. "Enviamos dos trenes por día con 1.800 toneladas cada uno de soja durante tres o cuatro meses, y recibimos un promedio de 8.000 toneladas diarias del grano", ejemplificó Soler.
La otra acopiadora que posee instalaciones en la provincia es Bunge, que hasta ayer no había recibido aún ninguna carga con soja. "Los clientes están probando, y nos trajeron muestras del cultivo donde se ve la presencia de granos verdes, que hacen disminuir el valor de la soja", reveló Ricardo Guzmán, de Bunge. Estimó que a partir del lunes podrían llegar los primeros cargamentos de soja a la acopiadora, si es que el clima lo permite, aunque dejó en claro que la cosecha fuerte de la oleaginosa se desarrolla a partir de abril.
El consultor agropecuario Oscar Ricci reveló que en la primera etapa de la trilla se cosechan los grupos cortos de soja (4 y 5), y que la campaña toma impulso cuando los productores levantan granos de los grupos intermedios (6 y 7). "Las últimas lluvias vinieron muy bien a los grupos tardíos (8), que estaban necesitando un aporte hídrico", subrayó.
El desarrollo del cultivo en Tucumán se caracterizó por una fuerte sequía, que se registró especialmente en enero, y que afectó diversas zonas de la provincia. Según los expertos, la campaña podría arrojar una pérdida de un 30% de las 600.000 toneladas con soja que se preveía cosechar. "Pese a los problemas por falta de agua, este período productivo se presenta mejor que el del año pasado", indicó Soler.
Ricci explicó que las primeras sojas cosechadas son aquellas que resultaron más dañadas por la seca, y provienen de plantas de bajo porte y con rindes poco satisfactorios. El deterioro de la oleaginosa en general se compensa con precios medianamente rentables, de unos $ 500 por tonelada,con una perspectiva de mejora para mayo de este año, según los operadores.
Aseguró que la soja recién levantada es insignificante en relación con los volúmenes que se registran en la plenitud de la cosecha. "Enviamos dos trenes por día con 1.800 toneladas cada uno de soja durante tres o cuatro meses, y recibimos un promedio de 8.000 toneladas diarias del grano", ejemplificó Soler.
La otra acopiadora que posee instalaciones en la provincia es Bunge, que hasta ayer no había recibido aún ninguna carga con soja. "Los clientes están probando, y nos trajeron muestras del cultivo donde se ve la presencia de granos verdes, que hacen disminuir el valor de la soja", reveló Ricardo Guzmán, de Bunge. Estimó que a partir del lunes podrían llegar los primeros cargamentos de soja a la acopiadora, si es que el clima lo permite, aunque dejó en claro que la cosecha fuerte de la oleaginosa se desarrolla a partir de abril.
El consultor agropecuario Oscar Ricci reveló que en la primera etapa de la trilla se cosechan los grupos cortos de soja (4 y 5), y que la campaña toma impulso cuando los productores levantan granos de los grupos intermedios (6 y 7). "Las últimas lluvias vinieron muy bien a los grupos tardíos (8), que estaban necesitando un aporte hídrico", subrayó.
El desarrollo del cultivo en Tucumán se caracterizó por una fuerte sequía, que se registró especialmente en enero, y que afectó diversas zonas de la provincia. Según los expertos, la campaña podría arrojar una pérdida de un 30% de las 600.000 toneladas con soja que se preveía cosechar. "Pese a los problemas por falta de agua, este período productivo se presenta mejor que el del año pasado", indicó Soler.
Ricci explicó que las primeras sojas cosechadas son aquellas que resultaron más dañadas por la seca, y provienen de plantas de bajo porte y con rindes poco satisfactorios. El deterioro de la oleaginosa en general se compensa con precios medianamente rentables, de unos $ 500 por tonelada,con una perspectiva de mejora para mayo de este año, según los operadores.







