14 Marzo 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES. - El Gobierno tuvo que salir ayer a aclarar que no mandó a los grupos piqueteros afines a protestar en las estaciones de servicio de Shell ante denuncias sobre la participación de una "fuerza paraestatal" creada para presionar a los expendedores para que se pasen a la petrolera venezolana PDVSA. Además, el gobierno analiza por estas horas la posibilidad de recurrir a una "vía administrativa" en el marco de Defensa de la Competencia para buscar una solución a los aumentos a los combustibles aplicados por las compañías Shell y Esso, según admitió el secretario de Energía, Daniel Cameron.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, aseguró que el Gobierno no dio instrucciones a los piqueteros liderados por Luis D?Elía para protestar frente a la sede central de la petrolera Shell. De esa forma, la polémica ingresó en el plano político institucional.
Al ser consultado sobre si el Gobierno llamó a D?Elía para que saque a la calle a sus piqueteros, Fernández sentenció: "no está en el Gobierno tomar una actitud de estas características". El funcionario dijo que resultaba probable que la gente que le cree al presidente Néstor Kirchner, decidiera expresar su repudio, "pero no porque el Gobierno dio instrucciones" en ese sentido.
En tanto, el líder de Recrear, Ricardo López Murphy, había denunciado que el gobierno armó una "fuerza paraestatal" destinada a perseguir a los que no actúan como quiere Kirchner.
"La tarea un presidente es organizar y ayudar a fortalecer el marco institucional, no es perseguir a quien no actúa como a él le gusta", afirmó López Murphy.
Por su lado, el titular de la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos (Cecha), Raúl Castellano, insistió en rechazar el boicot. "Los empresarios PyME están sufriendo el aumento de precios, el embate del Gobierno y las organizaciones piqueteras que también han actuado en contra de las estaciones de servicio", se quejó.
El viernes pasado, las empresas Esso y la uruguaya Sol Petróleo también anunciaron incrementos de sus combustibles, pero la firma latinoamericana dio marcha atrás con la medida casi en de inmediato.
Campaña publicitaria
A través de una solicitada el Gobierno convocó a la población a "usar el poder que tenemos como consumidores" y a decir "entre todos: si aumenta, ahí no compro".
"Una vez más los argentinos debemos enfrentar las presiones de los que siempre apuestan a nuestro fracaso como sociedad y como país. A los que pretenden ganar desmedidamente, a costa del sacrificio de nuestro pueblo", se indicó. Más allá de ello, piqueteros enrolados en la Federación de Tierra y Vivienda decidirían en las próximas horas si ampliarán sus escraches a la petrolera Esso. (DyN)
Fuerte baja en las ventas de naftas de Shell
Las estaciones de servicio de Shell bajaron entre un 10 y un 50% sus ventas en Tucumán desde que el Gobierno nacional instó a que la gente no compre naftas de esta petrolera, según revelaron propietarios de estos establecimientos.
Las petroleras Esso y Shell dispusieron la semana pasada aumentos de entre el 2,6 y el 4,2% en sus combustibles, lo que provocó una dura reacción del propio presidente Néstor Kirchner.
Según la cámara que agrupa a las estaciones de servicio (Capega), sobre 148 expendedoras radicadas en la provincia, unas 25 responden a Shell y a Esso.
El empresario Tiburcio Sanz, propietario de estaciones de servicios que expenden combustibles de Shell, dijo que la baja de las ventas de naftas fue muy importante. "Ha sido completamente negativo para nosotros. Una empresa cliente nuestra nos explicó que no podía comprar en nuestra estación de servicio por miedo a la inseguridad", reveló. Dijo que si el boicot se mantiene, los principales afectados con la medida van a ser los empleados de las estaciones de servicio. Dejó en claro que los empresarios que venden combustibles Shell en Tucumán tienen un contrato con esta petrolera y deben cumplirlo. "La desregulación petrolera no es tal; somos cautivos de las marcas", confesó.
Por su parte, el empresario Gustavo Sanz sostuvo que sus ventas de Shell cayeron un 30%, mientras que en la expendedora de 9 de Julio y avenida Roca, que también vende combustibles de esta petrolera, admitió que sus ingresos se redujeron en un 50% luego de la arremetida del Gobierno contra la compañía. Los encargados de otras estaciones de servicio aseguraron que sus operaciones se redujeron entre un 10 un 15%.
Abastecimiento normal
Por su parte, el presidente de Capega, Juan Montanaro, reconoció que por el costo de flete, las naftas en Tucumán son un 5% más caras que en la Capital Federal. Afirmó que, pese al boicot contra las estaciones de servicio de Shell y Esso, el abastecimiento de combustibles en Tucumán es normal.
Alertan sobre el rebrote inflacionario
BUENOS AIRES.- El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) opinó que el rebrote de la inflación es un síntoma de que la etapa de recuperación económica basada en aprovechar la capacidad productiva ociosa que había dejado la crisis está a punto de agotarse.
Si bien la recuperación del nivel de actividad fue la consecuencia de haber recompuesto la situación fiscal y la competitividad de las empresas, según Idesa, los ahorristas y, fundamentalmente, los jubilados y los trabajadores son quienes más afectados resultaron en ese proceso de ajuste. En un mercado laboral muy fragmentado, donde la mayoría de los trabajadores de baja calificación sólo accede a empleos "en negro" y donde el grueso de las exportaciones son alimentos -agrega el informe-, es una profundización de un patrón distributivo altamente regresivo.
"Las acciones para contener aumentos de precios sirven para ganar tiempo, pero alejan las situaciones genuinas", señala Idesa. (NA)
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, aseguró que el Gobierno no dio instrucciones a los piqueteros liderados por Luis D?Elía para protestar frente a la sede central de la petrolera Shell. De esa forma, la polémica ingresó en el plano político institucional.
Al ser consultado sobre si el Gobierno llamó a D?Elía para que saque a la calle a sus piqueteros, Fernández sentenció: "no está en el Gobierno tomar una actitud de estas características". El funcionario dijo que resultaba probable que la gente que le cree al presidente Néstor Kirchner, decidiera expresar su repudio, "pero no porque el Gobierno dio instrucciones" en ese sentido.
En tanto, el líder de Recrear, Ricardo López Murphy, había denunciado que el gobierno armó una "fuerza paraestatal" destinada a perseguir a los que no actúan como quiere Kirchner.
"La tarea un presidente es organizar y ayudar a fortalecer el marco institucional, no es perseguir a quien no actúa como a él le gusta", afirmó López Murphy.
Por su lado, el titular de la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos (Cecha), Raúl Castellano, insistió en rechazar el boicot. "Los empresarios PyME están sufriendo el aumento de precios, el embate del Gobierno y las organizaciones piqueteras que también han actuado en contra de las estaciones de servicio", se quejó.
El viernes pasado, las empresas Esso y la uruguaya Sol Petróleo también anunciaron incrementos de sus combustibles, pero la firma latinoamericana dio marcha atrás con la medida casi en de inmediato.
Campaña publicitaria
A través de una solicitada el Gobierno convocó a la población a "usar el poder que tenemos como consumidores" y a decir "entre todos: si aumenta, ahí no compro".
"Una vez más los argentinos debemos enfrentar las presiones de los que siempre apuestan a nuestro fracaso como sociedad y como país. A los que pretenden ganar desmedidamente, a costa del sacrificio de nuestro pueblo", se indicó. Más allá de ello, piqueteros enrolados en la Federación de Tierra y Vivienda decidirían en las próximas horas si ampliarán sus escraches a la petrolera Esso. (DyN)
Las estaciones de servicio de Shell bajaron entre un 10 y un 50% sus ventas en Tucumán desde que el Gobierno nacional instó a que la gente no compre naftas de esta petrolera, según revelaron propietarios de estos establecimientos.
Las petroleras Esso y Shell dispusieron la semana pasada aumentos de entre el 2,6 y el 4,2% en sus combustibles, lo que provocó una dura reacción del propio presidente Néstor Kirchner.
Según la cámara que agrupa a las estaciones de servicio (Capega), sobre 148 expendedoras radicadas en la provincia, unas 25 responden a Shell y a Esso.
El empresario Tiburcio Sanz, propietario de estaciones de servicios que expenden combustibles de Shell, dijo que la baja de las ventas de naftas fue muy importante. "Ha sido completamente negativo para nosotros. Una empresa cliente nuestra nos explicó que no podía comprar en nuestra estación de servicio por miedo a la inseguridad", reveló. Dijo que si el boicot se mantiene, los principales afectados con la medida van a ser los empleados de las estaciones de servicio. Dejó en claro que los empresarios que venden combustibles Shell en Tucumán tienen un contrato con esta petrolera y deben cumplirlo. "La desregulación petrolera no es tal; somos cautivos de las marcas", confesó.
Por su parte, el empresario Gustavo Sanz sostuvo que sus ventas de Shell cayeron un 30%, mientras que en la expendedora de 9 de Julio y avenida Roca, que también vende combustibles de esta petrolera, admitió que sus ingresos se redujeron en un 50% luego de la arremetida del Gobierno contra la compañía. Los encargados de otras estaciones de servicio aseguraron que sus operaciones se redujeron entre un 10 un 15%.
Abastecimiento normal
Por su parte, el presidente de Capega, Juan Montanaro, reconoció que por el costo de flete, las naftas en Tucumán son un 5% más caras que en la Capital Federal. Afirmó que, pese al boicot contra las estaciones de servicio de Shell y Esso, el abastecimiento de combustibles en Tucumán es normal.
BUENOS AIRES.- El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) opinó que el rebrote de la inflación es un síntoma de que la etapa de recuperación económica basada en aprovechar la capacidad productiva ociosa que había dejado la crisis está a punto de agotarse.
Si bien la recuperación del nivel de actividad fue la consecuencia de haber recompuesto la situación fiscal y la competitividad de las empresas, según Idesa, los ahorristas y, fundamentalmente, los jubilados y los trabajadores son quienes más afectados resultaron en ese proceso de ajuste. En un mercado laboral muy fragmentado, donde la mayoría de los trabajadores de baja calificación sólo accede a empleos "en negro" y donde el grueso de las exportaciones son alimentos -agrega el informe-, es una profundización de un patrón distributivo altamente regresivo.
"Las acciones para contener aumentos de precios sirven para ganar tiempo, pero alejan las situaciones genuinas", señala Idesa. (NA)







