Preparan otro plan de lucha en la provincia

Enojo empresario. Desde la Presidencia de la Nación se publicaron avisos en los medios y afiches en las calles para instar a la gente a defenderse de las subas de precios.

INFORME EN MANO. Kirchner citó el diagnóstico de una revista para descalificar a la compañía.
INFORME EN MANO. Kirchner citó el diagnóstico de una revista para descalificar a la compañía.
12 Marzo 2005
Líder piquetero y funcionario provincial. Federico Masso se puso al frente de las protestas contra la suba del precio de combustibles dispuesta por la petrolera Shell. En Tucumán, Masso lidera la corriente piquetera Barrios de Pie y, además, el gobernador José Alperovich lo designó como coordinador de emergencia social de la Secretaría de Políticas Sociales.
Desde su doble función, Masso sostiene que no hay incompatibilidades y que, bajo ningún punto de vista, dejará la lucha callejera. Su participación en la protesta del jueves contra la estación de servicio ubicada en avenida Roca y 9 de Julio despertó críticas. "A nivel nacional, Barrios de Pie tomó la decisión de resistir las subas de precios y, en Tucumán, el gobernador hizo declaraciones justo en el momento en que hacíamos la marcha", explicó Masso, tratando de despejar las suspicacias que generó la acción piquetera y la postura del Gobierno frente a la petrolera Shell. De todas maneras, el dirigente reconoció que el movimiento que representa apoya las decisiones del presidente Néstor Kirchner y del gobernador. "Tenemos la obligación de salir a la calle a pelear por los cambios en el país cuando vemos las decisiones que toma algún sector del empresariado en contra de la gente", argumentó ante LA GACETA.

Compás de espera
Las movilizaciones contra la petrolera Shell entraron en un compás de espera. El movimiento Barrios de Pie no realizó marchas ayer. Sin embargo, sus dirigentes definirán, este fin de semana, el plan de lucha que instrumentarán en los próximos días.
Masso, en este sentido, afirmó que existe la intención de unir fuerzas con las organizaciones no gubernamentales y con algunas entidades intermedias para resistir el aumento de precios, tanto de combustibles como de artículos que componen la canasta básica alimentaria.

Kirchner volvió a atacar a la Shell y defendió el boicot
BUENOS AIRES.- El presidente Néstor Kirchner volvió a arremeter contra la petrolera Shell, al mencionarla como una de las peores empresas del mundo, en el marco de una campaña contra la empresa anglo-holandesa que incluyó ataques a estaciones de servicios, protestas piqueteras y campañas publicitarias.
Kirchner, en un acto en la Casa Rosada, ratificó su deseo de que vengan muchas inversiones al país. "Pero no las peores", agregó el Presidente en referencia a Shell, y advirtió: "si defender los bolsillos de los argentinos es una actitud extrema, tendré que tomar todas las actitudes extremas, entre comillas, que correspondan". Así, Kirchner salió a defender el boicot al que convocó contra la empresa que días atrás decidió subir el precio de sus combustibles.

Reacción publicitaria
También, en alusión a los cuestionamientos de los dueños de las estaciones de servicio que expenden combustibles de Shell, que se quejaron porque el llamado al boicot afectará sus negocios, el jefe de Estado aclaró que el Gobierno no quiere perjudicar a las PyME que trabaja".
Kirchner volvió a criticar indirectamente a la prensa por no haber publicado un artículo de la revista "Multinacional Monitor", cuyo origen no citó, en la que se ubica a Shell en el ranking de las peores empresas del mundo.
Asimismo, la Presidencia de la Nación publicó avisos en los diarios porteños advirtiendo a los consumidores sobre la necesidad de defenderse de los aumentos de precios como los efectuados por Shell, y aparecieron afiches en contra de la empresa anglo-holandesa.
Piqueteros momentáneamente impidieron el ingreso de automóviles para cargar nafta en dos estaciones de servicio ubicadas en Buenos Aires y efectuaron pintadas demandando la nacionalización de Shell y su transferencia a la estatal Enarsa, asociada a la venezolana PDVSA.
Los dueños de las estaciones de servicio de Shell se quejaban ayer de que el boicot terminaba perjudicándolos a ellos y no a la compañía. Algunos lo definieron como una lucha de argentinos contra argentinos. A pesar de las marchas y las protestas contra la empresa, las manifestaciones fueron pacíficas, tal como había solicitado el jueves el Presidente en el discurso en el que cargó contra la firma extranjera.
Mientras economistas cuestionaron a Kirchner y algunos políticos manifestaban un moderado respaldo, diarios de distintos países, particularmente británicos, dieron un amplio despliegue a la noticia de la postura del Gobierno contra la Shell y lo criticaron con dureza. Los empresarios dijeron resultar el "pato de la boda del conflicto", ya que, aclararon, Shell les vende a ellos sus productos y tienen asegurado el flujo comercial, y los que en realidad padecerán son los vendedores, que quedaron en desigualdad frente a las estaciones de nafta de otras empresas que no aumentaron sus tarifas. (DyN)

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