11 Marzo 2005 Seguir en 
El aumento de los Indices de Precios al Consumidor, registrado en febrero, generó una fuerte preocupación en el Poder Ejecutivo. Desde el Ministerio de Economía estiman que la inflación de este mes podría subir un 0,9%, manteniendo su escala ascendente, como sucedió en el primer bimestre del año y que llegó al 2%.
La hipótesis inflacionaria parte de la base de posibles aumentos en el precio de algunos productos que se consumen en las celebraciones de Semana Santa; entre ellos, el pescado y el choclo. También generó alerta la posibilidad de que se observen incrementos en el rubro indumentaria, por la provisión de ropa ante el inicio de las clases. Las subas en el precio del pan y de la carne, además, repercutirían negativamente en el índice de marzo.
Todo este panorama fue advertido por el ministro de Economía, Jorge Jiménez, quien reveló ayer a LA GACETA que a partir de la próxima semana citará a los ejecutivos de las cadenas de supermercados radicados en Tucumán y a empresarios de distintas cámaras. "Creo que, en muchos casos, los aumentos de precios no están justificados; por eso es necesario abrir una ronda de debates con el sector empresario, en un intento por buscar alternativas para frenar una posible escalada de precios", manifestó Jiménez.
En principio, las reuniones se harán entre el lunes y el martes. Aunque aclaró que el Gobierno no tiene competencia para regular los precios, el ministro de Economía expresó que es posible llegar a un acuerdo con el sector privado para pactar una mayor estabilidad de precios, como sucedió con el lanzamiento de la canasta escolar o de la canasta alimentaria básica.
Desde la Cámara de supermercadistas de Tucumán, su titular, Guillermo Sacomani, expresó anoche que, cualquier convocatoria a la concertación es productiva. No obstante, advirtió que el Gobierno debe incluir en la mesa de discusión a los fabricantes. "Son ellos los que definen las subas o rebajas de precio de los productos", acotó. "Ultimamente, el incremento de precios viene directamente desde los fabricantes y nosotros, al ser el último eslabón de la cadena de comercialización, tenemos que transportar esas subas al costo final de la mercadería", indicó.
A los que menos tienen
Según el economista José Bercoff, el aumento de los precios afectará mucho más a la gente de menores recursos que a aquellos sectores con un alto poder adquisitivo. "Los estatales y los jubilados tienen salarios fijos en pesos, y en la medida que suba la inflación, su salario real caerá", puntualizó.
Bercoff, además, dijo que hay que diferenciar los procesos inflacionarios de los cambios relativos en los precios. "En algunos casos, como la carne o el combustible, pueden influir en el índice. De todas maneras, cualquier proceso inflacionario se asienta fundamentalmente en una política monetaria determinada", manifestó.
De acuerdo con la última medición del Indec, se estima que el 56% de las personas que residen en el Gran Tucumán-Tafí Viejo está por debajo de la línea de pobreza. Ese sector es el que más sufre el impacto del aumento del costo de vida en la provincia.
Contra la remarcación
La Dirección de Comercio Interior inició una campaña de seguimiento de precios, con el fin de alertar sobre posibles remarcaciones. El titular de la repartición, Pablo Zeitune, dijo que la campaña de concientización no sólo estará dirigida a consumidores, sino también a comerciantes; se les recordará sus derechos y sus obligaciones.
Se le fue la mano
Por Jorge Lapeña, titular del Instituto Argentino de la Energía
Me sorprendió, en forma muy negativa, que el presidente Néstor Kirchner llame a un boicot contra la decisión autónoma de una compañía. Me parece que está totalmente fuera de lugar.
Si los argentinos le hicieran caso al Presidente, qué pasaría, por ejemplo, con los empleados de las 800 estaciones de servicio que tiene Shell en todo el país. Si nadie comprara nada, ¿cuánta gente quedaría en la calle?
No estoy de acuerdo con esto de gobernar a los gritos y que el titular del Poder Ejecutivo intervenga en los detalles más nimios, como puede ser la fijación de un precio. Para eso cuenta, y estoy de acuerdo con las medidas que está instrumentando el Gobierno, con las retenciones variables a las exportaciones, que permitieron, con éxito, mantener planchados los precios internos, a pesar de que el precio internacional subió. Esas medidas están bien adoptadas, pero cuando el Presidente pretende inmiscuirse en decisiones de empresas privadas, gobernar a los gritos y llamar a acciones colectivas que incluso pueden generar violencia, es incorrecto. Se le fue la mano. (Exclusivo para LA GACETA)
La hipótesis inflacionaria parte de la base de posibles aumentos en el precio de algunos productos que se consumen en las celebraciones de Semana Santa; entre ellos, el pescado y el choclo. También generó alerta la posibilidad de que se observen incrementos en el rubro indumentaria, por la provisión de ropa ante el inicio de las clases. Las subas en el precio del pan y de la carne, además, repercutirían negativamente en el índice de marzo.
Todo este panorama fue advertido por el ministro de Economía, Jorge Jiménez, quien reveló ayer a LA GACETA que a partir de la próxima semana citará a los ejecutivos de las cadenas de supermercados radicados en Tucumán y a empresarios de distintas cámaras. "Creo que, en muchos casos, los aumentos de precios no están justificados; por eso es necesario abrir una ronda de debates con el sector empresario, en un intento por buscar alternativas para frenar una posible escalada de precios", manifestó Jiménez.
En principio, las reuniones se harán entre el lunes y el martes. Aunque aclaró que el Gobierno no tiene competencia para regular los precios, el ministro de Economía expresó que es posible llegar a un acuerdo con el sector privado para pactar una mayor estabilidad de precios, como sucedió con el lanzamiento de la canasta escolar o de la canasta alimentaria básica.
Desde la Cámara de supermercadistas de Tucumán, su titular, Guillermo Sacomani, expresó anoche que, cualquier convocatoria a la concertación es productiva. No obstante, advirtió que el Gobierno debe incluir en la mesa de discusión a los fabricantes. "Son ellos los que definen las subas o rebajas de precio de los productos", acotó. "Ultimamente, el incremento de precios viene directamente desde los fabricantes y nosotros, al ser el último eslabón de la cadena de comercialización, tenemos que transportar esas subas al costo final de la mercadería", indicó.
A los que menos tienen
Según el economista José Bercoff, el aumento de los precios afectará mucho más a la gente de menores recursos que a aquellos sectores con un alto poder adquisitivo. "Los estatales y los jubilados tienen salarios fijos en pesos, y en la medida que suba la inflación, su salario real caerá", puntualizó.
Bercoff, además, dijo que hay que diferenciar los procesos inflacionarios de los cambios relativos en los precios. "En algunos casos, como la carne o el combustible, pueden influir en el índice. De todas maneras, cualquier proceso inflacionario se asienta fundamentalmente en una política monetaria determinada", manifestó.
De acuerdo con la última medición del Indec, se estima que el 56% de las personas que residen en el Gran Tucumán-Tafí Viejo está por debajo de la línea de pobreza. Ese sector es el que más sufre el impacto del aumento del costo de vida en la provincia.
Contra la remarcación
La Dirección de Comercio Interior inició una campaña de seguimiento de precios, con el fin de alertar sobre posibles remarcaciones. El titular de la repartición, Pablo Zeitune, dijo que la campaña de concientización no sólo estará dirigida a consumidores, sino también a comerciantes; se les recordará sus derechos y sus obligaciones.
Se le fue la mano
Por Jorge Lapeña, titular del Instituto Argentino de la Energía
Me sorprendió, en forma muy negativa, que el presidente Néstor Kirchner llame a un boicot contra la decisión autónoma de una compañía. Me parece que está totalmente fuera de lugar.
Si los argentinos le hicieran caso al Presidente, qué pasaría, por ejemplo, con los empleados de las 800 estaciones de servicio que tiene Shell en todo el país. Si nadie comprara nada, ¿cuánta gente quedaría en la calle?
No estoy de acuerdo con esto de gobernar a los gritos y que el titular del Poder Ejecutivo intervenga en los detalles más nimios, como puede ser la fijación de un precio. Para eso cuenta, y estoy de acuerdo con las medidas que está instrumentando el Gobierno, con las retenciones variables a las exportaciones, que permitieron, con éxito, mantener planchados los precios internos, a pesar de que el precio internacional subió. Esas medidas están bien adoptadas, pero cuando el Presidente pretende inmiscuirse en decisiones de empresas privadas, gobernar a los gritos y llamar a acciones colectivas que incluso pueden generar violencia, es incorrecto. Se le fue la mano. (Exclusivo para LA GACETA)







