31 Marzo 2002 Seguir en 
Durante más de un año, una mujer pagó una deuda contraída por su marido con prestamistas con altísimos intereses, hasta que el agravamiento de la crisis económica del país la obligó a dejar de abonar las elevadas cuotas pactadas.
Por eso denunció el caso, y la Policía sorprendió al presunto usurero y extorsionador cuando se llevaba los papeles del auto de la mujer, uno de los últimos bienes que le quedaban.
A.G., una comerciante de 45 años, fue visitada hace poco más de un año por Víctor Hugo Sandoval, quien supuestamente trabajaba como cobrador para un estudio jurídico, según consta en la denuncia.
Efectivos de Informaciones (G-2) supervisados por los comisarios Pedro Ponce y Ramón Páez, empezaron a hacer averiguaciones y descubrieron que efectivamente Sandoval trabajaba en un estudio jurídico, y comenzaron a seguirlo.
Le pedía un auto
Durante la semana pasada Sandoval habría amenazado a A.G. con matar a sus hijos si no le abonaba las cuotas adeudadas, y le habría exigido que le entregue su automóvil como parte de pago.
El viernes a la noche, la mujer y el acusado tenían que encontrarse para que ella firmara el boleto de compra-venta del vehículo a favor de Sandoval. Cuando ese trámite concluyó, efectivos al mando del comisario Alberto Ponce le cayeron encima al sospechoso y le secuestraron papeles del estudio jurídico y los documentos firmados por A.G.
La Policía investiga ahora las posibles conexiones del sospechoso y la existencia de otras víctimas que habrían caído con el mismo tipo de maniobra.
Lo llamativo fue, según trascendió, que poco después de la detención, dos hombres que están sospechados de ser "banqueros" de la usura presentaron recursos de hábeas corpus preventivos, tal vez temiendo quedar involucrados en la causa.
El fiscal Gustavo Estofán, según se supo, le tomará declaración a Sandoval el martes, al término del fin de semana largo. El detenido está acusado de usura y extorsión.
Por eso denunció el caso, y la Policía sorprendió al presunto usurero y extorsionador cuando se llevaba los papeles del auto de la mujer, uno de los últimos bienes que le quedaban.
A.G., una comerciante de 45 años, fue visitada hace poco más de un año por Víctor Hugo Sandoval, quien supuestamente trabajaba como cobrador para un estudio jurídico, según consta en la denuncia.
Efectivos de Informaciones (G-2) supervisados por los comisarios Pedro Ponce y Ramón Páez, empezaron a hacer averiguaciones y descubrieron que efectivamente Sandoval trabajaba en un estudio jurídico, y comenzaron a seguirlo.
Le pedía un auto
Durante la semana pasada Sandoval habría amenazado a A.G. con matar a sus hijos si no le abonaba las cuotas adeudadas, y le habría exigido que le entregue su automóvil como parte de pago.
El viernes a la noche, la mujer y el acusado tenían que encontrarse para que ella firmara el boleto de compra-venta del vehículo a favor de Sandoval. Cuando ese trámite concluyó, efectivos al mando del comisario Alberto Ponce le cayeron encima al sospechoso y le secuestraron papeles del estudio jurídico y los documentos firmados por A.G.
La Policía investiga ahora las posibles conexiones del sospechoso y la existencia de otras víctimas que habrían caído con el mismo tipo de maniobra.
Lo llamativo fue, según trascendió, que poco después de la detención, dos hombres que están sospechados de ser "banqueros" de la usura presentaron recursos de hábeas corpus preventivos, tal vez temiendo quedar involucrados en la causa.
El fiscal Gustavo Estofán, según se supo, le tomará declaración a Sandoval el martes, al término del fin de semana largo. El detenido está acusado de usura y extorsión.






