06 Marzo 2005 Seguir en 
MENDOZA y BUENOS AIRES.- A pocas horas de retomar las negociaciones con el FMI, el presidente Néstor Kirchner reclamó ayer una autocrítica al titular del organismo, el español Rodrigo Rato, porque el Fondo abandonó a la Argentina en el proceso de canje de deuda que, según advirtió, "no se abre más".
Kirchner no sólo envió ese duro mensaje al FMI, sino también al Grupo de los siete países más industrializados y a otros organismos internacionales de crédito, con los que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, iniciará mañana un proceso de renegociación. Refiriéndose al español, Kirchner dijo en Mendoza: "es hora de que ustedes también aporten a la salida de Argentina". Según el jefe de Estado, "fracasó el proyecto político, económico y social" del Fondo.
Reacción de bonistas
Kirchner echó por tierra la posibilidad impulsada por algunos sectores del FMI a favor del reclamo de tenedores de bonos italianos, que no adhirieron a la quita propuesta por Argentina, que cerró con una adhesión del 76% de los bonistas. En su discurso durante la Fiesta de la Vendimia, el Presidente reiteró sus críticas a los banqueros italianos, a quienes acusó de haber "estado a los jubilados de ese país vendiéndoles bonos que sabían que no valían nada".
En ese marco, el representante de los bonistas italianos que no adhirieron al canje, Mauro Sandri, advirtió que, si el país no reabre el proceso, iniciará una lucha judicial a nivel internacional para que se declare ilegítimo el canje de títulos en default. Según Sandri, la negativa del Gobierno a reabrir el canje "constituye un precedente alarmante para todos los países en deuda". Horas antes del discurso presidencial, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, había sentenciado la postura argentina. "Posibilidad cero" para reabrir el canje, dijo.
Desde la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), su titular Mario Vicens dijo que lo que ocurra con la minoría de bonistas que no entró al canje "es un tema menor". Y destacó que no ve ninguna dificultad de que el Gobierno reabra el proceso.
En tanto, Kirchner admitió que analiza la posibilidad de eliminar los impuestos distorsivos que perjudican a la producción nacional en la medida en que el país siga creciendo. Ese pedido fue formulado por sectores industriales para el escenario posdefault. (DyN-NA-Télam)
Lavagna destacó el apoyo de la gente
BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Roberto Lavagna, aseguró que el mérito por la operación de canje de deuda pública fue de la sociedad unida, y sostuvo que ahora el país debe actuar para "consolidar el crecimiento y transformarlo en desarrollo".
"Sin el apoyo, explícito o implícito, de la mayoría de los argentinos, nada hubiera sido posible", dijo. El titular del Palacio de Hacienda señaló que el éxito de la operación se debió a "la firmeza del presidente Néstor Kirchner; a la decisión de la conducción económica y del equipo negociador; a la seriedad técnica con que se planteó la posición del país y al apoyo manifestado en el Congreso por parte de los partidos políticos mayoritarios". En una nota de opinión publicada ayer por el diario "La Nación", Lavagna admitió que no fue fácil hacer el canje y que se debió atravesar momentos y tomar decisiones duras, como la suspensión de pagos por varias semanas al Banco Mundial durante la presidencia (de Eduardo) Duhalde y al FMI durante el actual mandato. "Debimos enfrentar el cortoplacismo de quienes dentro y fuera del país preferían una reestructuración rápida y casi sin quita, aunque ella fuera insostenible en el tiempo", acotó.
Además, el ministro señaló que se debió enfrentar la mala fe de intermediarios cuyo objetivo era evitar la responsabilidad de muchos bancos y la de algunos comisionistas que pretendían sacarles plata al gobierno argentino o a los tenedores minoristas de bonos; o si era posible, a ambos. (NA)
Kirchner no sólo envió ese duro mensaje al FMI, sino también al Grupo de los siete países más industrializados y a otros organismos internacionales de crédito, con los que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, iniciará mañana un proceso de renegociación. Refiriéndose al español, Kirchner dijo en Mendoza: "es hora de que ustedes también aporten a la salida de Argentina". Según el jefe de Estado, "fracasó el proyecto político, económico y social" del Fondo.
Reacción de bonistas
Kirchner echó por tierra la posibilidad impulsada por algunos sectores del FMI a favor del reclamo de tenedores de bonos italianos, que no adhirieron a la quita propuesta por Argentina, que cerró con una adhesión del 76% de los bonistas. En su discurso durante la Fiesta de la Vendimia, el Presidente reiteró sus críticas a los banqueros italianos, a quienes acusó de haber "estado a los jubilados de ese país vendiéndoles bonos que sabían que no valían nada".
En ese marco, el representante de los bonistas italianos que no adhirieron al canje, Mauro Sandri, advirtió que, si el país no reabre el proceso, iniciará una lucha judicial a nivel internacional para que se declare ilegítimo el canje de títulos en default. Según Sandri, la negativa del Gobierno a reabrir el canje "constituye un precedente alarmante para todos los países en deuda". Horas antes del discurso presidencial, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, había sentenciado la postura argentina. "Posibilidad cero" para reabrir el canje, dijo.
Desde la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), su titular Mario Vicens dijo que lo que ocurra con la minoría de bonistas que no entró al canje "es un tema menor". Y destacó que no ve ninguna dificultad de que el Gobierno reabra el proceso.
En tanto, Kirchner admitió que analiza la posibilidad de eliminar los impuestos distorsivos que perjudican a la producción nacional en la medida en que el país siga creciendo. Ese pedido fue formulado por sectores industriales para el escenario posdefault. (DyN-NA-Télam)
Lavagna destacó el apoyo de la gente
BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Roberto Lavagna, aseguró que el mérito por la operación de canje de deuda pública fue de la sociedad unida, y sostuvo que ahora el país debe actuar para "consolidar el crecimiento y transformarlo en desarrollo".
"Sin el apoyo, explícito o implícito, de la mayoría de los argentinos, nada hubiera sido posible", dijo. El titular del Palacio de Hacienda señaló que el éxito de la operación se debió a "la firmeza del presidente Néstor Kirchner; a la decisión de la conducción económica y del equipo negociador; a la seriedad técnica con que se planteó la posición del país y al apoyo manifestado en el Congreso por parte de los partidos políticos mayoritarios". En una nota de opinión publicada ayer por el diario "La Nación", Lavagna admitió que no fue fácil hacer el canje y que se debió atravesar momentos y tomar decisiones duras, como la suspensión de pagos por varias semanas al Banco Mundial durante la presidencia (de Eduardo) Duhalde y al FMI durante el actual mandato. "Debimos enfrentar el cortoplacismo de quienes dentro y fuera del país preferían una reestructuración rápida y casi sin quita, aunque ella fuera insostenible en el tiempo", acotó.
Además, el ministro señaló que se debió enfrentar la mala fe de intermediarios cuyo objetivo era evitar la responsabilidad de muchos bancos y la de algunos comisionistas que pretendían sacarles plata al gobierno argentino o a los tenedores minoristas de bonos; o si era posible, a ambos. (NA)







