06 Marzo 2005 Seguir en 
Es una eminencia en macroeconomía, pero también estudió gran parte de los problemas que afectaron a nuestro país en las últimas décadas. Finn Kydland, que compartió el Premio Nobel de Economía (2004) con Edward Prescott (EEUU), cree que la Argentina no salió del default, porque sólo reestructuró una porción de su deuda externa. Este fue el diálogo que mantuvo con LA GACETA.
-¿Los problemas de credibilidad de la Argentina pueden superarse a partir del canje de la deuda?
- Es difícil. La Argentina pasó por diversas situaciones. Es algo acerca de lo que los economistas sabemos muy poco. No sabemos qué es lo que lleva a superar el problema de pérdida de credibilidad una vez que sucede. Superar la credibilidad será muy difícil para la Argentina. Los inversores deberán estar convencidos de que los políticos están trabajando duro para salir adelante. Además, deberán confiar en que será conveniente tratar de mejorar la productividad y las fábricas en el país.
-¿A pesar de una gran aceptación, el mercado considerará que el país salió del default habiendo pagado tan poco?
-No lo creo. Seguirá en default si sólo reestructuró una proporción de la deuda.
- ¿Qué necesitará el país para tener un crecimiento sostenido?
-Que pueda convencerse al público de que el país tiene un plan creíble, no sólo para los próximos seis meses o un año, sino para cinco o diez años. Ese es el tiempo que necesita una nación para crecer y cerrar la brecha que la separa de otras naciones con las que se compara. Hay que producir actividades innovadoras para que argentinos y extranjeros puedan verla como una nación en la que es razonable invertir. Sólo entonces, la Nación podrá crecer en un buen término. Hay que tratar de remover lo que atenta contra lo pacífico y certero (del modo que Irlanda manejó las cosas a comienzos de 1999) para ser capaces de crecer espectacularmente en los próximos 10 años.
-Entonces, ¿cree que la Argentina puede convertirse en un país desarrollado en el futuro?
-Obviamente. La Argentina fue uno de los países más ricos del mundo. Creo que tiene el potencial, los recursos, el espacio, el capital humano educado y altamente capacitado. Con las políticas adecuadas, tiene ciertamente el potencial para convertirse en un país desarrollado.
- ¿Por qué dice que los bancos centrales que son independientes generan menos inflación que los que dependen de gobiernos (como es el caso argentino)?
-Porque no pueden evitar el problema del "pánico". De esta forma no hay garantías, pero sí mejores posibilidades de que el país pueda conducir una política monetaria en la que todo el mundo está convencido de que la inflación se va a mantener baja. Parece que si el Banco Central está bajo el control del Gobierno, habrá una presión política. Y si hay emergencia económica, se generará una larga inflación.
-¿Cree que los bancos centrales deben ser dirigidos por enemigos acérrimos de la inflación y capaces de resistir las presiones del Gobierno de inflar la moneda?
-Sí. Se necesita en el banco una cabeza razonable que entienda cuál es su rol para mantener la inflación baja y resistir las presiones, vengan de donde vengan, para no aumentar la inflación.
-¿Tiene un efecto bumerán que el Gobierno argentino anuncie que su objetivo es mantener baja la inflación?
-Tiene efecto positivo.
- ¿Usted considera que durante la presidencia de Carlos Menem la economía habría tenido distintos resultados si hubiera seguido los supuestos neoclásicos estándares de mercado libre?
-Nunca dije que la política de Carlos Menem haya sido particularmente mala. Pero la Argentina pudo haber hecho mejor las cosas. Lo que pasó entre 1990 y 1998, es el resultado de la política anterior a 1990. En otras palabras, los argentinos se han quemado varias veces en el pasado. Por eso, es muy difícil restaurar la credibilidad. Pero no dije ni estoy diciendo que haya habido nada particularmente malo en la política de Menem.
-¿Las tasas de crecimiento de la productividad de Argentina durante los ?90 generaron niveles de inversión más bajos que los que hubiera generado una economía "neoclásica", como argumentan algunos de sus pares?
-No me preocupa particularmente el uso del término "economía neoclásica". Los economistas construimos modelos y la gente experimenta con esos modelos. Hacemos números actuales y después se ve lo que resulta. Entonces, hicimos experimentos con la versión simple de un modelo neoclásico y esos experimentos nos dijeron que Argentina debió haber crecido exitosamente rápido en los ?90. Y lo hizo. Ni siquiera sé lo que significa la economía "neoclásica", no entiendo ese término. Creo que un modelo neoclásico es un modelo que la gente sigue y después ve qué resulta.
-¿Por qué después de la expansión económica que tuvo Argentina entre 1990 y 1998, no pudo mantenerse y volvió a la gran inestabilidad?
-Está probablemente relacionado con por qué no creció tan rápido como el modelo decía que debía haber crecido antes de 1998. Creo que Argentina estuvo atenta a otras cosas en el pasado. Los tiempos en economía son diferentes de los que se necesita para restaurar la credibilidad. La Argentina no estaba capacitada para restaurar la credibilidad en los ?90. Un problema que no fue solucionado en esa década (no estudié a ese país en gran detalle, porque estudio los resultados en números) es la relación entre el presupuesto del Gobierno federal y el de las provincias. No se resolvió y fue lo que probablemente contribuyó a la falta de estabilidad.
-¿Cree que las economías subdesarrolladas como la de Argentina deben tener mayores fluctuaciones que las de los países desarrollados?
- No sé si "deben" tener. El asunto es si tienen. Estuve interesado en la Argentina al comienzo, hicimos un seguimiento regular en el que encontramos a ese país en negativo durante el período que va entre los ?70 y mediados de los ?90, lo que parece similar al de otras naciones desarrolladas. No sé de alguna razón por la que las fluctuaciones tengan que ser más altas.
-¿Cuál es el potencial que ve en la Argentina?
-Si la Argentina tuviera un ambiente y un sistema político correctos, estoy seguro de que en los próximos 10 o 15 años crecería muy rápido y podría convertirse en una nación desarrollada. La Argentina tiene mucho potencial y grandes razones para cerrar la brecha. La población está educada para ver esto.
- ¿Por qué considera que el caso argentino debe ser reexaminado en forma más sistemática?
-No estoy seguro de lo que quiere decir con "sistemático". Tomo el ejemplo de análisis que hizo Carlos Zarazaga y el mío de los ?90 y su aplicación. Un enfoque más sistemático significa trabajar con modelos más simplificados, con gente que pueda dar lo mejor de sí. Creo que es algo que otros tienen que hacer.
-¿Cómo se puede salir del gran nivel de desempleo?
- Lo que hay que hacer para reducir el desempleo es dar lugar para actividades innovadoras, estimular el capital humano y físico. Si esto sucede y resulta exitoso, el desempleo en la Argentina automáticamente caerá.
Cómo serían las perspectivas económicas
La entrevista exclusiva de Finn Kydland para LA GACETA se concretó vía telefónica. El gestor fue el colaborador argentino del Premio Nobel, Carlos Zarazaga. Horas antes, desde Dallas, Texas, Kydland pidió a nuestro diario que, si era posible, se convocara al economista tucumano Víctor Jorge Elías, porque "sería un placer saludarlo".El pedido del economista noruego pudo ser cumplido. Antes y después de la entrevista con nuestro diario, Elías habló con Kydland y con Zarazaga.
Esto fue lo que sintetizó Elías de esas charlas, específicamente sobre aspectos económicos.
"El profesor Kydland me señaló que con su equipo de trabajo estaban adelantando algunos elementos de su modelo sobre el caso argentino. Están realizando la tarea de acuerdo con las discusiones que tuvieron en noviembre del año pasado, en Buenos Aires (un mes después de que le concedieron el Premio Nobel), en la reunión anual de economistas argentinos de la que participó como invitado especial.
También dijo que, en su reciente visita a la India, quedó muy impactado al observar la marcha de esa economía con una población tan numerosa.
Zarazaga, a su vez, me comentó que ellos esperaban un rebote mayor del PBI, en la Argentina, de lo que se dio durante 2003-2004, cuando por mi lado esperaba algo mucho menor, a juzgar por situaciones similares en la economía del país en el pasado. En cuanto a las perspectivas de la economía argentina para 2005, ellos esperan un crecimiento del 6%, también mucho mayor a mis pronósticos. Aunque, Zarazaga advirtió que aún le falta obtener información respecto de lo que ocurre con las inversiones.
Zarazaga considera que la importación de bienes de capitales, uno de los componentes de la inversión, ha estado disminuyendo y también el ritmo de construcciones en Buenos Aires y en otras provincias. En cuanto a la inflación, dice que aún es muy incierto el panorama para afirmar que estamos en un rebrote inflacionario. Por último, Zarazaga me dijo que vendrá a Tucumán en los últimos días de mayo".
En otro orden, Elías, profesor de la Universidad Nacional de Tucumán y director del Instituto de Economía Aplicada (IEA) de la Fundación Banco Empresario, recordó que Kydland estuvo en Tucumán a mediados de 2002. El profesional noruego vino a dictar un seminario a economistas de Tucumán y del NOA.Entonces, Kydland presentó extensiones del modelo que estaba preparando (con la colaboración de Zarazaga), que luego generó el premio Nobel.
La pasión nació con Diego
La admiración que siente por Diego Maradona llevó a Finn Kydland a transformarse en un fanático "xeneize". "Creo que fue en 1998. Era el último partido que jugó Maradona en Boca, en el Monumental, contra River. En esos tiempos, viajábamos con Kydland a la Argentina para dar un curso en la Universidad Di Tella, y mi colega quería verlo jugar a Diego. Boca ganó 2 a 1. Finn quedó encantado con Diego y con la tribuna de Boca. ?Desde ahora soy bostero?, dijo". Así sintetizó Carlos Zarazaga cómo nació en Kydland la pasión por Boca.
El economista noruego suele decir que, cada vez que va a su país natal, siempre tiene tema para charlar de fútbol, por el hecho de haber presenciado el último partido oficial de Maradona.
Por supuesto, cada vez que viene a la Argentina, Kydland va a la cancha de Boca.
-¿Los problemas de credibilidad de la Argentina pueden superarse a partir del canje de la deuda?
- Es difícil. La Argentina pasó por diversas situaciones. Es algo acerca de lo que los economistas sabemos muy poco. No sabemos qué es lo que lleva a superar el problema de pérdida de credibilidad una vez que sucede. Superar la credibilidad será muy difícil para la Argentina. Los inversores deberán estar convencidos de que los políticos están trabajando duro para salir adelante. Además, deberán confiar en que será conveniente tratar de mejorar la productividad y las fábricas en el país.
-¿A pesar de una gran aceptación, el mercado considerará que el país salió del default habiendo pagado tan poco?
-No lo creo. Seguirá en default si sólo reestructuró una proporción de la deuda.
- ¿Qué necesitará el país para tener un crecimiento sostenido?
-Que pueda convencerse al público de que el país tiene un plan creíble, no sólo para los próximos seis meses o un año, sino para cinco o diez años. Ese es el tiempo que necesita una nación para crecer y cerrar la brecha que la separa de otras naciones con las que se compara. Hay que producir actividades innovadoras para que argentinos y extranjeros puedan verla como una nación en la que es razonable invertir. Sólo entonces, la Nación podrá crecer en un buen término. Hay que tratar de remover lo que atenta contra lo pacífico y certero (del modo que Irlanda manejó las cosas a comienzos de 1999) para ser capaces de crecer espectacularmente en los próximos 10 años.
-Entonces, ¿cree que la Argentina puede convertirse en un país desarrollado en el futuro?
-Obviamente. La Argentina fue uno de los países más ricos del mundo. Creo que tiene el potencial, los recursos, el espacio, el capital humano educado y altamente capacitado. Con las políticas adecuadas, tiene ciertamente el potencial para convertirse en un país desarrollado.
- ¿Por qué dice que los bancos centrales que son independientes generan menos inflación que los que dependen de gobiernos (como es el caso argentino)?
-Porque no pueden evitar el problema del "pánico". De esta forma no hay garantías, pero sí mejores posibilidades de que el país pueda conducir una política monetaria en la que todo el mundo está convencido de que la inflación se va a mantener baja. Parece que si el Banco Central está bajo el control del Gobierno, habrá una presión política. Y si hay emergencia económica, se generará una larga inflación.
-¿Cree que los bancos centrales deben ser dirigidos por enemigos acérrimos de la inflación y capaces de resistir las presiones del Gobierno de inflar la moneda?
-Sí. Se necesita en el banco una cabeza razonable que entienda cuál es su rol para mantener la inflación baja y resistir las presiones, vengan de donde vengan, para no aumentar la inflación.
-¿Tiene un efecto bumerán que el Gobierno argentino anuncie que su objetivo es mantener baja la inflación?
-Tiene efecto positivo.
- ¿Usted considera que durante la presidencia de Carlos Menem la economía habría tenido distintos resultados si hubiera seguido los supuestos neoclásicos estándares de mercado libre?
-Nunca dije que la política de Carlos Menem haya sido particularmente mala. Pero la Argentina pudo haber hecho mejor las cosas. Lo que pasó entre 1990 y 1998, es el resultado de la política anterior a 1990. En otras palabras, los argentinos se han quemado varias veces en el pasado. Por eso, es muy difícil restaurar la credibilidad. Pero no dije ni estoy diciendo que haya habido nada particularmente malo en la política de Menem.
-¿Las tasas de crecimiento de la productividad de Argentina durante los ?90 generaron niveles de inversión más bajos que los que hubiera generado una economía "neoclásica", como argumentan algunos de sus pares?
-No me preocupa particularmente el uso del término "economía neoclásica". Los economistas construimos modelos y la gente experimenta con esos modelos. Hacemos números actuales y después se ve lo que resulta. Entonces, hicimos experimentos con la versión simple de un modelo neoclásico y esos experimentos nos dijeron que Argentina debió haber crecido exitosamente rápido en los ?90. Y lo hizo. Ni siquiera sé lo que significa la economía "neoclásica", no entiendo ese término. Creo que un modelo neoclásico es un modelo que la gente sigue y después ve qué resulta.
-¿Por qué después de la expansión económica que tuvo Argentina entre 1990 y 1998, no pudo mantenerse y volvió a la gran inestabilidad?
-Está probablemente relacionado con por qué no creció tan rápido como el modelo decía que debía haber crecido antes de 1998. Creo que Argentina estuvo atenta a otras cosas en el pasado. Los tiempos en economía son diferentes de los que se necesita para restaurar la credibilidad. La Argentina no estaba capacitada para restaurar la credibilidad en los ?90. Un problema que no fue solucionado en esa década (no estudié a ese país en gran detalle, porque estudio los resultados en números) es la relación entre el presupuesto del Gobierno federal y el de las provincias. No se resolvió y fue lo que probablemente contribuyó a la falta de estabilidad.
-¿Cree que las economías subdesarrolladas como la de Argentina deben tener mayores fluctuaciones que las de los países desarrollados?
- No sé si "deben" tener. El asunto es si tienen. Estuve interesado en la Argentina al comienzo, hicimos un seguimiento regular en el que encontramos a ese país en negativo durante el período que va entre los ?70 y mediados de los ?90, lo que parece similar al de otras naciones desarrolladas. No sé de alguna razón por la que las fluctuaciones tengan que ser más altas.
-¿Cuál es el potencial que ve en la Argentina?
-Si la Argentina tuviera un ambiente y un sistema político correctos, estoy seguro de que en los próximos 10 o 15 años crecería muy rápido y podría convertirse en una nación desarrollada. La Argentina tiene mucho potencial y grandes razones para cerrar la brecha. La población está educada para ver esto.
- ¿Por qué considera que el caso argentino debe ser reexaminado en forma más sistemática?
-No estoy seguro de lo que quiere decir con "sistemático". Tomo el ejemplo de análisis que hizo Carlos Zarazaga y el mío de los ?90 y su aplicación. Un enfoque más sistemático significa trabajar con modelos más simplificados, con gente que pueda dar lo mejor de sí. Creo que es algo que otros tienen que hacer.
-¿Cómo se puede salir del gran nivel de desempleo?
- Lo que hay que hacer para reducir el desempleo es dar lugar para actividades innovadoras, estimular el capital humano y físico. Si esto sucede y resulta exitoso, el desempleo en la Argentina automáticamente caerá.
La entrevista exclusiva de Finn Kydland para LA GACETA se concretó vía telefónica. El gestor fue el colaborador argentino del Premio Nobel, Carlos Zarazaga. Horas antes, desde Dallas, Texas, Kydland pidió a nuestro diario que, si era posible, se convocara al economista tucumano Víctor Jorge Elías, porque "sería un placer saludarlo".El pedido del economista noruego pudo ser cumplido. Antes y después de la entrevista con nuestro diario, Elías habló con Kydland y con Zarazaga.
Esto fue lo que sintetizó Elías de esas charlas, específicamente sobre aspectos económicos.
"El profesor Kydland me señaló que con su equipo de trabajo estaban adelantando algunos elementos de su modelo sobre el caso argentino. Están realizando la tarea de acuerdo con las discusiones que tuvieron en noviembre del año pasado, en Buenos Aires (un mes después de que le concedieron el Premio Nobel), en la reunión anual de economistas argentinos de la que participó como invitado especial.
También dijo que, en su reciente visita a la India, quedó muy impactado al observar la marcha de esa economía con una población tan numerosa.
Zarazaga, a su vez, me comentó que ellos esperaban un rebote mayor del PBI, en la Argentina, de lo que se dio durante 2003-2004, cuando por mi lado esperaba algo mucho menor, a juzgar por situaciones similares en la economía del país en el pasado. En cuanto a las perspectivas de la economía argentina para 2005, ellos esperan un crecimiento del 6%, también mucho mayor a mis pronósticos. Aunque, Zarazaga advirtió que aún le falta obtener información respecto de lo que ocurre con las inversiones.
Zarazaga considera que la importación de bienes de capitales, uno de los componentes de la inversión, ha estado disminuyendo y también el ritmo de construcciones en Buenos Aires y en otras provincias. En cuanto a la inflación, dice que aún es muy incierto el panorama para afirmar que estamos en un rebrote inflacionario. Por último, Zarazaga me dijo que vendrá a Tucumán en los últimos días de mayo".
En otro orden, Elías, profesor de la Universidad Nacional de Tucumán y director del Instituto de Economía Aplicada (IEA) de la Fundación Banco Empresario, recordó que Kydland estuvo en Tucumán a mediados de 2002. El profesional noruego vino a dictar un seminario a economistas de Tucumán y del NOA.Entonces, Kydland presentó extensiones del modelo que estaba preparando (con la colaboración de Zarazaga), que luego generó el premio Nobel.
La pasión nació con Diego
La admiración que siente por Diego Maradona llevó a Finn Kydland a transformarse en un fanático "xeneize". "Creo que fue en 1998. Era el último partido que jugó Maradona en Boca, en el Monumental, contra River. En esos tiempos, viajábamos con Kydland a la Argentina para dar un curso en la Universidad Di Tella, y mi colega quería verlo jugar a Diego. Boca ganó 2 a 1. Finn quedó encantado con Diego y con la tribuna de Boca. ?Desde ahora soy bostero?, dijo". Así sintetizó Carlos Zarazaga cómo nació en Kydland la pasión por Boca.
El economista noruego suele decir que, cada vez que va a su país natal, siempre tiene tema para charlar de fútbol, por el hecho de haber presenciado el último partido oficial de Maradona.
Por supuesto, cada vez que viene a la Argentina, Kydland va a la cancha de Boca.







