06 Marzo 2005 Seguir en 
El Presupuesto 2005 evidencia un fuerte aumento del nivel de las erogaciones. Si se toma en cuenta lo proyectado a principios de 2004, el incremento alcanza al 55%. Sin embargo, ante el riesgo de que el dinero no alcance para cubrir las necesidades del Estado, en el segundo semestre se decidió una amplicación de partidas. Así, Tucumán logró cerrar el ejercicio 2004 con un superávit total de $ 47 millones. El incremento del gasto público genera ciertos temores ante el año electoral que se vive. Los académicos consideran que el Gobierno no debe abandonar la senda superavitaria, con un uso eficiente de los fondos. Desde el Ministerio de Economía se justifica el mayor gasto en una suerte de devolución social del dinero que aportan los tucumanos.
Un Presupuesto signado por el año electoral y por la inversión en obras
El escenario posdefault de la Argentina encuentra a las provincias en una suerte de oasis fiscal. Los ingresos crecieron a un ritmo tal que los distritos del interior cerraron sus cuentas con superávit. En el mismo ritmo fueron creciendo los gastos del sector público. Tucumán no es la excepción a la regla. El gasto proyectado por el Gobierno trepó a niveles históricos y despertó algunas señales de alerta respecto de su eficacia y de la transparencia en el uso del dinero público.
"No importa cuánto será el gasto, sino su destino", advierte Liliana Mación de Barbieri, economista y profesora de la UNT. "La asignación eficiente del gasto fomenta el desarrollo económico y la distribución equitativa del ingreso", postula Ana María Cerro, profesora de Econometría de la UNT.
"Si el Gobierno pretende estar, política y éticamente, a la altura de las circunstancias actuales del país, debe vetar las partidas del mal llamado gasto político", dice por su parte Hugo Ferullo, doctor en Economía. En la misma línea, el profesor adjunto de Teoría Monetaria de la UNT, José Bercoff, sostiene que los aumentos de las erogaciones no deben estar motivados por necesidades electorales. "Una provincia con deficiencias en infraestructura, con la segunda mayor presión fiscal del país y una abultada deuda, no puede darse el lujo de tener un presupuesto con altos niveles del gasto", acota Bercoff. Del mismo modo, el economista Franco Eugenio Nanni considera excesivo el aumento que está dirigido "hacia áreas que no mejorarán el bienestar del conjunto de la población".
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, está convencido de que la gestión del gobernador José Alperovich generará una revolución. "Se harán más obras que en los últimos 20 años", manifiesta. "Existen pautas claras para ser más eficaz y eficiente en el uso del dinero público y para que la deuda pública no siga creciendo", advierte el ministro.
El escenario posdefault de la Argentina encuentra a las provincias en una suerte de oasis fiscal. Los ingresos crecieron a un ritmo tal que los distritos del interior cerraron sus cuentas con superávit. En el mismo ritmo fueron creciendo los gastos del sector público. Tucumán no es la excepción a la regla. El gasto proyectado por el Gobierno trepó a niveles históricos y despertó algunas señales de alerta respecto de su eficacia y de la transparencia en el uso del dinero público.
"No importa cuánto será el gasto, sino su destino", advierte Liliana Mación de Barbieri, economista y profesora de la UNT. "La asignación eficiente del gasto fomenta el desarrollo económico y la distribución equitativa del ingreso", postula Ana María Cerro, profesora de Econometría de la UNT.
"Si el Gobierno pretende estar, política y éticamente, a la altura de las circunstancias actuales del país, debe vetar las partidas del mal llamado gasto político", dice por su parte Hugo Ferullo, doctor en Economía. En la misma línea, el profesor adjunto de Teoría Monetaria de la UNT, José Bercoff, sostiene que los aumentos de las erogaciones no deben estar motivados por necesidades electorales. "Una provincia con deficiencias en infraestructura, con la segunda mayor presión fiscal del país y una abultada deuda, no puede darse el lujo de tener un presupuesto con altos niveles del gasto", acota Bercoff. Del mismo modo, el economista Franco Eugenio Nanni considera excesivo el aumento que está dirigido "hacia áreas que no mejorarán el bienestar del conjunto de la población".
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, está convencido de que la gestión del gobernador José Alperovich generará una revolución. "Se harán más obras que en los últimos 20 años", manifiesta. "Existen pautas claras para ser más eficaz y eficiente en el uso del dinero público y para que la deuda pública no siga creciendo", advierte el ministro.







