"Todavía no me veo fuera de una cancha"

La relación con la gente. Con 42 años, la estrella del plantel de Kantor siente que tiene la obligación de inculcar todo lo que ha aprendido en su trayectoria. "En Tucumán soy feliz", dijo.

UN HISTORICO. Conte estampa su firma para una de las tantas personas que le pidieron un autógrafo.
UN HISTORICO. Conte estampa su firma para una de las tantas personas que le pidieron un autógrafo.
23 Febrero 2005
¿Qué decir de Hugo Conte que no se haya dicho? Emblema absoluto del voley nacional; ciudadano ilustre por su paso por Italia; tres Juegos Olímpicos con bronce incluido en Seúl; tres Mundiales jugados con el podio en el Luna Park; uno de los ochos mejores de la historia mundial según la Federación Internacional; trofeos; medallas; diplomas para regalar y, desde el año pasado, jugador de Swiss Medical. De Monteros, de Tucumán. De todos. ¿Qué decir? La vigencia de sus 42 años deja mudo a más de uno. Por eso, mejor que lo diga él.
"No me imagino mi vida sin el voley. Todos los que hemos estado durante tanto tiempo, tenemos la obligación de seguir ligados y de transmitir toda nuestra experiencia. Hoy no me veo fuera de una cancha. Los que ya se retiraron me cuentan que es un click que hacen el cuerpo, la mente y el alma, y te piden que dejes de jugar. Me siento muy bien de este lado y, hasta que pueda mantener un cierto nivel, pienso seguir haciéndolo", contó ante LA GACETA, mientras dejaba su firma en una postal.
Su paso por Parma, Catania, Módena y Milán aún viven a la hora de la dedicatoria, y nombra a nuestro diario con una doble "z" en vez de la "c". Vale lo mismo. Para el jugador universal que todo lo hace, que no pierde la humidad de los gigantes y que sale al encuentro con la gente para darle un recuerdo.
"Nos gusta el contacto con el público porque mucho de lo que pasa en el partido, sucede según la relación y el feeling que tengamos con ellos. Hay una imagen que tiene Swiss Medical y nosotros somos portadores de ella. Son acciones sociales que se tienen que hacer y son buenas para que la gente sepa la importancia que tienen para nosotros", destaca Hugo, que, a esta altura de su vida, prescinde de la demagogia y lo hace para que quede bien en claro que las diferencias entre unos y otros es sólo una cuestión de estatura. El deportista no es distinto del resto. Y él lo sabe.
"El hombre no queda del otro lado de la puerta. Muchos dicen que todos los problemas deben quedar en el vestuario. Para mí eso no existe. Es enmascarar la realidad. Si estoy bien fuera de un campo de juego, puedo estar bien adentro", cuenta.
"En Tucumán, la gente nos trata muy bien. Tenemos una empresa con un respaldo impresionante y una ciudad que cada vez que venimos nos abre sus brazos. En el cuerpo técnico hay gente que conozco desde hace 25 años y tengo compañeros bárbaros. Soy feliz y deseo seguir jugando por mucho tiempo", reconoce Conte, que explica sus años en el voley por una gran razón: "es la pasión que lleva el deporte. A muchos jugadores los técnicos o las lesiones les cortaron la carrera. Yo tuve suerte y tengo una familia que me apoya siempre".
La tinta de su lapicera se acaba y también sus palabras. Antes dejará un deseo: "es uno de los últimos torneos que voy a jugar y por eso voy a dejar todo mi esfuerzo para que Swiss Medical salga campeón". Lo dice Hugo, habrá que ponerle la firma.

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