22 Febrero 2005 Seguir en 
JERUSALEN.- Israel concretó ayer la liberación de 500 prisioneros palestinos, en un nuevo gesto de compromiso con los acuerdos de la cumbre celebrada el pasado 8 por el primer ministro Ariel Sharon y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas. Israel se comprometió en esa cita en Sharm el Sheij (Egipto) a liberar hasta junio próximo a un total de 900 de los más de 8.000 palestinos recluidos en diversas cárceles. La ANP y los grupos radicales palestinos como Hamas y Yihad Islámica reclaman la liberación de todos los prisioneros, incluidos los acusados de haber matado a civiles israelíes.
Ninguno de los liberados presentaba cargos por asesinato o, en la terminología usada por Israel, por tener "sangre en las manos". Según la prensa israelí, sin embargo, algunos de ellos participaron en asaltos y en la planificación de atentados que fracasaron. Asimismo, gran parte de los excarcelados ya había cumplido más de dos tercios de su pena, lo que provocó protestas de palestinos, que también se quejaron porque entre los liberados no hay mujeres ni menores de edad. "Es un paso pero no suficiente", dijo el ministro sin cartera Qaddura Fares.
La excarcelación masiva, la de mayor magnitud en una década, siguió a otra medida histórica del gobierno israelí dada a conocer el domingo: el desmantelamiento de 25 asentamientos judíos de la Franja de Gaza y de Cisjordania, que comenzará a aplicarse en julio. El mismo domingo la Corte Suprema israelí rechazó una apelación de una entidad de víctimas israelíes de atentados palestinos que procuró bloquear las excarcelaciones.
Incidente en el Parlamento
Por otra parte, una facción de Al Fatah, el movimiento que lidera Abbas, bloqueó el tratamiento en el Parlamento del equipo de gobierno presentado por el premier palestino Ahmed Qureia. La votación de confianza se postergó hasta hoy, luego de que legisladores disidentes cuestionaron a algunos candidatos. Entre los funcionarios designados se cuentan Nabil Shaat (viceprimer ministro), Naser Al Kidua (Exteriores), Saeb Erekat (Asuntos Civiles y Negociaciones) y Naser Yusef (Interior). (Télam-DPA)
Ninguno de los liberados presentaba cargos por asesinato o, en la terminología usada por Israel, por tener "sangre en las manos". Según la prensa israelí, sin embargo, algunos de ellos participaron en asaltos y en la planificación de atentados que fracasaron. Asimismo, gran parte de los excarcelados ya había cumplido más de dos tercios de su pena, lo que provocó protestas de palestinos, que también se quejaron porque entre los liberados no hay mujeres ni menores de edad. "Es un paso pero no suficiente", dijo el ministro sin cartera Qaddura Fares.
La excarcelación masiva, la de mayor magnitud en una década, siguió a otra medida histórica del gobierno israelí dada a conocer el domingo: el desmantelamiento de 25 asentamientos judíos de la Franja de Gaza y de Cisjordania, que comenzará a aplicarse en julio. El mismo domingo la Corte Suprema israelí rechazó una apelación de una entidad de víctimas israelíes de atentados palestinos que procuró bloquear las excarcelaciones.
Incidente en el Parlamento
Por otra parte, una facción de Al Fatah, el movimiento que lidera Abbas, bloqueó el tratamiento en el Parlamento del equipo de gobierno presentado por el premier palestino Ahmed Qureia. La votación de confianza se postergó hasta hoy, luego de que legisladores disidentes cuestionaron a algunos candidatos. Entre los funcionarios designados se cuentan Nabil Shaat (viceprimer ministro), Naser Al Kidua (Exteriores), Saeb Erekat (Asuntos Civiles y Negociaciones) y Naser Yusef (Interior). (Télam-DPA)







