19 Febrero 2005 Seguir en 
ASUNCION.- Con la destitución de un funcionario policial dio comienzo una anunciada purga en la fuerza de seguridad tras el asesinato de Cecilia Cubas, hija del ex presidente Raúl Cubas. Miles de personas despidieron el viernes los restos de la mujer de 31 años, cuyo cuerpo fue hallado el miércoles en una vivienda de las afueras de Asunción. Una multitud indignada y dolida acompañó el funeral con estribillos clamando justicia y con reclamos al gobierno del presidente Nicanor Duarte Frutos para que se reestructuren las fuerzas de seguridad.
Cecilia fue secuestrada con fines extorsivos en setiembre pasado, y los padres habían entregado ya unos U$S 800.000. Según forenses, Cecilia murió hace más de un mes en un túnel que los asesinos excavaron y que taparon con cal. La víctima murió asfixiada. Un abogado local cuestionó la decisión del fiscal de Estado Oscar Latorre, de no permitir la liberación de los bienes del ex presidente para disponer de dinero y redimir a su hija. La Justicia trabó embargo a Cubas en un proceso que se le sigue por la crisis de 1999, que estalló con el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña y por el que fue destituido como presidente y obligado al exilio político en Brasil.
Ex comisario en apuros
El jefe de Policía destituyó ayer a un director administrativo e instruyó un sumario a Merardo Palacios, ex comisario de Ñemby, en cuya jurisdicción se encontró el cuerpo de la víctima, en el túnel excavado en el interior de una vivienda. Se sospecha que Palacios intentó vender información sobre el paradero de la mujer. Este ex comisario había dicho que tenía conocimiento, por denuncias de vecinos, de que había movimientos raros en la vivienda donde se produjo el crimen. También dijo que hizo una investigación y que comunicó a sus superiores al respecto, pero que luego lo destinaron a otra función en el organismo policial.
Tesis poco creíble
Osmar Martínez, dirigente del Partido Patria Libre (PPL, izquierdista), sigue siendo el principal imputado en la causa. Según la Fiscalía de Estado, existe una conexión directa entre la banda criminal y la guerrilla colombiana FARC. Sin embargo, observadores y algunos políticos descreen de este supuesto vínculo. "Todo parece local. Las FARC no hubieran dejado tantos hilos sueltos", dijo la analista Nilda Rivarola. Otras fuentes sugieren que la banda actuó con protección de un sector corrupto de la Policía, y que la purga policial dará lugar a una ola de violencia social en todo el país.
Ayer, visiblemente dolido, Cubas dijo en un breve mensaje que el asesinato de Cecilia representa lo que los paraguayos no quieren. "No queremos más violencia. No queremos más luchas de industriales contra campesinos, de empresarios contra obreros, de ricos contra pobres. No es ese el camino", declaró. (Reuter-Télam-DPA)
Cecilia fue secuestrada con fines extorsivos en setiembre pasado, y los padres habían entregado ya unos U$S 800.000. Según forenses, Cecilia murió hace más de un mes en un túnel que los asesinos excavaron y que taparon con cal. La víctima murió asfixiada. Un abogado local cuestionó la decisión del fiscal de Estado Oscar Latorre, de no permitir la liberación de los bienes del ex presidente para disponer de dinero y redimir a su hija. La Justicia trabó embargo a Cubas en un proceso que se le sigue por la crisis de 1999, que estalló con el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña y por el que fue destituido como presidente y obligado al exilio político en Brasil.
Ex comisario en apuros
El jefe de Policía destituyó ayer a un director administrativo e instruyó un sumario a Merardo Palacios, ex comisario de Ñemby, en cuya jurisdicción se encontró el cuerpo de la víctima, en el túnel excavado en el interior de una vivienda. Se sospecha que Palacios intentó vender información sobre el paradero de la mujer. Este ex comisario había dicho que tenía conocimiento, por denuncias de vecinos, de que había movimientos raros en la vivienda donde se produjo el crimen. También dijo que hizo una investigación y que comunicó a sus superiores al respecto, pero que luego lo destinaron a otra función en el organismo policial.
Tesis poco creíble
Osmar Martínez, dirigente del Partido Patria Libre (PPL, izquierdista), sigue siendo el principal imputado en la causa. Según la Fiscalía de Estado, existe una conexión directa entre la banda criminal y la guerrilla colombiana FARC. Sin embargo, observadores y algunos políticos descreen de este supuesto vínculo. "Todo parece local. Las FARC no hubieran dejado tantos hilos sueltos", dijo la analista Nilda Rivarola. Otras fuentes sugieren que la banda actuó con protección de un sector corrupto de la Policía, y que la purga policial dará lugar a una ola de violencia social en todo el país.
Ayer, visiblemente dolido, Cubas dijo en un breve mensaje que el asesinato de Cecilia representa lo que los paraguayos no quieren. "No queremos más violencia. No queremos más luchas de industriales contra campesinos, de empresarios contra obreros, de ricos contra pobres. No es ese el camino", declaró. (Reuter-Télam-DPA)







