Juicio contra Alperovich: “José no es un violador, es un amor de persona”

Juicio contra Alperovich: “José no es un violador, es un amor de persona”

Trabajó durante 22 años para el ex gobernador y aportó su testimonio durante la audiencia por presuntos abusos sexuales.

SIGUEN LAS RONDAS DE TESTIGOS. Quedan algunas audiencias hasta que llegue la etapa de los alegatos. LA GACETA / FOTO DE  JUAN MANUEL MONTERO SIGUEN LAS RONDAS DE TESTIGOS. Quedan algunas audiencias hasta que llegue la etapa de los alegatos. LA GACETA / FOTO DE JUAN MANUEL MONTERO

“Yo sé que todo esto es una mentira. José no es un violador”. El ex gobernador de la provincia José Alperovich tuvo una encendida defensa de parte de Silvia Pini, su ex secretaria en el Senado, quien declaró ayer durante la undécima audiencia que se llevó a cabo en la sede del Tribunal Oral en lo Criminal n° 29, en Capital Federal.

Pini, quien recordó que trabajó con Alperovich durante 22 años, calificó al imputado como “un hombre amoroso y muy amable”. Ella era la que llevaba la agenda del senador en todas sus actividades en el Senado e incluso se encargaba del mantenimiento de los dos departamentos que el acusado tenía en Puerto Madero donde, según la denunciante, se produjeron algunos de los ataques. Pini relató que a la joven la conoció primero por teléfono y luego personalmente durante uno de los viajes que hizo Alperovich a Capital Federal. “Era muy eficiente”, aseguró ante el titular del Tribunal, Juan María Ramos Padilla.

A preguntas del defensor Augusto Garrido relató que cuando se conoció el tenor de la denuncia no podía creerlo. “Fue una cosa horrible lo que pasó con la denuncia. Yo sé que todo es mentira. José no es un violador. Él adora a su familia, a sus hijas, a sus nietos. Siempre fue muy respetuoso. No es un violador”, aseveró Pini.

Antes había sido el turno de Facundo Guerrero, una de las personas que colaboró con José Alperovich en la campaña electoral de 2018/19, quien afirmó que al principio le había creído a la denunciante cuando le dijeron que ella había renunciado por haber sufrido abusos. “Pero después me di cuenta de que estaba todo orquestado”, dijo el testigo.

Guerrero actualmente trabaja en el Ministerio Pupilar y de la Defensa, pero antes fue colaborador de Sara Alperovich, la hija del imputado, cuando ella desempeñó el cargo de directora de la Juventud. Guerrero dijo que había mantenido una buena relación con la denunciante, que era quien manejaba la agenda de Alperovich. “Yo nunca vi ninguna cuestión de índole sexual entre ellos. Jamás la vi perturbada”, aseguró.

El testigo recordó que la joven tenía un importante espacio de poder dentro del grupo. “Ella era el filtro para llegar a Alperovich”, advirtió. Guerrero además recordó que la denunciante había mantenido una relación con el ex concejal David Mizrahi y la calificó de “tormentosa”. “Ella me dijo que sufría maltratos de parte de David. Me di cuenta de que era una relación tóxica. Él la criticaba por cómo se vestía”, remarcó. “Ella puede haber estado influenciada por Mizrahi para hacer la denuncia y sacar algún rédito político”, opinó.

Guerrero aseguró que durante un asado, aproximadamente en septiembre de 2019, otro colaborador, Gastón Robles, les comentó que la joven había dicho que Alperovich había abusado de ella. “Yo le mandé un mensaje solidarizándome con ella. Empaticé con ella. Yo le dije que quería ayudarla. Le creí en ese momento, pero después, no”, dijo. “Yo no vi nada raro entre ellos. Todo lo que pasó me pareció muy orquestado”, remarcó. Y ante una pregunta del juez Ramos Padilla advirtió que Alperovich y el actual diputado Carlos Cisneros tenían una “enemistad manifiesta” y recordó que tras la denuncia aparecieron carteles contra Alperovich en Buenos Aires, en Tucumán y en Córdoba “muy parecidos a los que solía hacer La Bancaria”.

También declaró Myriam Martini, quien trabaja en el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia desde 2004, y que también fue parte del equipo de Alperovich durante aquella campaña política. “Yo nunca presencié ningún acto de connotación sexual entre José y ella”, dijo, y agregó: “jamás vi a Alperovich tratando mal a alguien”. “Ella (por la denunciante) me dijo que David (por Mizrahi) la celaba mucho. David no quería que ella trabajara con José y yo la notaba muy angustiada. Él le puso un ultimátum para que ella se vaya del equipo”, aseguró. Y no dudó en afirmar que no creía en la veracidad de la denuncia. “No coincide con lo que vi yo”. remarcó

Alejandro Ibarra, otro de los colaboradores de Alperovich, afirmó que, después del senador, la denunciante era quien más poder tenía dentro del grupo. Y Fabiana Jiménez Gramajo explicó que Alperovich siempre se preocupaba por la denunciante, pero que al mismo tiempo “la relación que mantenía con David era enfermiza”, Finalmente, Facundo Villagrán, el último testigo, advirtió que la denunciante había renunciado al espacio político porque “su pareja la celaba”. Todos los testigos fueron llamados por la defensa y declararon coincidentemente en sus testimonios que, para las otras partes, no fueron relevantes. Tanto que el fiscal del caso, Sandro Abraldes, se excusó de preguntarles a cuatro de ellos.

Lo que viene: ¿la sentencia se dictará en julio?

Las partes ya están comenzando a ponerse de acuerdo para encarar la parte final del debate. Si bien no hay una fecha prevista aún para la finalización se cree que este mes o a principios de junio podría terminar la ronda de testigos. 

Luego será el tiempo de incorporación de pruebas y es muy probable que José Alperovich pida declarar antes de los alegatos, lo que sumaría una jornada más a las audiencias. Luego sí será tiempo de la exposición final de las partes (podrían tener un día cada uno para exponer), y finalmente quedarán las últimas palabras del imputado y la sentencia del juez Juan María Ramos Padilla. 

Algunos con optimismo creen que eso puede llegar a ser antes de la feria de julio, es decir, a mediados de ese mes.

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