UNOS MÁS QUE OTROS. Según investigaciones, el sexo femenino es el que mayores dificultades tiene para descansar.

La falta de sueño es una problemática un tanto abrumadora. Según diversos estudios un tercio de los adultos se enfrenta a estos desafíos y por ende no logra dormir lo suficiente. Esta tendencia es preocupante en el sexo femenino, ya que las mujeres tienen mayores dificultades para descansar.
Los problemas para conciliar el sueño son una dificultad extendida en la mayoría de personas y sobre todo en el sexo femenino. Ya sea por cambios hormonales o falta de tiempo, las mujeres son más propensas a dormir menos. Comprender por qué sucede este fenómeno puede dar las pistas para encontrar soluciones ante este desafío que a la larga puede tener consecuencias en la salud, como la falta de rendimiento cognitivo y la memoria.
La falta de descanso afecta más a las mujeres: ¿a qué se debe esta diferencia?
De acuerdo a un artículo de National Geographic son las mujeres las que experimentan mayores dificultades al encontrar un descanso de calidad. Se trata de impedimentos que se atribuyen tanto al sexo biológico como a tareas y roles que le han atribuido la sociedad y que en diversas ocasiones pueden afectar a su bienestar y salud del sueño.
Las mujeres deben enfrentarse a diversas dificultades que comprometen su descanso y calidad de sueño:
1. Hormonas y ciclo menstrual: las fluctuaciones hormonales durante el ciclo menstrual pueden afectar el sueño de las mujeres, según la profesora Rebecca Spencer, profesora de ciencias psicológicas y del cerebro en la Universidad de Massachusetts. Durante la ovulación, la progesterona, una hormona clave para regular el sueño, tiende a disminuir, lo que puede provocar alteraciones en el patrón de sueño y dificultad para conciliarlo.
2. Las etapas de la vida también influyen: la premenopausia y la menopausia son períodos críticos que pueden afectar significativamente la calidad del sueño en las mujeres. Estos cambios hormonales pueden provocar trastornos del sueño como insomnio y despertares frecuentes durante la noche.
3. Responsabilidades familiares y roles en la sociedad: En cuanto a los roles de género, las mujeres suelen cargar con la responsabilidad de cuidar a los niños y otros miembros de la familia. Estas tareas asignadas pueden interferir con la posibilidad de obtener una cantidad adecuada de sueño, ya sea por tener que acostarse más tarde para atender a lo más chicos, preparar las cosas para el trabajo o atender a los niños cuando se despiertan en las noches.
Consecuencias del no dormir: la falta de sueño puede afectar a nuestra función cognitiva
Todos estos factores pueden afectar a las mujeres en su descanso y en su rendimiento al día siguiente. El no dormir lo suficiente, según investigaciones publicadas en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y Nature Portfolio Humanities and Social Sciences Communications tiene un impacto directo en la productividad académica y laboral. Esto puede verse manifestado de diversas maneras:
- Procesamiento de la información: durante el sueño, el cerebro procesa y almacena la información aprendida durante el día, lo que mejora la capacidad de concentración y el rendimiento.
- Falta de concentración: la investigación señala que la falta de sueño reduce la función cognitiva, lo que trae consecuencias en nuestra concentración, dificultando la capacidad de realizar las actividades de manera atenta.







