El tucumano que fue jurado en Comicópolis 2015

28 Sep 2015
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De izquierda a derecha: Sebastián De Caro, José Muñoz, Andrés Valenzuela, Alejandra Lunik y Emilio Ladetto. Imagen obtenida en Facebook.

Las convenciones de cómics son eventos que llaman mucho la atención y atraen un gran público. Sin dudas, una convención que cada vez tiene más fuerza en nuestro país es la Comicópolis. Allí encontramos todo eso que los fans aman: Cosplayers, invitados de lujo, muchísimo material comiquero para comprar y por supuesto, entrega de premios a las mejores historietas editadas en el país. El premio que lleva el nombre de la convención no solamente sirve para que los fans entusiastas griten de alegría cuando nombran a sus artistas favoritos. Es muy importante para la difusión de la historieta.

A la hora de la entrega de premios, apareció una figura un tanto desconocida, pero que sin dudas irradiaba energía comiquera. Estaba junto a los otros miembros del jurado: el periodista de Página 12, Andrés Valenzuela y la historietista Alejandra Lunik, autora de Lola. El personaje distinto del jurado es un Tucumano, fanático a muerte del cómic, Emilio Ladetto y miembro fundamental de la comiquería Legión Cómics.  Además de comiquero, es cinéfilo y participa en varias actividades culturales. Una de ellas fue haberse incorporado el año pasado al staff del Festival de Cine Cortala. Por supuesto, cabe destacar su comiquería, ese lugar en el que se toma el tiempo para recomendar historietas y renegar cuando uno compra alguna cosa que realmente no vale la pena.


¿Cómo te sumergiste en el mundo del cómic?

Fue por etapas. Cuando era chico leí algunas cosas sueltas. En la segunda etapa leí revistas de Editorial Novaro y algo de Nippur de Lagash. La tercera etapa fue la introducción de los superhéroes, que fue cuando hice “clic”. La cuarta etapa, que tuve siendo adulto, fue el redescubrimiento de la historieta en sus distintos géneros


¿Cuál es el rol del coleccionista?

El coleccionista es el soldado incondicional en el mundo de la historieta. Lamentablemente su rol en este particular momento es menor porque, hoy por hoy, mucha gente compra comic por las películas basadas en cómics. La industria de la historieta está en apogeo debido a que el cine la está apalancando. Cuando pase la moda, solo quedaremos los coleccionistas de siempre.


Contanos cómo se dio la oportunidad para que participes como jurado en Comicópolis

La oportunidad vino gracias a que uno de los organizadores de Comicópolis, Andrés Accorsi, me conocía del medio gracias a que Legion Comics me puso en el mapa de la historieta. Otra cosa que vale la pena destacar, es lo variado del jurado de la convención. El mismo está compuesto por una artista, Alejandra Lunik; un periodista, Andrés Valenzuela; y por último, alguien del medio que esté  en la comercialización del material. Como la intención era buscar que la convención sea lo más federal posible, eligieron a alguien del interior. Esta vez le tocó al norte. Legion Comics es la comiquería más representativa de todo el Noroeste Argentino.


¿Te sentiste cómodo como jurado? ¿Costó elegir a los ganadores?

Al principio estaba nervioso. ¡Era un tucumano en Comicópolis! (Risas). Después de conocer a los otros jurados todo se hizo más ameno, gracias a que nos entendimos a la perfección.

Con respecto a los ganadores, todas las ternas  tuvieron su nivel de dificultad. La más complicada fue elegir Mejor Edición de un comic nacional actual.



¿Cómo viviste relacionarte con artistas tan reconocidos del medio? ¿Te sorprendió su faceta “humana” ?

La experiencia fue increíble. Imaginate que un día estás leyendo Batman y al otro día estás desayunando con las personas que escribieron o dibujaron “ese” cómic, y todas las preguntas o dudas que te generaron esa experiencia,  tienen una repuesta mientras tomás un café con leche.

Dos anécdotas quedaron, una fue explicarle a Howard Chaykin, escritor de Batman entre otras cosas, qué es el helado de crema americana. En Estados Unidos no lo tienen. La otra fue en una cena donde le explicamos, junto a otras personas, a  Alberto Montt, un conocido humorista gráfico, cuestiones de fondo de la película Avengers: Age of Ultron.

 

¿Qué pensás que hace falta en Tucumán para que tengamos un evento de la magnitud de Comicópolis? ¿Qué conclusiones sacas de tu experiencia?

Para que Tucumán tenga un evento de estas magnitudes hace falta gente comprometida, mucho trabajo y plata (del Estado o fondos privados). En Rosario se hace un evento de las mismas características, no sé si con esa envergadura, pero sí muy importante y asiste gente de todo el país. La experiencia fue muy buena, aprendí mucho y no tengo dudas que se podría hacer en Tucumán.

 

Hay dos puntos que son karmas para los historietistas, el precio de los cómics y que todavía haya gente que vea al noveno arte como algo infantil ¿Creés que lo estamos superando?

El preconcepto de que la historieta es para chicos, es uno de los bastiones más difíciles de derribar. Hoy en día todavía se estigmatiza a la gente por esto a pesar de que cada vez está más expuesto por las películas y las series de tv.

Es importante recordar que en estos años la historieta para adultos (que no es necesariamente de contenido erótico sino la historieta política o de tinte social, la de protesta y de concientización), tomó cada vez más protagonismo.

 El precio es otra cosa. Cuando hablás con la gente que no sabe mucho de esto, no puede creer los precios que pagamos y muchos me dicen “ni loco pago ese precio por un cómic para mi hijo” y claro que no podes pagar esos precios si no son para chicos - (risas) -

 

Para terminar ¿Qué historietas recomendás al gran público para comenzar su camino en el coleccionismo? ¿A los historietistas consumados?

Para alguien que nunca leyó historieta es muy difícil. Como primera medida no le podes recomendar historieta de superhéroes, porque si no leyeron nunca ya tienen un preconcepto muy malo del género y no le van a dar nunca una oportunidad. Me parece que tenés que ir por el lado de la historieta autobiográfica o la policial, por decir algunos. Historietas que se desarrollen en ambientes más realistas o donde el lector pueda estar en sintonía con la historieta. Por ejemplo Peter Kampf lo sabía de Trillo & Mandrafina o Sudor Sudaca de José Muñoz y Carlos Sampayo. Otros ejemplos podrían ser Blankets de Craig Thompson y Una Vida Errante de Yoshihiro Tatsumi. Para los que ya son lectores consumados no les voy a recomendar un cómic, les voy a dar una idea: salgan de su zona confortable de lectura. Si leen manga, lean algo de superhéroes. Si leen cómic europeo, lean algo de manga. Si solamente leen Superman, lean algún cómic de terror. Hay muy buenas cosas, tienen que darse pases libres a otros géneros. Sin dudas, creo que van a disfrutar mucho más esta hermosa experiencia de leer historietas.

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