NUEVA YORK.- El entusiasmo del cantante Bob Dylan por el nuevo presidente de EE UU, Barack Obama, parece haberse enfriado. Dylan, que apoyó durante la campaña al político demócrata, dice ahora no saber si será finalmente un buen presidente. "La mayoría de esos tipos llegan al despacho con las mejores intenciones y lo dejan derrotados", explica el cantante.
El músico habló con el periodista especializado Bill Flanagan sobre el lanzamiento del disco número 33 de su carrera, titulado "Together Through Life", que saldrá a la venta en todo el mundo el 27 de este mes. "Johnson sería un buen ejemplo de eso... Nixon, en cierto modo también Clinton, Truman y todos los demás. Es como que se acercan demasiado al sol y se queman", señala.
En la entrevista publicada en la página del músico (www.bobdylan.com), Dylan descalifica la política y la compara con un modo de "entretenimiento... un deporte". "Es algo para gentes ricas. Para gentes que visten impecablemente", dice el cantante. "La política crea más problemas que los que resuelve. Puede ser contraproducente. El auténtico poder está en manos de pequeños grupos de gente y no creo que esa gente tenga títulos", afirma el cantante.
Sobre el disco en sí, Dylan reconoció que no suena para nada moderno, y recuerda los trabajos de Chess Records, un sello de Chicago de los años 50, especializado en blues, gospel y rock and roll. "Me encanta el ánimo de esos discos, la intensidad que ellos desprenden. El sonido no es abigarrado. Hay poder y ?suspense?. Toda la vibración se siente como si viniera de dentro de tu mente. Está viva. Está ahí. Es como si se te metiera en la cabeza, como una jaqueca o un fuerte dolor de muelas", anticipa. En la grabación, dice, abunda su nuevo fetiche: el acordeón. (Especial)







