10 Junio 2009 Seguir en 
La economía de Brasil se contrajo un 0,8% en el primer trimestre, en comparación con el último de 2008, y así el país vecino reconoció oficialmente que entró en recesión, pero las cifras son menos negativas de las que esperaba el mercado.
Los datos divulgados confirmaron las afirmaciones del ministro de Hacienda, Guido Mantega, que el lunes anticipó que la economía de Brasil entró técnicamente en recesión, no obstante lo cual destacó que se observan señales de recuperación. La información tiene un interés especial para la Argentina, teniendo en cuenta que el país vecino es uno de los principales destinos de nuestras exportaciones.
Una recesión puede implicar tanto una reducción de las adquisiciones de productos argentinos como un incremento de las exportaciones brasileñas a nuestro país, debido a los márgenes resultantes de un menor consumo interno.
Según las cifras oficiales del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el PBI de ese país bajó un 1,8% entre enero y marzo, en comparación con el mismo período del 2008. En el cuarto trimestre del año pasado, el PBI brasileño ya había retrocedido un 3,6% con respecto al tercero. La baja del PBI en el primer trimestre en relación con el cuarto de 2008 se explicó, sobre todo, por un retroceso en la industria de un 3,1% y del agro, de un 0,5%; dos de los principales sectores productivos del principal socio del Mercosur.
El presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Felipe Salas, consideró que el perjuicio para la Argentina de la recesión en Brasil se puede ver atemperado desde la óptica del comercio exterior. "La recesión genera una depresión en el consumo interno, y eso alcanza en última instancia a productos de primera necesidad. Y?la Argentina lo que exporta mucho a Brasil son productos de primera necesidad. Por ende, desde ese punto de vista estaría aminorado el peligro, ya que lo último que dejarían de consumir los brasileños serían los productos básicos", comentó el directivo. "Luis Pagani, presidente de la Asociación de Empresas Argentinas (AEA), y jefe del Grupo Arcor, ya había anticipado que el segundo semestre iba a ser peor que el primero. Es un dato importante a considerar, ya que se trata de un empresario cuyas empresas tienen asiento en Brasil", enfatizó Salas.
Estadísticas oficiales
Por su parte, el economista José Bercoff advirtió que junto con el deterioro del comercio exterior se percibirán coletazos en el empleo y en las inversiones. "Se producirán menores niveles de exportación de la Argentina a Brasil y eso puede impactar en inferiores niveles de inversión y en menores niveles de empleo, porque habrá una menor actividad local", remarcó, y afirmó que esta situación evidenciará que la Argentina también está en recesión, pese a las estadísticas oficiales. "Brasil no está registrando niveles de crecimiento bajos, sino negativos. Entonces, eso da cuenta de que, pese a lo que diga el Indec, es difícil que aquí no ocurra otra cosa que una recesión", aseveró.
Los datos divulgados confirmaron las afirmaciones del ministro de Hacienda, Guido Mantega, que el lunes anticipó que la economía de Brasil entró técnicamente en recesión, no obstante lo cual destacó que se observan señales de recuperación. La información tiene un interés especial para la Argentina, teniendo en cuenta que el país vecino es uno de los principales destinos de nuestras exportaciones.
Una recesión puede implicar tanto una reducción de las adquisiciones de productos argentinos como un incremento de las exportaciones brasileñas a nuestro país, debido a los márgenes resultantes de un menor consumo interno.
Según las cifras oficiales del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el PBI de ese país bajó un 1,8% entre enero y marzo, en comparación con el mismo período del 2008. En el cuarto trimestre del año pasado, el PBI brasileño ya había retrocedido un 3,6% con respecto al tercero. La baja del PBI en el primer trimestre en relación con el cuarto de 2008 se explicó, sobre todo, por un retroceso en la industria de un 3,1% y del agro, de un 0,5%; dos de los principales sectores productivos del principal socio del Mercosur.
El presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Felipe Salas, consideró que el perjuicio para la Argentina de la recesión en Brasil se puede ver atemperado desde la óptica del comercio exterior. "La recesión genera una depresión en el consumo interno, y eso alcanza en última instancia a productos de primera necesidad. Y?la Argentina lo que exporta mucho a Brasil son productos de primera necesidad. Por ende, desde ese punto de vista estaría aminorado el peligro, ya que lo último que dejarían de consumir los brasileños serían los productos básicos", comentó el directivo. "Luis Pagani, presidente de la Asociación de Empresas Argentinas (AEA), y jefe del Grupo Arcor, ya había anticipado que el segundo semestre iba a ser peor que el primero. Es un dato importante a considerar, ya que se trata de un empresario cuyas empresas tienen asiento en Brasil", enfatizó Salas.
Estadísticas oficiales
Por su parte, el economista José Bercoff advirtió que junto con el deterioro del comercio exterior se percibirán coletazos en el empleo y en las inversiones. "Se producirán menores niveles de exportación de la Argentina a Brasil y eso puede impactar en inferiores niveles de inversión y en menores niveles de empleo, porque habrá una menor actividad local", remarcó, y afirmó que esta situación evidenciará que la Argentina también está en recesión, pese a las estadísticas oficiales. "Brasil no está registrando niveles de crecimiento bajos, sino negativos. Entonces, eso da cuenta de que, pese a lo que diga el Indec, es difícil que aquí no ocurra otra cosa que una recesión", aseveró.
NOTICIAS RELACIONADAS








