30 Marzo 2005 Seguir en 
Yakarta.- Mientras la región occidental de Indonesia volvía a sacudirse ayer con fuertes réplicas del terremoto del lunes, el temido tsunami se presentó en una pequeña isla al noroeste de Sumatra. Olas de hasta tres metros barrieron las costas de la isla Simeleu y, según reportes, hubo una veintena de muertos.
Por otra parte, las tareas de rescate de las víctimas del sismo de 8,7 grados Richter, que dejó unos 2.000 muertos en la isla de Nias, se dificultaron ayer debido al mal tiempo, mientras continuaban las evacuaciones masivas en el occidente del archipiélago, debido a las fuertes réplicas que siguieron sacudiendo la zona.
Por mar y por aire
El gobierno indonesio envió a Nias buques de guerra cargados con medicamentos y con ayuda humanitaria, mientras helicópteros trasladaron heridos a los hospitales en tierra firme. Un tercio de la ciudad de Gunung Sitoli, capital de Nias, quedó prácticamente destruida a causa del terremoto. Al menos 10.000 de los 27.000 habitantes de la ciudad escaparon a zonas más altas por el temor a un tsunami. En Nias se cortaron las comunicaciones y al menos 20.000 personas quedaron aisladas y sin agua potable, según socorristas. También comenzó a escasear el combustible y muchas personas no pueden desplazarse en sus vehículos.
La alerta llegó a tiempo
Varias réplicas del terremoto, entre ellas dos sismos de 5,7 y 5,8 grados Richter, volvieron a sacudir ayer las costas occidentales de la isla indonesia de Sumatra, en la misma zona del sismo y del maremoto del 26 de diciembre, que causó unos 300.000 muertos en una amplia región del sudeste asiático.
Tres meses después de aquella catástrofe, Asia todavía carece de un sistema de alerta antitsunami apropiado. En cambio, esta vez hubo reacción inmediata a las advertencias de las oficinas antitsunamis situadas en el Pacífico. Tailandia, Sri Lanka, Mauricio e India dieron la alerta de maremoto luego del sismo, pero la cancelaron después de que sólo se evidenció un pequeño tsunami, de bajo peligro para la costa. El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, canceló un viaje previsto a Australia y convocó a un consejo extraordinario de ministros para evaluar los daños del terremoto en Nias, hasta hace poco un paraíso de surfistas, y en Simeleu.
Un paraíso natural
Esta isla se halla a 150 km de la costa de Sumatra, en el océano Indico, y tiene una superficie de 1.800 kilómetros cuadrados. La capital es Sinabang, ciudad ubicada en el sudeste de la isla, que tiene 76.000 habitantes, la mayoría musulmanes.
Una gran parte de la población vive de la agricultura y de la pesca. Sus principales productos son el clavo de olor y el coco. Simeleu se halla al noroeste de Nias, a pocos kilómetros del epicentro del maremoto de diciembre. Entonces los isleños lograron huir a tiempo y refugiarse en las montañas. En 1907, un tsunami dejó miles de muertos en Simeleu, un paraíso natural con especies únicas de flora y fauna. (DPA-Reuter-AFP-NA)
Por otra parte, las tareas de rescate de las víctimas del sismo de 8,7 grados Richter, que dejó unos 2.000 muertos en la isla de Nias, se dificultaron ayer debido al mal tiempo, mientras continuaban las evacuaciones masivas en el occidente del archipiélago, debido a las fuertes réplicas que siguieron sacudiendo la zona.
Por mar y por aire
El gobierno indonesio envió a Nias buques de guerra cargados con medicamentos y con ayuda humanitaria, mientras helicópteros trasladaron heridos a los hospitales en tierra firme. Un tercio de la ciudad de Gunung Sitoli, capital de Nias, quedó prácticamente destruida a causa del terremoto. Al menos 10.000 de los 27.000 habitantes de la ciudad escaparon a zonas más altas por el temor a un tsunami. En Nias se cortaron las comunicaciones y al menos 20.000 personas quedaron aisladas y sin agua potable, según socorristas. También comenzó a escasear el combustible y muchas personas no pueden desplazarse en sus vehículos.
La alerta llegó a tiempo
Varias réplicas del terremoto, entre ellas dos sismos de 5,7 y 5,8 grados Richter, volvieron a sacudir ayer las costas occidentales de la isla indonesia de Sumatra, en la misma zona del sismo y del maremoto del 26 de diciembre, que causó unos 300.000 muertos en una amplia región del sudeste asiático.
Tres meses después de aquella catástrofe, Asia todavía carece de un sistema de alerta antitsunami apropiado. En cambio, esta vez hubo reacción inmediata a las advertencias de las oficinas antitsunamis situadas en el Pacífico. Tailandia, Sri Lanka, Mauricio e India dieron la alerta de maremoto luego del sismo, pero la cancelaron después de que sólo se evidenció un pequeño tsunami, de bajo peligro para la costa. El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, canceló un viaje previsto a Australia y convocó a un consejo extraordinario de ministros para evaluar los daños del terremoto en Nias, hasta hace poco un paraíso de surfistas, y en Simeleu.
Un paraíso natural
Esta isla se halla a 150 km de la costa de Sumatra, en el océano Indico, y tiene una superficie de 1.800 kilómetros cuadrados. La capital es Sinabang, ciudad ubicada en el sudeste de la isla, que tiene 76.000 habitantes, la mayoría musulmanes.
Una gran parte de la población vive de la agricultura y de la pesca. Sus principales productos son el clavo de olor y el coco. Simeleu se halla al noroeste de Nias, a pocos kilómetros del epicentro del maremoto de diciembre. Entonces los isleños lograron huir a tiempo y refugiarse en las montañas. En 1907, un tsunami dejó miles de muertos en Simeleu, un paraíso natural con especies únicas de flora y fauna. (DPA-Reuter-AFP-NA)







