28 Septiembre 2015 Seguir en 
Las reuniones se multiplican con el paso de la zafra azucarera en busca de alguna alternativa que revierta el estado de crisis de la actividad o, por lo menos, evite la “desaparición” de cientos de productores, tal como proyectan los propios actores de una de las dos principales agroindustrias tucumanas junto con la citrícola.
En un encuentro que se realizó la semana pasada entre los miembros del Directorio del Instituto de Promoción del Azúcar y el Alcohol (Ipaat) y un grupo de industriales se planteó la necesidad de que el Gobierno nacional, a través del ministro de Economía, Axel Kicillof y la Secretaría de Energía, apruebe una asignación extra y por única vez de alrededor de 60.000 metros cúbicos (m3) de alcohol de caña de azúcar dentro del programa bioetanol (biocombustibles).
La intención del sector es que se cubra con esa medida unas 100.000 toneladas, aproximadamente -no se trata de un monto fijo-, que permita reducir el porcentaje de exportación que deben cumplir las empresas y los cañeros, según informaron fuentes consultadas que participaron en esa última reunión.
La crisis azucarera se originó por la caída del precio interno de la bolsa de 50 kilogramos (a menos de $ 200), a raíz de una sobreoferta de azúcar. Ese sobrestock del producto tuvo como origen el no cumplimiento de las exportaciones por parte de la industria, debido a la baja también de los valores internacionales. En la actividad proyectan una producción de 1,4 millón de toneladas para Tucumán (por las malas condiciones de la campaña actual) y de un poco más de 750.000 toneladas para los ingenios de Jujuy y Salta, lo que llevaría a un total de más de 2,1 millones de toneladas de azúcares.
Dentro de esas cifras deben considerarse entre 1,5 millón y 1,7 millón de toneladas de consumo interno, y más 350.000 toneladas “que se van para la elaboración de alcohol”. Los ingenios tucumanos deberán cumplir en la actual campaña entre 170.000 y 180.000 toneladas de exportación a las plazas externas. “Si la autorización oficial llegara a concretarse y se destinarían unas 100.000 toneladas para el programa de biocombustibles, se destinaría a la venta al exterior sólo 50.000 toneladas de azúcar”, dijo una de las fuentes consultadas, quien pidió que su nombre se mantenga en reserva.
Así, la industria azucarera tucumana dejaría de lado la demanda por el aumento de los dos puntos porcentuales (de un 10% a un 12%) en la mezcla de caña de azúcar en las naftas, medida solicitada a la Casa Rosada desde principios de este año. Consideraron negativa la dilatación de las gestiones de la Provincia ante la Nación y las trabas oficiales.
Además, desde los sectores cañero e industrial se solicitó al Gobierno provincial que gestione ante el Ministerio de Agricultura nacional mantener el cupo para Tucumán de la denominada “cuota americana” (exportación de azúcar a Estados Unidos) de la zafra 2015-2016.
Las exportaciones de azúcar asignadas por los Estados Unidos bajo el sistema norteamericano alcanzaron las 54.000 toneladas de azúcares, entre crudo y blanco, para el ejercicio 2014-2015 de la industria nacional. A la provincia le correspondió alrededor del 50% de ese cupo.
En un encuentro que se realizó la semana pasada entre los miembros del Directorio del Instituto de Promoción del Azúcar y el Alcohol (Ipaat) y un grupo de industriales se planteó la necesidad de que el Gobierno nacional, a través del ministro de Economía, Axel Kicillof y la Secretaría de Energía, apruebe una asignación extra y por única vez de alrededor de 60.000 metros cúbicos (m3) de alcohol de caña de azúcar dentro del programa bioetanol (biocombustibles).
La intención del sector es que se cubra con esa medida unas 100.000 toneladas, aproximadamente -no se trata de un monto fijo-, que permita reducir el porcentaje de exportación que deben cumplir las empresas y los cañeros, según informaron fuentes consultadas que participaron en esa última reunión.
La crisis azucarera se originó por la caída del precio interno de la bolsa de 50 kilogramos (a menos de $ 200), a raíz de una sobreoferta de azúcar. Ese sobrestock del producto tuvo como origen el no cumplimiento de las exportaciones por parte de la industria, debido a la baja también de los valores internacionales. En la actividad proyectan una producción de 1,4 millón de toneladas para Tucumán (por las malas condiciones de la campaña actual) y de un poco más de 750.000 toneladas para los ingenios de Jujuy y Salta, lo que llevaría a un total de más de 2,1 millones de toneladas de azúcares.
Dentro de esas cifras deben considerarse entre 1,5 millón y 1,7 millón de toneladas de consumo interno, y más 350.000 toneladas “que se van para la elaboración de alcohol”. Los ingenios tucumanos deberán cumplir en la actual campaña entre 170.000 y 180.000 toneladas de exportación a las plazas externas. “Si la autorización oficial llegara a concretarse y se destinarían unas 100.000 toneladas para el programa de biocombustibles, se destinaría a la venta al exterior sólo 50.000 toneladas de azúcar”, dijo una de las fuentes consultadas, quien pidió que su nombre se mantenga en reserva.
Así, la industria azucarera tucumana dejaría de lado la demanda por el aumento de los dos puntos porcentuales (de un 10% a un 12%) en la mezcla de caña de azúcar en las naftas, medida solicitada a la Casa Rosada desde principios de este año. Consideraron negativa la dilatación de las gestiones de la Provincia ante la Nación y las trabas oficiales.
Además, desde los sectores cañero e industrial se solicitó al Gobierno provincial que gestione ante el Ministerio de Agricultura nacional mantener el cupo para Tucumán de la denominada “cuota americana” (exportación de azúcar a Estados Unidos) de la zafra 2015-2016.
Las exportaciones de azúcar asignadas por los Estados Unidos bajo el sistema norteamericano alcanzaron las 54.000 toneladas de azúcares, entre crudo y blanco, para el ejercicio 2014-2015 de la industria nacional. A la provincia le correspondió alrededor del 50% de ese cupo.
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