La donación de órganos es un acto solidario

25 Mayo 2012
El ser humano suele ver la enfermedad, el dolor en los otros; pocas veces piensa que él puede atravesar por esos trances. Y cuando ello sucede, toma conciencia de las dificultades que deben enfrentarse y mucho más cuando la propia vida depende de un gesto solidario del prójimo. En 2009, el caso de Sandro, que necesitaba imperiosamente un trasplante de corazón y pulmones, movilizó durante varios meses a la opinión pública. Cuando casi había perdido toda esperanza por estar a punto de ser retirado de la lista de emergencia -por superar la edad límite permitida por la ley-, tuvo la buena fortuna de que apareció un donante. Desafortunadamente, el querido cantante popular no pudo superar el postoperatorio. Se habló entonces profusamente sobre la importancia de donar órganos porque esa acción solidaria puede dar vida a miles de personas.

En estos días, el caso de Rosario Moreno Salmoral ha sensibilizado a los tucumanos, porque la adolescente de 14 años es oriunda de Yerba Buena. Nació con una fibrosis quística y actualmente se halla internada en la Fundación Favaloro; necesita un trasplante bipulmonar. Rosario está hace más de dos años en la lista de espera del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai). A fines de abril pasado, el estado de la adolescente se complicó y se encuentra en terapia intensiva pediátrica, conectada a un pulmón artificial. El sábado pasado se efectuó en la plaza Independencia un abrazo simbólico para pedir por la salud de Rosarito y para concientizar sobre la donación de órganos.

De acuerdo con un reciente informe del Incucai, entidad que impulsa, norma, coordina y fiscaliza las actividades de donación y trasplante de órganos, tejidos y células en nuestro país, hubo un incremento en 2011 en las donaciones, sin embargo, estas siguen siendo insuficientes para la cantidad de receptores. Hasta ayer, eran 7.037 los pacientes inscriptos en la lista de espera, de acuerdo con la página web del organismo.

El 1 de abril de 2006 entró en vigencia la ley 26.006, que establece que toda persona es una potencial donante de órganos, a menos que oficialmente y por escrito deje constancia de su negativa. La norma se refiere a la ablación de todo tipo de tejido vital, menos aquellos que sean separables del cuerpo -como la sangre y sus derivados-, pero abarca las células progenitoras hematopoyéticas, conocidas como células madre, así como las de la médula ósea. Entre otras consideraciones, la norma indica que los funcionarios del Registro Civil están obligados a informar a toda persona mayor que concurra por un trámite, que tiene la posibilidad de dar su voluntad positiva o negativa para convertirse en donante. Incluso, se debe promover la posibilidad de que esta consulta pueda hacerse en las mesas electorales cuando se efectúen comicios. Este hecho no ocurrió, sin embargo, en las elecciones provinciales desde agosto 2008 hasta la última de agosto de 2011.

La mejor toma de conciencia es aquella que parte de la educación. Si desde la más tierna infancia educamos a los niños en el camino de la solidaridad y les enseñamos que con un gesto generoso se puede prolongar la vida de otro, es muy posible que no hubiera mitos erróneos y hubiese muchos más donantes que los actuales. Donar los órganos no es otra cosa que un gesto de amor hacia el prójimo.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios