Extrañeza. Sosiego. Zozobra. Nadie imaginaría que un casamiento podría generar estas sensaciones insospechadas. Lo cierto es que la redacción lució despoblada. Un joven y apreciado compañero decidió confiar ayer su destino a San Nicolás de Bari, protector del matrimonio, y convocó a la ceremonia y a la fiesta a más de la mitad del plantel periodístico. Sin embargo, a la hora de elegir los temas de tapa, los estoicos sobrevivientes no tuvieron inconvenientes, gracias a la variedad y calidad de las producciones que habían dejado los colegas. Las flores tucumanas que engalanan a diario la pantalla chica pusieron la nota amable entre temas dolorosos, como el aniversario del Golpe de Estado del 1976, deprimentes como la suba de impuestos, sustanciosos como el reportaje a Beatriz Sarlo o reflexivos como el proyecto que busca una "muerte digna". "El esfuerzo de los que se debatieron en minoría, bien merecería un aumento de sueldo, ¿que no?", dijo un compañero.







