Se dieron con el gusto de volver a "ser los de antes"

Barone, caudillo y figura, festeja la pretemporada

CERROJO. Barone bloqueó su sector. Ganó muchas y no perdió casi nada. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
CERROJO. Barone bloqueó su sector. Ganó muchas y no perdió casi nada. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
24 Enero 2012
Esto va de adelante hacia atrás y la futurología jugó un papel trascendental (de casualidad) durante una charla con Deivis Barone, el dueño de la zaga de un Atlético hoy gigante, gracias a haberse llevado la Copa 100 años LA GACETA.

La regresión en su prédica toca la previa al último choque con el enemigo de toda la vida y se embarca en lo que fue una pretemporada durísima. Y eso que "Animal" ya lleva varias sobre sus espaldas. "Te diría que ya voy por la 35 o 40. Hice dos por año, pero hubo temporadas en las que tuve la suerte de jugar torneos internacionales y siempre tenés que reforzar un poco más el físico", cuenta el veterano uruguayo, quien prefiere estar de lado de los pibes y no recibir mimos o licencias en sus labores.

"No, a algunos quizás les guste, pero a mí no. Trato de meterle con todo todos los días de trabajo. Este fútbol tan dinámico te obliga a eso, a estar siempre al frente. Aparte, hay que mostrarse siempre vigente", se ríe Deivis, quien precisamente esperaba encontrarse con un Atlético diferente al que fue el del 0 a 0 en La Ciudadela. "Exactamente. Queríamos esto, pasar una buena pretemporada y que la gente nos viera en el último clásico en casa con otra cara. El hincha quiere ver al equipo que terminó jugando el torneo, y bueno, estamos con muchas ganas de demostrar que estamos así". Bien, el 3 a 0 del domingo ratificó las sensaciones del "charrúa", aunque también dejó un paréntesis, por la floja labor general del primer tiempo.

Pese a que no son excusas, el hecho de haber cerrado dos semanas de intensa exigencia física tienen sus dos caras. "Hoy en día se necesita un mix. Si vos tenés 11 corredores de 100 metros que no tienen fútbol, no vas a ganar. Y si tenés todos jugadores de buen pie pero sin aire, en los últimos 40 minutos de cualquier partido la vas a pasar mal también", grafica el central, cuyo sentimiento acerca de jugar un clásico crece en cada enfrentamiento con el "santo".

"Yo ya llevo un tiempo acá y lo siento de otra manera. Queríamos una buena preparación para encarar de la mejor manera este partido. Desde Uruguay me siguió mucha gente", dice, a sabiendas de que hoy los suyos todavía deben seguir festejando esta copa.

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