24 Enero 2012 Seguir en 
El golpe fue tan duro que la onda expansiva sacudió los cimientos de La Ciudadela. Pero en San Martín saben que lo realmente importante está por venir. Si bien la derrota en el clásico dejó una herida que tardará en cicatrizar, en el seno del plantel saben que si continúan por el camino elegido, la brecha que los separa del éxito será estrecha. El objetivo es el regreso a la B Nacional y nada parece hacerlos desviar de su meta.
"La verdad es que no es la mejor manera de comenzar una semana, pero estamos mentalizados en lo que verdaderamente importa. Creo que mostramos un buen juego en el primer tiempo, pero no pudimos sostenerlo. Hay que trabajar pensando en corregir los errores que tuvimos, para hacer las cosas bien durante el torneo", expresó Emanuel Loeschbor.
La charla que mantuvo Pedro Monzón con sus dirigidos antes del entrenamiento acomodó las ideas después de la derrota. La personalidad que tuvo el equipo para ir a buscar el partido en la casa del enemigo es uno de los puntos que aplaudió el DT. "Fuimos muy superiores a Atlético, sobre todo en el primer tiempo. Manejamos la pelota y tuvimos varias ocasiones para marcar, pero no estuvimos finos y lo pagamos", sentenció Héctor López. El volante cree que la única diferencia entre ambos estuvo en la contundencia. "No se vio la diferencia de categoría, pero ellos llegaron tres veces y marcaron tres goles", explicó.
San Martín tuvo la pelota, buscó los espacios y dejó en silencio un estadio que percibía que algo no estaba bien. Pero se quedó en intentos y la guillotina terminó liquidándolo. La sequía goleadora que padece el equipo es un viejo mal. "Debemos corregir urgente ese déficit. Si mejoramos eso, todo será más sencillo. Lo importante es que estamos creciendo en la elaboración de juego", agregó Gustavo Ibáñez. El ídolo "santo" se siente en deuda. A pesar de haber sido una de las figuras de su equipo, se fue masticando bronca. "A los hinchas les quiero pedir disculpas. Lo de ellos fue impagable, brindaron una fiesta". El clásico pasó y dejó herido el orgullo "santo". Un tropezón no es caída, dicen, porque lo importante está por llegar y piensan prepararse para la ocasión.
"La verdad es que no es la mejor manera de comenzar una semana, pero estamos mentalizados en lo que verdaderamente importa. Creo que mostramos un buen juego en el primer tiempo, pero no pudimos sostenerlo. Hay que trabajar pensando en corregir los errores que tuvimos, para hacer las cosas bien durante el torneo", expresó Emanuel Loeschbor.
La charla que mantuvo Pedro Monzón con sus dirigidos antes del entrenamiento acomodó las ideas después de la derrota. La personalidad que tuvo el equipo para ir a buscar el partido en la casa del enemigo es uno de los puntos que aplaudió el DT. "Fuimos muy superiores a Atlético, sobre todo en el primer tiempo. Manejamos la pelota y tuvimos varias ocasiones para marcar, pero no estuvimos finos y lo pagamos", sentenció Héctor López. El volante cree que la única diferencia entre ambos estuvo en la contundencia. "No se vio la diferencia de categoría, pero ellos llegaron tres veces y marcaron tres goles", explicó.
San Martín tuvo la pelota, buscó los espacios y dejó en silencio un estadio que percibía que algo no estaba bien. Pero se quedó en intentos y la guillotina terminó liquidándolo. La sequía goleadora que padece el equipo es un viejo mal. "Debemos corregir urgente ese déficit. Si mejoramos eso, todo será más sencillo. Lo importante es que estamos creciendo en la elaboración de juego", agregó Gustavo Ibáñez. El ídolo "santo" se siente en deuda. A pesar de haber sido una de las figuras de su equipo, se fue masticando bronca. "A los hinchas les quiero pedir disculpas. Lo de ellos fue impagable, brindaron una fiesta". El clásico pasó y dejó herido el orgullo "santo". Un tropezón no es caída, dicen, porque lo importante está por llegar y piensan prepararse para la ocasión.








