La temporada 2011 quedará marcada a fuego en el corazón de Verónica Villafañe, por su ascendente carrera como árbitro de hockey.
En febrero, fue designada para dirigir en los Juegos Panamericanos de Guadalajara (México). Fue el primer paso que dio en su camino hacia la carrera internacional de árbitro. Llegó a las tierras de los "mariachis" con 6.5 puntos y regresó al país con 7, número suficiente para recibir el grado de internacional.
Villafañe contó cómo fue su llegada a tierras mexicanas para cumplir con su gran desafío: "recuerdo que fui la primera en llegar. Estaba muy emocionada porque era un examen más en mi carrera. El más difícil después del Panamericano de Uruguay del año pasado. Después comenzaron a llegar los demás colegas. La verdad me sentía muy rara porque estaba en la elite del arbitraje, pero por otro lado tenía muchas cosas para aprender de todos", señaló Verónica.
La experiencia, por lo que contó, será inolvidable. "Algo que me sorprendió y que noté, luego de haber dirigido torneos internacionales, es que en estos certámenes no hay competencia entre los árbitros y eso es muy bueno", agregó.
En los Juegos de Guadalajara el último partido que arbitró la tucumana fue por el quinto puesto, una posición en la que había mucho en juego: el pasaje a un Preolímpico para los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
La última parada de una temporada exitosa y exigente para "Vero" llegó en diciembre, en Rosario, en el torneo Cuatro Naciones al que la tucumana fue convocada para dirigir.
A su regreso la esperaba otra gran noticia, esa que le que puso el broche de oro a un año pleno de satisfacciones: el reconocimiento de LA GACETA, distinción que recibió de manos del gerente del diario, José Pochat.
Emociones
"Una nunca espera recibir reconocimientos, porque a veces no llegan. LA GACETA me ayudó mucho en mi carrera. Cuando subí al escenario a recibir la distinción me temblaban las piernas de la emoción. Fue un premio que lo esperaba con mucha ansiedad. Fue el último y el que marcó el final de un año que fue espectacular para mí", destacó Villafañe. Cuando uno lucha por sus ideales y sus objetivos, vale la pena dejar de lado la pasión por otras cosas. Verónica realizó toda su carrera como jugadora en el club Universitario y abandonó la Primera división para dedicarse a su otra pasión: el arbitraje. ¡Pucha si valió la pena tanto sacrificio!
Ahora, ella disfruta de una historia, esa que escribió de puño y letra para el hockey tucumano, y en la que es la única protagonista.
Dentro de muy poco, seguramente Villafañe comenzará a disfrutar de unas merecidísimas vacaciones. Luego de haber brindado junto a sus seres queridos por un 2011 espectacular, su deseo es que 2012 llegue también con las mejores noticias.
En febrero, fue designada para dirigir en los Juegos Panamericanos de Guadalajara (México). Fue el primer paso que dio en su camino hacia la carrera internacional de árbitro. Llegó a las tierras de los "mariachis" con 6.5 puntos y regresó al país con 7, número suficiente para recibir el grado de internacional.
Villafañe contó cómo fue su llegada a tierras mexicanas para cumplir con su gran desafío: "recuerdo que fui la primera en llegar. Estaba muy emocionada porque era un examen más en mi carrera. El más difícil después del Panamericano de Uruguay del año pasado. Después comenzaron a llegar los demás colegas. La verdad me sentía muy rara porque estaba en la elite del arbitraje, pero por otro lado tenía muchas cosas para aprender de todos", señaló Verónica.
La experiencia, por lo que contó, será inolvidable. "Algo que me sorprendió y que noté, luego de haber dirigido torneos internacionales, es que en estos certámenes no hay competencia entre los árbitros y eso es muy bueno", agregó.
En los Juegos de Guadalajara el último partido que arbitró la tucumana fue por el quinto puesto, una posición en la que había mucho en juego: el pasaje a un Preolímpico para los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
La última parada de una temporada exitosa y exigente para "Vero" llegó en diciembre, en Rosario, en el torneo Cuatro Naciones al que la tucumana fue convocada para dirigir.
A su regreso la esperaba otra gran noticia, esa que le que puso el broche de oro a un año pleno de satisfacciones: el reconocimiento de LA GACETA, distinción que recibió de manos del gerente del diario, José Pochat.
Emociones
"Una nunca espera recibir reconocimientos, porque a veces no llegan. LA GACETA me ayudó mucho en mi carrera. Cuando subí al escenario a recibir la distinción me temblaban las piernas de la emoción. Fue un premio que lo esperaba con mucha ansiedad. Fue el último y el que marcó el final de un año que fue espectacular para mí", destacó Villafañe. Cuando uno lucha por sus ideales y sus objetivos, vale la pena dejar de lado la pasión por otras cosas. Verónica realizó toda su carrera como jugadora en el club Universitario y abandonó la Primera división para dedicarse a su otra pasión: el arbitraje. ¡Pucha si valió la pena tanto sacrificio!
Ahora, ella disfruta de una historia, esa que escribió de puño y letra para el hockey tucumano, y en la que es la única protagonista.
Dentro de muy poco, seguramente Villafañe comenzará a disfrutar de unas merecidísimas vacaciones. Luego de haber brindado junto a sus seres queridos por un 2011 espectacular, su deseo es que 2012 llegue también con las mejores noticias.







