La Constitución de 1988 habilitó la reelección indefinida

Las ideas de Saadi avalan a Brizuela del Moral.

11 Marzo 2011
CATAMARCA (De nuestra enviada especial, Irene Benito).- Por primera vez desde la Reforma Constitucional de 1988, un mandatario catamarqueño ha decidido presentarse a la re-reelección. Es decir, hacer doble uso del permiso contenido en la cláusula 133, que escuetamente dispone: "el gobernador y vicegobernador podrán ser reelectos". Si el radical Eduardo Brizuela del Moral convence a sus conciudadanos y gana las elecciones de este domingo, será el Frente Cívico y Social (FCyS) el que finalmente ejecute el proyecto de continuidad en el poder que diseñó el legendario peronista Vicente Leonides Saadi. El "saadismo" nunca imaginó que un día la Unión Cívica Radical (UCR) iba a arrebatarle Catamarca. En la década de 1980, los radicales estaban en minoría crónica. "No tenían posibilidades ni materiales ni políticas para luchar contra la maquinaria de don Vicente", recuerda el letrado Hugo Denett, ex presidente del Colegio de Abogados de Catamarca y ex precandidato a intendente de la Capital por el Frente para la Victoria. Saadi estaba en la cúspide de su carrera política: tomaba decisiones en el PJ nacional, mientras manejaba la provincia como un asunto de familia. En ese contexto de hegemonía, el jefe del clan se entusiasmó con plasmar en la Carta Magna aquello que ocurría en la realidad: que él elegía al gobernador de Catamarca.

La reelección indefinida coincidió con el comienzo de la sucesión de fatalidades que puso término a más de cinco décadas de saadismo. Para comenzar, don Vicente murió dos meses antes de la sanción de la Reforma Constitucional que había pergeñado. Dos años después, el caso María Soledad Morales y la intervención federal expulsaron del poder a Ramón, su hijo y heredero natural.

Historia repetida

Un homicidio cruel atribuido a las castas políticas catamarqueñas -y no el voto- derrocó al peronismo. En esa coyuntura histórica, surgió el FCyS al que pertenece Brizuela del Moral y que gobierna la provincia desde 1991. Han cambiado las mayorías, pero la Constitución sigue siendo la misma desde hace 23 años, y oficialismo y oposición se acusan de mantener en pie el esquema de poder que imaginó Saadi. "El FCyS ha presentado tres proyectos de reforma en dos décadas, pero el peronismo nunca se ha sentado a estudiarlos", justifica un diputado provincial de la UCR. "La alternancia en el poder es un gran tema para nosotros y nuestra historia. Los radicales han traicionado su programa básico. Tenían las mayorías y no impulsaron una modificación seria", reprocha el legislador Roberto Perrota (FpV).

Ni siquiera la incorporación de la reelección limitada en la Constitución Nacional reformada en 1994 movilizó a la dirigencia local. "El que accede al poder quiere enquistarse en él. Es una cultura difícil de extirpar", advierte Denett.

"Hemos crecido en la comprensión del régimen democrático y sabemos que las reelecciones indefinidas irritan a la ciudadanía. Un buen político debería leer ese cansancio y limitar su protagonismo a un plazo razonable de tiempo", opina el abogado.